miércoles, 3 de febrero de 2016

CREED,LA LEYENDA DE ROCKY



Película: Creed: La leyenda de Rocky. Dirección: Ryan Coogler. País: USADuración:133 min. Género: DramaInterpretación: Sylvester Stallone (Rocky Balboa), Michael B. Jordan, Tessa Thompson, Phylicia Rashad, Tony Bellew. Guion: Ryan Coogler y Aaron Covington; basado en los personajes creados por Sylvester Stallone. Música: Ludwig Göransson. Estreno en España: 29 Enero 2016. Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.
Adonis Johnson no llegó a conocer a su famoso padre, el campeón del mundo de los pesos pesados Apollo Creed, que falleció antes de que él naciera. Sin embargo, nadie puede negar que lleva el boxeo en la sangre, por lo que pone rumbo a Filadelfia, el lugar en el que se celebró el legendario combate de Apollo Creed con un prometedor y duro rival llamado Rocky Balboa. Una vez en la ciudad del amor fraternal, Adonis busca a Rocky y le pide que sea su entrenador. A pesar de que este insiste en que ya ha dejado ese mundo para siempre, Rocky ve en Adonis la fuerza y determinación que tenía Apollo, su enconado rival que terminó por convertirse en su mejor amigo. Finalmente, acepta entrenarle a pesar de estar librando su propio combate contra un rival más letal que cualquiera a los que se enfrentó en el cuadrilátero. Con Rocky a su lado, Adonis no tarda mucho en competir por el título… pero ¿será capaz de desarrollar no solo la fuerza sino también el corazón de un verdadero boxeador a tiempo para subirse al ring?

El regreso de Sylvester Stallone al personaje que le diera la fama se ha convertido en una de las propuestas de cine de evasión mejor concebidas por la máquina de producir ficción de la industria de Hollywood.
Creed recupera y actualiza las mejores cualidades de la película que la inspira, claramente la primera entrega de la saga de Rocky, curiosamente lo mismo que le ocurre a El despertar de la fuerza con La guerra de las galaxias, a Mad Max: furia en la carretera con Mad Max: el guerrero de la carretera y a Los odiosos ocho con Reservoir Dogs. Eso me hace sospechar que estamos en una clara tendencia de relectura de películas preexistentes más exigente que los fallidos intentos de remake y reboot que han caracterizado el cine comercial en los últimos años con fallidos intentos de reproducir lo precedente que en el fondo venían a contarnos más o menos lo mismo, pero con más instinto de mera explotación que de renovación sincera de la propuesta. Creed, la leyenda de Rocky. La mejor de la saga desde la primera......(ACCIÓN DE CINE).


Conserva Sylvester Stallone la envidiable habilidad de cascar huevos con una mano, pero sorprende en su repertorio nosientolaspiernas una insólita capacidad de transmitir emociones, defendiendo su cansado personaje con solvencia y una enorme dignidad. Ese es sólo uno de los ganchos de esta épica revisitación, todo un galáctico despertar de la Fuerza, del universo Balboa.
Dirigida por Ryan Coogler, un fan de la franquicia que llega a ella desde un cine indie de manual ('Fruitvale Station', que ganó dos premios en Sundance), 'Creed' bebe de ambos mundos: funciona como un reloj en tanto que nostálgico homenaje lleno de disfrutables guiños, y también como retrato intimista de alguien en busca de su identidad. El cineasta domina los tempos, se apoya en su estupendo dúo protagonista y se revela como un virtuoso coreógrafo de la cámara, sacándose de la manga dos antológicos planos secuencia que suben al espectador al ring y le noquean sin compasión.(FOTOGRAMAS).

viernes, 15 de enero de 2016

LOS ODIOSOS OCHO


Dirección: 
Título en V.O.: The Hateful Eight
Nacionalidades: USA Año:  Fecha de estreno: 
Duración: 182 min.
Género: Western
Color o en B/N: Color
Fotografía: Robert Richardson
Música: Ennio Morricone



Años después de la Guerra de Secesión, una diligencia avanza a toda velocidad por el invernal paisaje de Wyoming. Los pasajeros, el cazarrecompensas John Ruth (Kurt Russell) y su fugitiva Daisy Domergue (Jennifer Jason Leigh), intentan llegar rápidamente al pueblo de Red Rock, donde Ruth, conocido en estos lares como “El verdugo”, entregará a Domergue a la justicia. Por el camino, se encuentran con dos desconocidos: el mayor Marquis Warren (Samuel L. Jackson), un antiguo soldado negro de la Unión convertido en cazarrecompensas de mala reputación, y Chris Mannix (Walton Goggins), un renegado sureño que afirma ser el nuevo sheriff del pueblo. Como una ventisca está a punto de alcanzarlos, Ruth, Domergue, Warren y Mannix se refugian en la Mercería de Minnie, una parada para diligencias de un puerto de montaña. Cuando llegan al local de Minnie, en lugar de recibirlos su dueña, se topan con cuatro rostros desconocidos. Bob (Demian Bichir), que se ocupa del negocio de Minnie mientras ella visita a su madre, se encuentra allí refugiado junto con Oswaldo Mobray (Tim Roth), verdugo de Red Rock, el vaquero Joe Gage (Michael Madsen) y el general confederado Sanford Smithers (Bruce Dern). Mientras la tormenta cae sobre la parada de montaña, nuestros ocho viajeros descubren que tal vez no lleguen hasta Red Rock después de todo


Esta es la octava película de Quentin Tarantino. Es una película de Tarantino. Lo dice uno de los créditos iniciales (The 8th film by Quentin Tarantino), lo dice cada plano y lo subraya el propio director con una ingeniosa decisión narrativa que toma avanzada la acción. Cuestionársela por ser más de lo mismo no tiene mucho sentido. Como tampoco lo tiene desglosar, a estas alturas, sus constantes o lanzarse a un quién es quién de referencias. Claro que es más de lo mismo, pero no porque Tarantino no sepa hacer más. Su evolución como autor no pasa por la ruptura, sino por la perfección de sus constantes. Y en 'Los Odiosos Ocho' las lleva a la excelencia.
Tarantino arranca en exteriores y en movimiento su western de cámara. Recoge a sus personajes principales en una diligencia que avanza entre la nieve. Es una decisión preciosa llena de significado. Si subes, estás en sus manos. El cineasta encierra a estos y a otros personajes en una parada para diligencias, y los convierte en los interrogantes de un magistral misterio a puerta cerrada. Todo es perfecto en ese espacio acotado: el diseño de personajes (ni uno solo es predecible, y agitan de forma interesantísima los clichés del género), la coreografía interna de los planos, la puesta en escena y la ejecución del enigma.
Tarantino crece (aún más) como guionista al llevar con maestría a un plano estrictamente visual algunas decisiones narrativas, dar un dimensión más reflexiva a su verbosidad y hacer que el humor entre de una forma más natural.(FOTOGRAMAS).


.Los ocho odiosos. La mejor de Tarantino junto con Reservoir Dogs, de la que es una relectura. Empezaré por decir que pienso que Los ocho odiosos es una de las mejores películas dirigidas por Quentin Tarantino. Para mí, la mejor después de Reservoir Dogs, de la que es una relectura o un renacimiento. Es también una muestra de la madurez que ha alcanzado Tarantino como director, esa madurez que estaba ya presente en el arranque de Malditos bastardos y en las charlas de Di Caprio y Christoph Waltz en Django desencadenado, que son dos de los referentes más cercanos al ritmo de diálogo, planos y montaje que aplica en Los ocho odiosos. Quiero aclarar que en esta octava película del director reina el diálogo en sus dos primeras horas de metraje, pero un diálogo en el que Tarantino ha madurado construyendo sus personajes y situaciones con mayor solidez....(ACCIÓN DE CINE).



.....Hay cosas, como casi siempre ocurre con Tarantino, que funcionan admirablemente en esta película como la creación de la atmósfera, el progresivo suspense, las réplicas y contrarréplicas ácidas, los actores habituales de Tarantino interpretan con solvencia las órdenes de su director, pero me sobra metraje (las situaciones densas y muy largas en un solo escenario como la del inicio de Malditos bastardos o la secuencia de la taberna, o la cena en la mansión del bestial DiCaprio en Django desencadenado son modélicas, pero no se adueñaban del 90% del metraje como en Los odiosos ocho), hay complacencia goreen el derramamiento de sangre, aparte del tema principal la música de Morricone está utilizada de forma chirriante, suena a dodecafónica, Tarantino se gusta demasiado a sí mismo. Imagino que entusiasmará a su fans. A mí, solo a medias.(CARLOS BOYERO).

viernes, 8 de enero de 2016

PALMERAS EN LA NIEVE

Película: Palmeras en la nieve. Dirección: Fernando González Molina. País: España.Año: 2015. Duración: 163 min. Género: DramaromanceInterpretación: Mario Casas(Kilian), Adriana Ugarte (Clarence), Macarena García (Julia), Alain Hernández (Jacobo), Berta Vázquez (Bisila), Emilio Gutiérrez Caba (Antón), Djedje Apali (Iniko), Daniel Grao (Manuel), Fernando Cayo (Garuz), Celso Bugallo (Kilian de mayor). Guion: Sergio G. Sánchez; basado en la novela de Luz Gabás. Estreno en España: 25 Diciembre 2015.Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.



El descubrimiento accidental de una carta olvidada durante años empuja a Clarence a viajar desde las montañas de Huesca a Bioko para visitar la tierra en la que su padre Jacobo y su tío Kilian pasaron la mayor parte de su juventud, la isla de Fernando Poo. En las entrañas de un territorio tan exuberante y seductor como peligroso, Clarence desentierra el secreto de una historia de amor prohibido enmarcado en turbulentas circunstancias históricas cuyas consecuencias alcanzarán el presente.



Buen drama romántico con un gran reparto. No engaña a nadie Palmeras en la Nieve y da a los espectadores justo lo que promete, una historia de romance épico y prohibido en una época convulsa de nuestra historia, donde todo era completamente distinto a como entendemos el mundo ahora. Una película que no tiene nada que ver con mis gustos habituales, que los lectores conocen perfectamente, y que mantiene al espectador casi siempre interesado por lo que sucede en la pantalla, pese a su duración de casi tres horas, con una brillante factura técnica, un gran reparto, muy buen pulso narrativo y momentos más que interesantes. Incluso a quienes como a mí el género no nos llame la atención, la película es amena, entretenida y está muy bien contada......(ACCIÓN DE CINE)


......El mayor logro de Palmeras en la nieve es, precisamente, aprovechar esa circunstancia, la de ser una “superproducción”, una película épica a la manera de Memorias de África o El paciente inglés, sin perder la capacidad de emoción.En este sentido, y pasando por alto un guión algo descalabrado por los continuos saltos narrativos entre el tiempo de Adriana Ugarte y de un cada vez más carismático Mario Casas (y Berta Vázquez, revelación injustamente ignorada en los Goya), es importante destacar el ingente trabajo de los departamentos de arte, fotografía, vestuario… como una demostración de lo que la industria del cine español es capaz de acometer cuando dispone de los medios. Empezando por aquel papel.(CINEMANIA)

miércoles, 23 de diciembre de 2015

STAR WARS .EL DESPERTAR DE LA FUERZA






Película: Star Wars: El despertar de la Fuerza. Título original: Star Wars: The Force awakens. Dirección: J.J. Abrams. País: USAAño: 2015.Duración: 135 min. Género: Acciónciencia-ficciónaventurasReparto:Daisy Ridley (Rey), Mark Hamill (Luke Skywalker), Carrie Fisher (Leia),Harrison Ford (Han Solo), Oscar Isaac (Poe Dameron), Adam Driver (Kylo Ren), Gwendoline Christie (Capitán Phasma), Peter Mayhew (Chewbacca), Domhnall Gleeson (General Hux), John Boyega (Finn), Anthony Daniels (C-3PO), Kenny Baker (R2-D2), Lupita Nyong’o (Maz Kanata), Andy Serkis (Líder Supremo Snoke), Max von Sydow (Lor San Tekka). Guion: J.J. Abrams, Lawrence Kasdan y Michael Arndt; basado en los personajes creados por George Lucas. Música: John Williams. Estreno en España:18 Diciembre 2015. Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.



La saga de la guerra de las galaxias vuelve, de nuevo, con Star Wars: El despertar de la fuerza la primera entrega de la tercera trilogía de la franquicia. No sabemos si podremos disfrutar de los mismos personajes, o los cambiarán, lo que sí conocemos es que contaremos con la presencia de Harrison Ford, haciendo de Han Solo. En Star Wars VI, pudimos ver como Luke Skywalker y sus amigos viajaban a Tatooine a salvar a Han Solo de las garras de Jabba el hutt.


.Star Wars, episodio VII: el despertar de la fuerza. Un notable alto en cine de evasión y entretenimiento. J.J. Abrams saca notable muy alto y de paso nos devuelve el universo Star Wars tal y como nos lo propusieron las tres películas clásicas, los episodios IV, V y VI. Lo sorprendente es que el propio George Lucas, que había creado la saga, no acertara a ver por dónde estaba el verdadero camino en sus Episodios I, II y III, a los que en mi opinión este Episodio VII les gana por goleada. Para que quede más claro, esta película alcanza un nivel equivalente al que tuviera en su momento el Episodio IV que en España conocimos como La guerra de las galaxias. Quiero decir con esto que ciertamente todavía no está al nivel de El imperio contraataca, que sigue siendo la mejor película de la saga en mi opinión, pero después de ver El despertar de la fuerza pongo la mano en el fuego y si hace falta en un sable láser por la siguiente, y afirmo que confío plenamente en que en el Episodio VIII pueden alcanzar el nivel de El imperio contraataca. Lo van a conseguir. La magia ya está ahí y se ve plenamente en El despertar de la fuerza, que además tiene todo ese ritmo de aventura imparable, espectacular y trepidante que disfrutamos en las tres primeras entregas de la saga que se estrenaron y en las películas de Indiana Jones. Es ese tipo de cine de evasión y entretenimiento total. Me refiero a ese cine que muestra notable dinamismo y eficacia para presentar a sus personajes en tiempo récord y tenernos totalmente metidos en la historia a los cinco minutos de proyección. Además de un manejo de la épica visual que queda perfectamente definido por la presentación del personaje de Rey en las ruinas del destructor estelar: unas imágenes que recuperan para el cine el reinado de la pantalla grande......(ACCIÓN DE CINE).


....Tres personajes protagonistas se quitan la máscara durante la película. “No la necesitas”, indica Han Solo a uno de ellos. Abrams tampoco se esconde tras ninguna. Lo que plantea es un juego de espejos entre su película y todo lo que recordamos de la trilogía original. Las mejores escenas de El Imperio contraataca, El retorno del Jedi y, muy especialmente, Una nueva esperanzaencuentran un fiel reflejo en El despertar de la Fuerza. Muchas veces invertido, recurriendo al intercambio de bandos, roles o, de un modo que compensa la histórica desigualdad de la saga, sexos.
Leia, primer caso en la historia de princesa que promociona a general (¿guiño a la carrera descendente de Padmé?), puede estar orgullosa. Rey, el personaje que interpreta con tremenda convicción la debutante Daisy Ridley, agarra la espada láser con las dos manos y también coge el pulso de una película que le pertenece. Como pasaba a aquella prisionera rebelda en la Primera Estrella de la Muerte, ella misma gestiona un rescate en el que Finn (John Boyega) se empeña en cogerle la mano. Sólo Han Solo puede arañarle algunos planos, aunque para eso Harrison Ford se tenga que entregar a fondo con un entusiasmo que debía tener escondido en algún doble fondo del Halcón Milenario. No es el protagonista –tampoco lo era entonces–, pero su mirada a veces socarrona de antihéroe agotado legitima con un sello de autenticidad este episodio como parte del canon.
Paseando entre las ruinas y los escombros, rescatando las partes de sí mismo que Lucas parecía despreciar, Abrams pone los cimientos de lo que debe ser una trilogía firme. Ha ido a asegurar, no hay ni una sola idea osada y está en todo momento imponiendo el equilibrio entre lo nuevo y lo viejo. Pero, ¿es que se le podía pedir otra cosa? Como un jawa de Tatooine o un chatarrero de Jakku, ha recogido el armazón de una nave abandonada para ponerla en marcha con piezas si no originales, lo más parecidas.


“¡Pero si es todo viejo!”. Efectivamente, George, pero es que en la época en la que todo caduca, en la que se aprendió un término  impronunciable como obsolescencia, en la que se favorece por decreto el Plan Renove y no se sabe si apretar al botón de reboot, remake o reset; en esta época en la que la nostalgia es una trampa mayor que la que el Almirante Ackbar advirtió, todo lo que pedíamos era montar en la cabina del Halcón Milenario y hacerlo volar una vez más. Ahora que está puesto a punto ya puede llegar la saga a nuevos y estimulantes horizontes galácticos.(CINEMANIA)


Cuesta poco imaginarse a J.J. Abrams transmitiéndole a George Lucas, en afectuoso abrazo al padre simbólico, que su universo iba a caer en buenas manos… al tiempo que guiñaba el ojo a una comunidad de fans, situada fuera de campo, lanzando el tácito mensaje de que, por fin, había llegado su hora, de que esa gran mitología iba a ser reconducida por sus cauces clásicos, exorcizando toda posibilidad de Jar Jar Binks, midiclorianos y demás derivas que enervaron a quienes siempre fueron más papistas que el Papa.
'Star Wars: El despertar de la Fuerza' es una película eficaz que J.J. Abrams parece haber afrontado partiendo del Libro de Reclamaciones del Fan Airado: el conjunto se articula como equilibrada sucesión de ecos –donde al creador de la serie 'Alias' le traiciona el inconsciente al recurrir a tanta imaginería de la ruina (el crucero imperial, los caminantes AT-AT…)– y de deliberadas correcciones de los supuestos pecados del padre: he aquí una heroína independiente y activa, un héroe afroamericano, la promesa de una posible relación interracial en futuras entregas, Maz Kanata citando a Obi-Wan Kenobi para resetear el tema midicloriano, etcétera....
EVOCAR LAS PRIMERAS PELÍCULAS
Es curioso que una saga que, hasta el momento, había articulado su gran narrativa a partir del tema de la redención de los pecados paternos (y maternos) centre ahora su gran conflicto en un asunto de pecados filiales. Como si, en efecto, Abrams delatara cierta mala conciencia y dejara entrever que, en el fondo, sabe a la perfección que lo que está haciendo no está del todo bien.Su película funciona pero no inventa, porque es un producto elaborado bajo vigilancia: un control que no es corporativo, sino colectivo, el de esos espectadores que desean que todo vuelva a ser como era (en los episodios IV a VI) y no como fue (en los episodios I a III). El director se aparta del barroquismo digital de los últimos trabajos de Lucas para intentar evocar las texturas de las primeras películas, pero la apuesta le condena a la reiteración y a reprimir tanto la originalidad como el imperativo de goce lúdico que definió su reinvención de 'Star Trek'.
La imaginación de toda una comunidad de fans se revela, así, mucho más limitada y estrecha que la de un único creador como Lucas: incluso los nuevos planetas son reminiscencias climáticas de Tatooine, Endor y Hoth. Abrams lo dota todo de mayor dinamismo visual que su maestro, pero si algo deja muy claro este trabajo es que no hay nada nuevo que pueda hacer sombra al fulgor mítico de Han Solo.(FOTOGRAMAS).