lunes, 15 de junio de 2015

JURASSIC WORLD




.Película 3D: Jurassic World. AKA: Parque Jurásico 4. Dirección: Colin Trevorrow. País: USAAño: 2015. Duración: 124 min. Género: Acción,ciencia-ficciónaventurasReparto: Chris Pratt (Owen Grady), Bryce Dallas Howard (Claire Dearing), Ty Simpkins (Gray), Nick Robinson (Zach), Irrfab Khan (Simon Masrani), Vincent D’Onofrio (Vic Hoskins), Jake Johnson (Lowery), Omar Sy (Barry), BD Wong (Henry Wu), Courtney James Clark (Sarah). Producción ejecutiva: Steven Spielberg. Estreno en España:12 Junio 2015. No recomendada para menores de 12 años.

Nueva entrega de la saga iniciada por Steven Spielberg. Veintidós años después de lo ocurrido en Jurassic Park, la isla Nublar ha sido transformada en un parque temático, Jurassic Wold, con versiones «domesticadas» de algunos de los dinosaurios más conocidos. Cuando todo parece ir a la perfección y ser el negocio del siglo, un nuevo dinosaurio de especie todavía desconocida y que es mucho más inteligente de lo que se pensaba, comienza a causar estragos entre los visitantes del Parque. 


....Muchos retrasos ha tenido esta película, cuarta entrega de una saga que quizás no debió serlo. Da igual que Jurassic World tenga un guión irregular, que los personajes protagonistas estén meramente esbozados y que los secundarios sean casi todos grotescos. Los dinosaurios molan y un velocirráptor a la carrera es muy impactante. Aunque haya desaparecido el asombro del primer encuentro con los bichos y los sobresaltos de los ataques inesperados que la película de Spielberg administraba bien, Jurassic World no duda en repetir el esquema, casi la jugada: niños, valkiria, hombretón… a correr que viene el bicho.
Colin Trevorrow va a lo seguro, se arrima a los tics spielbergianos, marca los tiempos de una película tobogán insustancial con frasecitas pomposas sobre los peligros de la experimentación genética y logra una cinta habilidosa, bien rodada como película infantil con sangre y mordiscos. Funciona, carbura, es entretenida… ¿Buena? Buena es Tiburón. Buena es Alien.
Hay ecos de algunas estrategias de películas asiáticas de monstruos devoradores, con un toquecillo gamberro y un pellizco de sorna. Obviamente entre la coreana The Host y Jurassic World ahí un abismo (a favor de la primera).
La película de Trevorrow es mejor que las otras dos secuelas, se ve bien (hay varias secuencias muy logradas) y será un buen entretenimiento para la gente menuda (a partir de los 10-12, porque la merendola que se pegan los bichos es de aupa y los más peques se pueden asustar).(FILA SIETE).


Jurassic World. Mejor que Parque jurásico 2 y 3, casi tan buena como la 1. Festival de dinosaurios.
Para mí es de tres estrellas y media, casi cuatro. Vaya por delante que la adaptación que hizo Steven Spielberg de la novela de Michael Crichton, Parque jurásico, sigue siendo mejor película, pero yo no tengo más remedio que reconocer que el festival de dinosaurios que nos propone Jurassic World me ha dejado muy satisfecho, me ha hecho pasar un buen rato de evasión en el cine y me ha convencido sin duda más que al segunda y la tercera entrega. Es más, y aquí voy a mojarme como siempre hago en estas críticas, a título personal, me ha gustado más que la de Spielberg, sin ser mejor que ella, insisto. ¿Por qué? Se lo explico. Cuando vi Parque jurásico, me había leído primero la novela de Michael Crichton y me pareció más siniestra, a ratos incluso terrorífica, que la película. Además, yo esperaba un Spielberg retornando a sus principios más gloriosos, ese Spielberg de Tiburón. De hecho, esperaba Tiburón con dinosaurios. Y me quedé sólo medio convencido por la propuesta, que además se me hacía muy pesada y lenta en lo referido a la explicación de cómo fabricar un dinosaurio en la actualidad, con dibujitos animados y todo. Esa introducción nunca me convenció y vi más del espíritu de E.T. que del espíritu de Tiburón en la versión de Spielberg de Parque jurásico. De hecho, mientras veía Jurassic World he llegado a la conclusión de que, insisto una vez más, sin ser mejor que la película de Spielberg (aunque a mí no me dejara del todo satisfecho Parque jurásico), tiene muchos elementos, momentos, párrafos del relato, que están más cercanos a la novela de Michael Crichton, a su naturaleza de relato trepidante, de montaña rusa de encuentros con todo tipo de especies, a esa corriente soterrada de cine de catástrofe. En cualquier caso lo que está fuera de toda duda es que es una heredera más digna de todo eso y del propio Parque jurásico de Spielberg que las entregas dos y tres, si bien ambas me resultan entretenidas y en su momento las he defendido como pasarratos muy dignos......(ACCIÓN DE CINE).


Cuando se estrenó “Poltergeist” (Tobe Hooper, 1982), José Luis Guarner puso a su crítica de “Fotogramas” un título memorable: “Tobe or not Tobe”. El juego de palabras, obviamente, hacía referencia a la escurridiza autoría del film, visualmente más próxima al productor Spielberg que al universo hooperiano. “Jurassic world” nos invita a formular nuestro modesto “Colin or not Colin”, en tanto que su riqueza estética, su frenético sentido de la narración y la composición, por no hablar del papel de los niños en la aventura, son de médula netamente spielbergiana. La película es la resurrección en toda regla de “Parque Jurásico”: el mismo esquema puesto al día con ingeniosos detalles de guión, y un puñado de escenas tensas, deslumbrantes y cristalinas, para el recuerdo: la de los niños dentro del vehículo esférico, el ataque de las aves (sí: con estas manos sabias, un remake de “Los pájaros” de Hitchcock sería posible, incluso deseable), etc. Y talento a granel, también, para el humor y el distanciamiento, explícito ya en el gag inicial de la pata del pajarito.(FOTOGRAMAS).

lunes, 25 de mayo de 2015

MAD MAX: FURIA EN LA CARRETERA


Película: Mad Max: Furia en la carretera. Título original: Mad Max: Fury road. Dirección: George Miller. País: AustraliaAño: 2015. Duración: 120 min. Género: Acciónciencia-ficciónReparto: Tom Hardy (Max Rockatansky), Charlize Theron (Emperatriz Furiosa), Rosie Huntington-Whiteley (Espléndida), Nicholas Hoult (Nux), Zoë Kravitz (Toast), Hugh Keays-Byrne (Immortan Joe). Estreno en España: 15 Mayo 2015. No recomendada para menores de 16 años.


Perseguido por su turbulento pasado, Mad Max cree que la mejor forma de sobrevivir es ir solo por el mundo. Sin embargo, se ve arrastrado a formar parte de un grupo que huye a través del desierto en un war rig conducido por una emperatriz de élite: Furiosa. Escapan de una ciudadela tiranizada por Immortan Joe, a quien han arrebatado algo irreemplazable. Enfurecido, el Señor de la Guerra moviliza a todas sus bandas y persigue de forma implacable a los rebeldes en una Guerra de la Carretera de altas revoluciones. 


George Miller lo ha conseguido, ha logrado su mejor película, ha llevado no solamente a Mad Max aún más allá reinventándolo otra vez, también lo ha hecho con el cine, ha sabido capturar el cine de dos épocas y crear algo nuevo, una epopeya visual y musical*. Un espectáculo de ritmo impecable e implacable compuesto por un director maduro que es capaz de proporcionar arte narrativo. 

Miller crea una película poética, poesía de la violencia y la destrucción, poesía de la furia. Obra de guión minimalista, sin apenas diálogos se apoya en el montaje, impecable y preciso, para narrarnos una historia mucho más madura y compleja de lo que pudiera parecer a primera vista. Una obra de personajes profundos, cuya relación evoluciona durante toda la película. Y con un nuevo y fundamental personaje, Furiosa, una joya para Charlize Theron que sin duda pasará a la mitología del cine.

Pero que el espectador no se llame a engaño, Mad Max: Furia en la carretera es principalmente una película de acción, de persecuciones**, de coches locos, de destrucción y violencia (aunque lo es mucho menos de lo que su prodigioso montaje nos hace parecer) y por encima de todo espectáculo de hermosa fotografía. La acción es demente, brutal y está filmada de manera magnífica, pese a su acelerado ritmo no solamente el espectador no se pierde, si no que consigue involucrarle en el relato. El sonido y la música acaban de redondear la película haciendo un todo y convirtiéndola en una auténtica obra de arte.......(Meinster.Paris.Francia).


Cuando, a principios de los años 60, Paul Kaufman y Mike Anthony escribieron el tema 'Poetry in Motion',hit de Johnny Tillot son también grabado por Bobby Vee, poco podían imaginar que ese concepto que les inspiró algo tan cotidiano como el grácil paseo de unas chicas por la calle acabaría siendo fagocitado por el mundo de la lucha libre profesional para definir una llave especialmente alambicada. En ese insospechado trayecto desde la cursilería adolescente hasta la brutalidad, el concepto acuñado por Kaufman y Anthony podría servir ahora para honrar a la perfección la resurrección estruendosa del icónico Mad Max creado por George Miller en 1979: en efecto, este 'Mad Max: Furia en la carretera' es poesía en movimiento, pero, también, un gesto reivindicativo y feroz que reclama una identidad desafiante (y, sí, también poética y visionaria) para el blockbuster de acción en plenos tiempos de gélida gestión de franquicias y de realizadores más dotados para el pitching ante ejecutivos que para la creación de formas.
A George Miller quizá no se le dieron bien los intentos para que le tomaran por un director serio ('La Brujas de Eastwick' y 'El aceite de la vida', en 1987 y 1992), ni tuvo el temple para seguir sacando, en sus sucesivas incursiones en el cine infantil, el oro que puntualmente sacó en la extraordinaria 'Babe, el cerdito en la ciudad' (1998), pero su regreso al universo del loco Max no ha podido ser más triunfal: la película funciona como la apoteósica hipérbole de 'Mad Max 2: El Guerrero de la Carretera' (1981), utilizando de nuevo el western como género matriz para, en este caso, formular una suerte de epopeya feminista donde el poder regenerador de lo femenino lucha, con pareja ferocidad, con una decadente fuerza masculina definida por la seducción de la muerte y la implacable administración de la desigualdad.
Frente a la rigurosa ética delstuntde las anteriores entregas, aquí la magia digital viene a radicalizar las imágenes, pero subordinándose siempre a un rotundo sentido de la fisicidad. Miller aplica la misma capacidad de síntesis que definía su sentido del montaje a la definición del tormento de su héroe, un perfecto Tom Hardy que casi es baqueteado espectador de su propia odisea antes que protagonista: ni gota de falsa trascendencia christopher-nolaniana en esta maravilla donde las acciones son las que definen a sus personajes.
El sorprendente papel de Charlize Theron, Imperiator Furiosa (ojo a los nombres: ninguno tiene desperdicio) imanta un incesante desfile de imágenes inolvidables: la fundación del cine (las persecuciones de Mack Sennett) se da la mano con su Apocalipsis digital, bajo la tutela de losAutos Locosy la estética Metal Hurlant.(FOTOGRAMAS).


Mad Max furia en la carretera recupera y supera todo lo bueno de Mad Max el guerrero de la carretera. La mejor entrega de la franquicia.
Dos horas de persecuciones imparables y plenas de imaginación. Hemos tenido que esperar unos cuantos años, pero la espera ha merecido la pena: finalmente tenemos en la cartelera una digna heredera de la mejor película de la saga del loco Max, y descartando fatuos y oportunistas arrebatos de nostalgia ochentera que ademas cada vez me parecen más fruto del postureo generacional friqui, lo cierto es que teniendo las más mínimas dosis de sentido común no creo que nadie pueda discutirle a e este trepidante, espectacular y muy oportuno ejercicio de puesta al día de la franquicia cualidades que mejoran la película que toma como referencia principal, la segunda de la trilogía original, aunque en algunos momentos hace guiños a la primera, con ese antagonista de la misma tuneado para la ocasión, e incluso a la tercera, ese fallido ejercicio de lo que pudo ser y no fue, o de lo que solo era realmente Mad Max en su primera parte......(REVISTA ACCIÓN).

miércoles, 13 de mayo de 2015

A CAMBIO DE NADA



Película: A cambio de nada. Dirección y guion: Daniel Guzmán. País: EspañaAño:2015. Duración: 93 min. Género: DramaInterpretación: Miguel Herrán, Antonio Bachiller, Antonia Guzmán, Felipe García Vélez, Luis Tosar, María Miguel, Miguel Rellán. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España. Estreno en España: 8 Mayo 2015. No recomendada para menores de 12 años.
Darío, un chico de dieciséis años, disfruta de la vida junto a Luismi, su vecino y amigo del alma. Mantienen una amistad incondicional, se conocen desde que tienen uso de razón y juntos han descubierto todo lo que saben de la vida. Darío sufre la separación de sus padres y se escapa de casa, huyendo de su infierno familiar. Comienza a trabajar en el taller de Caralimpia, un viejo delincuente con envoltura de triunfador, que le enseña el oficio y los beneficios de la vida. Darío conoce a Antonia, una anciana que recoge muebles abandonados con su motocarrro y junto a ella descubre otra forma de ver la vida. Luismi, Caralimpia y Antonia se convierten en su nueva familia en un verano que les cambiará la vida.

Hace 9 años Daniel Guzmán (conocido por series como Aquí no hay quien viva y películas como Mia Sarah) colgó las botas de la actuación para emprender su trabajo como guionista y director. Ha sido un duro y largo trabajo: 7 años de escritura y 6 semanas de rodaje para dar a luz una historia muy personal “una historia que hablaba de parte de mi vida, de la adolescencia, de la amistad, de nuestros padres, de lo prohibido, de lo ilegal, de la calle… y de mi abuela”.
A cambio de nada cuenta la historia de Darío, un chaval de 16 años que, después de un conflicto familiar, está peleado con el mundo. Para salvarle del desastre estará su íntimo amigo y una anciana que conoce de manera casual… y providencial.
La ópera prima de Daniel Guzmán es una película absolutamente autobiográfica que el actor ha escrito apoyado en sus recuerdos de la adolescencia: desde las localizaciones (El Rastro, el barrio de Aluche, el metro madrileño a las 2 de la mañana, el instituto María de Molina…) hasta los personajes. Uno de los papeles principales se lo ha reservado a Antonia Guzmán, que así se llama su abuela y que, con 91 años ha debutado también en la gran pantalla “Escribí la película pensando en ella”, afirma Guzmán.
Aunque la película padece los fallos típicos del novato: caídas de ritmo, algunas reiteraciones, etc hay que reconocerle al joven cineasta el talento de haberse estrenado con una película que rezuma verdad y ternura. Y decir ternura no significa cursilería ni blandenguería. Guzmán -y en este sentido, siendo muy distintas, la película se asemeja a los Héroes, de Pau Freixas– tiene una mirada positiva e indulgente hacia sus personajes. La película habla de seres que se equivocan, que a veces funcionan de una manera muy básica pero que, en el fondo, son nobles y conectan con la bondad. Qué interesante es, en ese sentido, el personaje de Antonia, una mujer aparentemente dura y seca que es de las dar “a cambio de nada”. Frente a su generosidad queda más patente el egoísmo de algunos adultos (qué real es la escritura de todo el conflicto del adolescente que sufre la separación de sus padres).
Además de apoyarse en la experiencia (Luis Tosar y Miguel RellánDaniel Guzmán ha descubierto dos nuevas estrellas: los jóvenes Miguel Herrán y Antonio Bachiller que fueron seleccionados después de un largo casting que se promocionó especialmente a través de las redes sociales. Los dos debutantes se cargan la película a la espalda interpretando con convincente espontaneidad a una pareja entrañable de amigos.(fila siete).

Infancia o adolescencia. Igual dolor si crees que tus padres no te quieren o sólo te quieren para manipularte, para que les des la razón, para que les sirvas de coartada, para usarte como prueba en un juicio donde demostrar que el otro está equivocado y es un pésimo progenitor. Cara y cruz. Y en el colegio no hay nada que rescatar porque el eslabón más débil se ha roto y no hay forma de recomponerlo sin ayuda, sin dedicación, sin paciencia y sosiego. Cuando todo parece perdido sólo nos queda la compañía de algunos seres desinteresados que nos apoyan con sólo estar ahí, dirigirnos la palabra, hacernos caso, estarnos agradecidos por escucharles, acompañarles o verles. El casi inasible consuelo de los extraños.

Muchas óperas primas suelen ser autobiográficas o tocar muy de cerca la fibra vital de su creador. Y ésta no es una excepción. Bienvenida sea. Sobre todo es de justicia señalar que todos los variopintos personajes que pueblan su metraje están retratados con cariño, con respeto, con humanidad, con amor y mimo hasta el más mínimo detalle. Todos ellos respiran verdad, realidad, complejidad y sabor a vida. Y el espectador se ve inmerso en unas anécdotas quizás excesivas, quizás tremendas o apabullantes, pero que resultan siempre fidedignas y honestas, nunca forzadas o exageradas. A veces la vida no es como quisiéramos que fuera sino como nos ha tocado vivirla – o malvivirla. No queda otra que apechugar y seguir adelante.

De entre toda la galería de memorables comparsas que pueblan esta cinta, quizás se deba destacar a uno por encima de todos. Una anciana chamarilera que acoge y recoge al dolorido adolescente atribulado cuando parece que nada tiene sentido y su vida está abocada al abismo. Principio y fin se dan la mano, se acompañan, se consuelan, se reconocen y se respetan. No es casualidad que este entrañable personaje esté interpretado por la propia abuela del creador de la historia. Hay tanto amor en su mirada que nos conmueve a cada paso, con cada silencio, con cada gesto. Es como un homenaje a la estirpe de la que venimos, una forma de rendirle pleitesía y señalar su agradecimiento.

Estamos ante una película realizada con las entrañas, hecha con jirones de corazón abierto en canal, donde la emoción se escapa a raudales, donde palpita la vida a cada paso, abriéndose camino pese a todo. Agradecerle a Daniel Guzmán que haya perseverado y nos haya ofrecido semejante prodigio de humanidad y gozo: cine de la turbación, canto de la empatía.(ANTONALVA. Madrid).
Ha tardado el actor Daniel Guzmán en pulir, cual paciente orfebre, esta, su obra de exordio, una peripecia autobiográfca que rumiaba desde hace tiempo. Y lo que más sorprende de su propuesta es no ya que respire autenticidad en cada uno de sus planos, sino que esté narrada con la solvencia de un auténtico veterano. Cierto, tiene algún claroscuro argumental y, sorprendentemente viniendo de un actor, no presenta un registro interpretativo igualmente homogéneo.
Pero eso son minucias al lado de sus muchos logros. Uno, el dar cuenta, con un ojo en el que lo personal no estorba lo sociológico, de la vida de un barrio de periferia. Otro, el captar la palpitante adolescencia en toda su complejidad, sin buenismos ni contemplaciones...aunque se hable de uno mismo. Y otro, en fn, el dar una visión de parejas cuyos miembros ya no pueden vivir juntos, pero cuyas acciones gravitan tanto sobre la vida de gente inocente y en proceso de aprendizaje. Ambiciosa, bien contada y con momentos de gran inspiración, la película abre un abundante crédito sobre la continuidad de Guzmán del otro lado de la cámara.(FOTOGRAMAS),

viernes, 1 de mayo de 2015

VENGADORES :LA ERA DE ULTRÓN



Película: Vengadores: La era de Ultrón. Título original: Avengers: Age of Ultron.Dirección: Joss WhedonPaís: USAAño: 2015. Duración: 141 min. Género: Acción,ciencia-ficciónfantásticoReparto: Robert Downey Jr. (Tony Stark / Iron Man), Chris Hemsworth (Thor), Mark Ruffalo (Bruce Banner / Hulk), Chris Evans (Steve Rogers / Capitán América), Scarlett Johansson (Natasha Romanoff / Viuda Negra), Jeremy Renner(Clint Barton / Ojo de Halcón), James Spader (voz de Ultrón), Samuel L. Jackson (Nick Furia). Distribuidora: The Walt Disney Company SpainEstreno en España: 30 Abril 2015. No recomendada para menores de 7 años.
Cuando Tony Stark intenta reactivar un programa durmiente de mantenimiento de la paz, las cosas se ponen feas y los superhéroes más poderosos de la Tierra, que incluyen a Iron Man, Capitán América, Thor, Hulk, la Viuda Negra y Ojo de Halcón, deberán ponerse a prueba ya que está en juego el destino del planeta. Con la aparición de Ultrón, corresponderá a Los Vengadores la tarea de impedir sus terroríficos planes, pues este supervillano tecnológico aspira a exterminar a la raza humana. Mientras tanto, deberán enfrentarse también a dos misteriosos y poderosos recién llegados, Mercurio y Bruja Escarlata, y encontrar a un viejo amigo que adopta una nueva forma, Visión.


¿Qué podemos decir que no hayamos dicho? Es la pregunta que me hacía cuando estaba viendo esta película de 141 minutos. Pues, pienso que ni se puede ni se debe decir nada nuevo, por el sencillo motivo de que la película es más de lo mismo. Un entretenimiento intrascendente, con sus guiños humorísticos, sus implícitos para los que conocen a los personajes y ligeras subtramas que los van relacionando.
Whedon ha metido la sexta y se lo pasa bien. Pero un tebeo de la Marvel es un tebeo de la Marvel y la cosa da para lo que da. Quien esto afirma no es sospechoso de fobia. Siendo niño leí los comics originales. Y los disfruté razonablemente, aunque hay que reconocer que entre Spider-Man y el resto hay mucha diferencia a favor del trepamuros: la historia de Peter Parker está mejor construida que las demás, los secundarios tienen más peso, las tramas se encadenan mejor......(FILA SIETE).


Sin duda, en su conjunto Los Vengadores: La era de Ultrón, es la mejor cinta de Marvel hasta la fecha. Emoticono heart Espectáculo en estado puro. Mantiene en enlace con todo lo contado hasta ahora y seguramente contiene algunos secretos de lo que está por llegar. Si salí del cine encantado con la primera parte, en la que Joss Whedon dejó elevado el entusiasmo, aquí se supera sin duda. Si ya teníamos bien equilibrado entre la acción heroica y el ruido arrollador, aquí le ha dado la vuelta completamente. Sí, ¡tenemos acción para rato! (y nada aburridas) Esta vez se le une una trama más oscura, más compleja (que dará pie a la Civil War) y con muchos guiños a los fans más enloquecidos (y muchos más que seguramente me he perdido, porque tampoco son ningún fanboy de los cómics Marvel)........(RICCARDO.Lliça D´amunt).


Era difícil pero han conseguido que sea incluso mejor que la primera
Los artífices de Vengadores han hecho lo que era necesario y exigible: no volver a contarnos la misma película. Vengadores: la era de Ultrón no comete el error de muchas secuelas nacidas en el seno de la explotación meramente comercial y sin nada nuevo que contar sobre la película original. Al contrario: es una película distinta de la primera. Y eso es bueno. Muy  bueno. Si nos hubieran contado otra vez más o menos lo mismo habría sido un grave error. Lo bueno es que no obstante consiguen mantener el mismo espíritu de la primera entrega. Mantienen las claves esenciales, y sobre las mismas edifican su evolución de personajes, situaciones y conflictos creando un producto que no se limita a copiar su precedente ni cae en la trampa del mimetismo, sino que se empeña en desarrollar su propia personalidad. Y además progresa en la madurez de la propuesta. Vengadores: la era de Ultrón desarrolla muy bien los personajes que nos presentó en la primera entrega. Y además demuestra una gran astucia en ese terreno, porque consigue sorprender al espectador con el desarrollo hacia la madurez de personajes que en la primera película eran de carácter aparentemente –sólo aparentemente- secundarios frente a los pesos pesados (Iron Man, Thor y Capitán América). Muchos pensábamos que la gran sorpresa iba a ser Visión. Que Visión sería el equivalente de lo que fuera la grata sorpresa de Hulk enVengadores. Pero eso habría sido demasiado previsible, y el secreto de esta saga es precisamente la capacidad para sorprender. Así que han sabio maniobrar para que efectivamente Visión tenga un papel destacado y protagonista muy eficaz en el desenlace de la trama, sin que por ello se limite a replicar las claves dramáticas esgrimidas con el personaje de Hulk en la primera entrega. Muy al contrario: para quien esto escribe la gran sorpresa de esta segunda entrega la aporta el personaje de Ojo de Halcón interpretado por Jeremy Renner, que es quien en un momento determinado se convierte dinamo sobre la que se articula toda la segunda parte del relato como elemento de unión entre los personajes........(REVISTA ACCIÓN).


Pocos cineastas entienden las fuerzas primordiales de la mitología superheroica como Joss Whedon. Por un lado, Visión entra en el universo Marvel como ente beatífico: su presencia garantiza que esa ingenuidad sagrada de los cómics ha venido al mainstream para quedarse. Pero Ultrón es su perfecto opuesto. Con él, Marvel abandona la edad de la inocencia para introducir una insidiosa forma de autocrítica: los héroes como dioses oscuros de la Humanidad.
Hay un antes y un después de 'La Era de Ultrón'. Whedon, como Tony Stark, trabaja bajo la ansiedad de su propia influencia, diseñando una máquina tan sofisticada que no sólo supera a la original en cada apartado, sino que incluso se permite florituras de autor: perfilar a Robert Downey Jr. y a James Spader como gemelos oscuros; asentar el plano secuencia digital como brillante traducción de la splash page; y sincronizar lo íntimo y lo maravilloso hasta formar un solo flujo de genio. Sus poderes son cegadores: esto es, sin más rodeos, el estándar oro del blockbuster superheroico.(FOTOGRAMAS).