lunes, 30 de marzo de 2015

CENICIENTA







Película: Cenicienta. Título original: Cinderella. Dirección: Kenneth BranaghPaís:USAAño: 2015. Género: Fantasíaromance. Interpretación: Lily James (Ella), Richard Madden (Príncipe), Cate Blanchett (Madrastra), Holliday Grainger (Anastasia), Sophie McShera (Drisella), Helena Bonham Carter (Hada Madrina / mendiga), Derek Jacobi(Rey), Stellan Skarsgård (Gran Duque). Guion: Aline Brosh McKenna y Chris Weitz.Producción: David Barron y Simon Kinberg. Fotografía: Haris Zambarloukos. Diseño de producción: Dante Ferretti. Distribuidora: The Walt Disney Company SpainEstreno en España: 27 Marzo 2015. Apta para todos los públicos.


.......Esta flamante Cenicienta con el agradable rostro de Lily James, sin dibujitos ni vueltas de tuerca, corporiza una heroína que, si bien muestra valentía, su extrema bondad la lleva a activar la rebeldía solamente en situaciones límite, por lo que sigue siendo la más sumisa entre las recientes protagonistas del universo Disney.

Es que Branagh optó por ser fiel a la versión animada original de los años cincuenta y darle -eso sí- mucho lujo visual, con un deslumbrante diseño de producción, vestuario inolvidable y una catarata de efectos visuales.

Sin el surrealismo de Tim Burton en su versión de “Alicia...”, sino más bien humanizando, la estética y la magia mostrada en sus limitaciones, esta Cenicienta modelo 2015, definitivamente no profundiza la tendencia de personajes femeninos fuertes y con características más independientes respecto de los cuentos de hadas y los films clásicos. La inocencia que transmite la película, desde lo elemental de los parlamentos a lo estereotipado de los personajes, la direcciona en particular a los niños, aunque difícilmente un adulto que acceda a ella, no la pase de maravillas.(ROUSE CAIROS Santa Fe.Argentina).


......Al revés que otros cuentos clásicos que han sido seriamente modificados para su puesta al día en el cine, como Maléfica (La bella durmiente) o Blancanieves y la leyenda del cazador(Blancanieves y los siete enanitos), el relato que nos ocupa tiene como sorpresa que se mantiene absolutamente fiel al espíritu original, al que no se añade ni se sustrae nada. En este sentido el guión de Chris Weitz (Un niño grande) no sorprende lo más mínimo, pero a la vez encandila sin molestar y su trama conserva una vivacidad atemporal que no va a pasar nunca de moda. Esto no significa que el diseño de producción no resulte espléndido y que la ambientación no traslade al espectador a un mundo de mágico ensueño, de luz y color, con alguna secuencia de bellísima fastuosidad, como la aparición en el salón de baile y la danza entre el príncipe y Cenicienta. Y fiel a la sencillez del cuento Branagh ha optado además por no cargar las tintas en los efectos especiales, aunque cuando tiene que haberlos alcanzan un altísimo nivel, véase el hechizo de la carroza.
Por otra parte, la película gana intensidad gracias a la elección de actores. La risueña Lily James (Downton Abbey) está maravillosa como la Cenicienta. Su sonrisa y ternura son sencillamente perfectas para dar vida al personaje. Le da la réplica una genial y malignaCate Blanchett como la madrastra. Brilla menos Richard Madden, en su papel de príncipe, un poco comparsa y quizá demasiado esquemático, mientras que los secundarios Ben Chaplin,Hayley AtwellHelena Bonham Carter y Derek Jacobi cumplen perfectamente.(DE CINE 21).


Kenneth Branagh presenta una brillante y sorprendente adaptación del relato que hizo célebre la pluma de Charles Perrault.
Lejos de las versiones un tanto edulcoradas (Mirror, Mirror) y de las actualizaciones según el formato de los cómics de raigambre teen (Blancanieves y la leyenda del cazador, Caperucita roja), el camino que toma el actor de Enrique V resulta cuanto menos más sincero y respetuoso con el espíritu de los cuentos originales. Sin ánimo de innovar a lo loco o de proponer humor caduco y enlatado, Branagh se preocupa por narrar la historia desde un punto de vista de seriedad impostada, lo que da a la película verosimilitud y credibilidad......(ACCIÓN DE CINE).

domingo, 22 de marzo de 2015

PRIDE



Película: Pride. Dirección: Matthew Warchus. País: Reino Unido.Año: 2014. Duración: 120 min. Género: Comedia dramática.Interpretación: Bill Nighy (Cliff), Imelda Staunton (Hefina), Dominic West (Jonathan), Paddy Considine (Dai), Andrew Scott (Gethin).Guion: Stephen Beresford. Producción: David Livingstone.Música: Christopher Nightingale. Fotografía: Tat Radcliffe.Montaje: Melanie Oliver. Diseño de producción: Simon Bowles.Vestuario: Charlotte Walter. Distribuidora: GolemEstreno en España: 19 Marzo 2015. No recomendada para menores de 7 años.

Sinopsis
Verano de 1984. Margaret Thatcher gobierna y el Sindicato Nacional de Mineros ha convocado una huelga. Durante la manifestación del Orgullo Gay en Londres, un grupo de lesbianas y gays se dedica a recaudar fondos para ayudar a las familias de los mineros. Pero hay un pequeño problema: el sindicato no acepta el dinero. Sin embargo, los activistas no se desalientan; deciden saltarse al sindicato e ir directamente a los minero, de modo que escogen un pueblecito de Gales al que van en un minibús. Así empieza la extraordinaria historia de cómo dos comunidades totalmente diferentes se unen por una causa común.


Grata sorpresa me he llevado con esta película, me ha emocionado, me ha hecho sonreir, me ha dado una dosis de optimismo que nunca viene mal. Señores, estamos ante una grandísima película.

Pride, relata una historia real donde un colectivo de lesbianas y gays recaudan fondos para los mineros en huelga, solidarizándose otro colectivo maltratado por el gobierno, la prensa y por consecuente la opinión pública. Y por qué no, de paso dar nombre al creciente movimiento reivindicativo gay de los años 80.

La película retrata un drama social, pero siempre en un tono simpático y optimista, tan del cine social británico, y que tanto me gusta. God bless the british films! Y es que esta fórmula es extremadamente difícil,ya que es mucho más simple hacer llorar que reír, y si encima el transfondo es una dura realidad social, no muy lejana, pues más todavía.

La dirección me ha parecido excelente, el ritmo que tiene la película es magnífico, quizás al principio demasiado rápido, pero ciertamente las dos horas de metraje se pasan volando. Es de esas películas que por una parte no quieres que acaben.

Magistrales actuaciones, y pese a ser una película para todos los públicos, en lo que corresponde a la comercialidad, no da sensación de ser una película vacía, facilona ni demagógica...... (YERAYROSASevilla).


Drama y humor unidos de forma envidiable en esta gran película. Una película poderosa que habla del respeto y la igualdad, de la lucha para establecerlos y de la unión entre dos comunidades que no podían ser más diferentes a primera vista, la de los mineros y la de gays y lesbianas de Londres, unidos en un momento del tiempo que parece lejano, pero del que todavía arrastramos suficientes prejuicios como para que la película siga de actualidad. Dejando un gran sabor de boca, uniendo y celebrando las diferencias entre todos, pero también esos nexos que nos unen más que no separan. Como la lucha contra un gobierno injusto. Y lo hace evitando dar sermones, apoyándose en el humor de las situaciones y sus personajes, que realzan el drama que viven varios personajes.....(REVISTA ACCION DE CINE).


En un día a día abrumado por contingentes sombras pseudosadomaso o héroes en mallas escapistas, 'Pride' se antoja como un film necesario. Por su reivindicación de la memoria y recuperar cierta carga política pero, sobre todo, por recordarnos que el cine, además de arma de distracción masiva, puede ser instrumento de movilización y educación. Pride ejemplariza la imperiosa necesidad de tomar partido, de decidirse por el blanco o el negro y así distanciarse de un mundo gris que no ha cambiado tanto desde que gays, lesbianas y mineros se enfrentaran a Margaret Thatcher en 1984.
De ritmo musical, guión preciso como un reloj que sobrevive al siempre peligroso flirteo con los clichés del género, y reparto coral en excelente forma (en especial, Bill Nighy, una explosiva Imelda Staunton y un desatado Dominic West), 'Pride' se enmarca en el efectivo linaje de la feel-good movie británica: cine de sonrisas y lágrimas, con trasfondo social y mensaje del estilo de 'Tocando el viento' (Mark Herman, 1996) o 'Billy Elliot' (Stephen Daldry, 2000), films que aplican una mano de pintura made in Hollywood a la desconchada realidad cotidiana. Como ellas, 'Pride' no esconde que busca el aplauso del público. Y lo consigue.(FOTOGRAMAS)

Entrañable e interesante comedia británica acerca del apoyo homosexual, poco conocido internacionalmente, a la huelga de mineros de 1984. Matthew Warchus y su guionista Stephen Beresford componen una agradable fábula de marcado carácter conciliador y emotivo que cuenta una de esas historias que hacen recuperar la fe en el ser humano más allá de todo lo que nos divide y revindicando aquello que nos une, que es el espíritu humano de solidaridad. La película no es perfecta, resulta demasiado larga y tiene muchas escenas superfluas. Seguramente 90 o 95 minutos hubieran sido suficientes para contar esta historia en vez de los 113 que dura, pero el resultado es francamente bueno, entrañable, emocionante y lleno de un espíritu a reivindicar especialmente en estos días, que es el de la conciliación.
Por supuesto, lo mejor son los actores, tanto los veteranos (Imelda Staunton, Bill Nighy... qué decir de ellos a estas alturas) como los jóvenes. Ben Schnetzer es un prodigio de fuerza y vitalidad y George MacKay borda su personaje de gay acomplejado y tímido (atención a cuando canta las cuarenta a su familia en plena celebración). Los actores y la emoción que desprenden muchas partes de la cinta, y muy especialmente las escenas en el pueblecito galés, como ese maravilloso momento del canto improvisado en el lugar de reunión de los mineros. Escenas que demuestran que más allá de preferencias sexuales lo que importa es lo que hay debajo de la piel: las personas.(SIBILA DE DELFOS.Madrid )

lunes, 16 de marzo de 2015

NEGOCIADOR



Película: Negociador. Dirección y guion: Borja Cobeaga. País: EspañaAño: 2014.Duración: 80 min. Género: Comedia dramáticaInterpretación: Ramón Barea, Josean Bengoetxea, Carlos Areces, Melina Matthews, Jöns Pappila. Producción: Borja Cobeaga y Nahikari Ipiña. Música: Aránzazu Calleja. Fotografía: Jon D. Domínguez. Montaje:Carolina Martínez. Distribuidora: AvalonEstreno en España: 13 Marzo 2015. No recomendada para menores de 12 años.

Sinopsis
Manu Aranguren es un político vasco que ejerce de interlocutor del Gobierno español en las negociaciones con ETA. Lejos de ser un acto solemne y calculado, pronto se verá que las casualidades, los errores o los malentendidos marcarán el diálogo entre ambas partes. Y que la relación personal entre negociadores será clave para la resolución del conflicto.

......Negociador es una producción modesta económicamente, rodada con pocos actores y los escenarios imprescindibles. Cobeaga, consciente de la gravedad del tema que tiene entre manos, opta con inteligencia por la modestia abarcadora, pasajes divertidos de tipismo muy vasco y muy español –ese miedo exacerbado al ridículo que tan bien nos define–, pero que no conviertan el film en un despiporre poco adecuado. El laconismo de Ramón Barea yJosean Bengoetxea ayuda, mientras que los modos más exagerados de Carlos Areces, resultan medidos. La cinta funciona en líneas generales, aunque esa necesidad de acelerar y pisar el freno no deja de pesar un poco.
Así que el director concibe momentos surrealistas, las cosas discurren suavemente, se plantean las contradicciones y las coincidencias entre las partes enfrentadas. No cae en la equidistancia, sabe poner banderillas en los momentos adecuados, la inesperada escena del restaurante con el camarero de Logroño; pero a la vez señala la necesidad de hablar, de acercarse, de conocerse, y esto sin ingenuidades, con sutileza no se evita la mención del miedo al tiro en la nuca, el luto o las acciones policiales. La estructura circular, el film acaba como empieza, subraya que cualquier avance, por pequeño que parezca, es algo.(DE CINE 21).

Mientras en el guión de 'Ocho apellidos vascos' (E. Martínez-Lázaro, 2014) continuó sacándole chispa al atrevimiento que, hace mas de una década, tuvo junto a Diego San José de hacer humor con lo vasco, Borja Cobeaga demuestra en 'Negociador' estar en otro sitio más avanzado. Ahora no se trata de sacar el chiste a lo sagrado, sino de buscar la fina línea que separa la épica del patetismo. Aparcado el culto a la comedia clásica, contemplando con justa distancia el llamado posthumor, Cobeaga incide en la fructífera senda apuntada en su corto 'Democracia' (2013): reírse de los políticos está muy visto, es terreno de chiste de bar, veamos qué se puede hacer con el despojamiento de los (supuestos) héroes, sean del signo que sean. Y con una puesta en escena desnuda, con una cuidada dosifcación del tiempo y el silencio que crean una extraña tensión (y ahí están Jacques Tati o Aki Kaurismäki como referentes), y tres actores en perfecta sintonía, puede aforar otra risa y, sobre todo, el componente doméstico, absurdo, de los buscadores de glorias.
Con una estructura de sketches no televisivos, dejando que su habilidad con los diálogos tome esporádico y desternillante protagonismo, Cobeaga evita el posicionamiento político y también la equidistancia. No es cobardía, sino valentía y perspicacia. Y hace reír, y mucho, con un punto desolador.(FOTOGRAMAS).

.....Negociador parte de una situación dramática y seria, pero sitúa su centro en sus márgenes, donde encuentra las miserias de lo doméstico, de lo cutre, de lo habitual. La película trata, por ejemplo, de absurdas luchas dialécticas acerca de terminologías cuyos matices y reivindicaciones solo se diferencian en un idioma; también habla de dos altos cargos implicados en una negociación de Estado pero a quienes sus honorarios no les alcanza para pagar un café; incluso, la película muestra cómo el representante del Gobierno español acepta y pone en práctica los consejos laborales que ha recibido de una prostituta. Y es que cuando habla de su película, Cobeaga repite en numerosas ocasiones el calificativo “comedia seca”, una comedia que genera un humor que no consiste en una carcajada continua, sino en una sucesión de situaciones patéticas y absurdas (casi costumbristas) ante las que el espectador no puede no reaccionar. No obstante, Negociador cuadra también dentro de la tragicomedia y, por momentos, también dentro del thriller: si bien hace reír, el film tiene la capacidad de sobrecoger al espectador sin previo aviso, de hacerle sentir incómodo e inseguro devolviéndole en un instante a esa cruda realidad en la que se hablaba menos y se disparaba más.....(Los interrogantes.com)

sábado, 7 de marzo de 2015

CALVARY



Película: Calvary (Calvario). Dirección y guion: John Michael McDonagh. Países:Irlanda y Reino UnidoAño: 2014. Duración: 100 min. Género: Comedia negra.Interpretación: Brendan Gleeson (padre James), Chris O’Dowd (Jack), Kelly Reilly(Fiona), Aidan Gillen, Dylan Moran, Isaach De Bankolé, M. Emmet Walsh. Producción:Chris Clark, Flora Fernández Marengo y James Flynn. Música: Patrick Cassidy.Fotografía: Larry Smith. Montaje: Chris Gill. Diseño de producción: Mark Geraghty.Vestuario: Eimer Ni Mhaoldomhnaigh. Distribuidora: Hispano FoxfilmEstreno en España: 6 Marzo 2015. No recomendada para menores de 16 años.

Sinopsis
El padre James es un buen sacerdote que se enfrenta a una angustiosa situación provocada por uno de sus feligreses. Aunque sigue reconfortando a su frágil hija (Kelly Reilly) y ayudando a sus fieles en sus diferentes problemas, tiene el presentimiento de que una fuerza siniestra se le aproxima y comienza a preguntarse si tendría el valor de hacer frente a su propio calvario.


Calvary es la segunda película de McDonagh, y la segunda del mismo que veo, tras la más que notable The Guard. He de reconocer que lo que me llevo a ver esta película fue el buen recuerdo que tenía de aquella, pues ni la temática ni el argumento me llamaban mucho. 

Pero no me ha decepcionado ni mucho menos. Hay muchos puntos en común entre The Guard y Calvary. La recreación de la Irlanda rural y esos personajes límites, esos diáologos ácidos, ese humor negro, la descripción de personajes... Muchos puntos en común que le dan cierto aire de familia y que sin duda llevan el sello del autor. 

No obstante el tono de ambas películas es distinto. Si en The Guard optaba por la comedia con tonte surrealistas mucho humor negro y situaciones algo más trilladas aunque barnizadas con ese tinte de costumbrismo irlandés, en Calvary opta por un tono más íntimo, más melancólico, más intimista, aunque sin renunciar a algunos golpes de humor. 

El resultado es una película interesante, unos diálogos sobresaliente, y una narración muy particular de la que empiezo a hacerme seguidor, es uan película de ritmo sosegado y tranquilo pero incesante, las cosas discurren con cierta tranquidad, con cierto tempo, con cierta cadencia que te lleva a asimilarlas con sencillez pero sin caer en la lentitud. 

Un propuesta interesante y diferente sustentada sobre la virtud del perdón. (DYONYSOS.Almeria)

Película irlandesa con cura de pueblo. Trama de abusos a menores por parte de un miembro de la iglesia. Cinta con Brendan Gleeson encarnando la quintaesencia de Irlanda. Cada una de estas tres categorías casi parece un microgénero en sí mismo. Así que 'Calvary' parte con el viento de cara: es como si ya la hubiéramos visto. Pero no. Si Hitchcock decía que era más interesante partir de un cliché para terminar en otro sitio, que no empezar en otro sitio para acabar en un cliché, este film de John Michael McDonagh es un ejemplo palmario. Cada una de sus secuencias comienza insinuándose como un lugar común sobre los confictos de un párroco rural y acaba convertida en una desconcertante parábola que combina pesimismo, ambigüedad moral y humor fúnebre.
Todo el conjunto, además, acaba tendiendo hacia una extraña abstracción que anula el enfoque costumbrista que los escenarios y los personajes parecen requerir. Raro juego de equilibrios entre el thriller estilizado, la comedia oblicua y el drama interior, los muy curiosos debates intestinos del padre James Lavelle abrillantan unos contenidos que con otro tratamiento serían una pesadez. Que un film convierta
temas como el suicidio, los malos tratos, el asesinato o la mala conciencia de los ricos en asuntos del día a día, y no en el epicentro de un drama, no es algo que se vea a menudo.(FOTOGRAMAS)

......Hay un par de tramos en los que la película pierde algo de ritmo, sobre todo con la historia de la hija o cuando se pone demasiado contemplativa, pero en general es una maravilla que está muy por encima de la media de lo que podemos ver en nuestras salas de cine, aunque sólo sea por ver la lección interpretativa que da Gleeson, que incluso tiene una escena cara a cara con su hijo en la vida real, Domhall, y que nos recuerda que deberían darle más papeles protagonistas. Parece que McDonagh tiene claro a quién quiere para protagonizar sus historias y se lo agradecemos, pero estaría bien que no fuese el único. Y estaría bien que más directores y guionistas se lanzasen a hacer películas tan potentes y valientes como ésta, que no dejará a nadie indiferente y que nos ofrece algo distinto. Si quieren una película para todos los públicos, quizá ésta no sea la mejor opción.(ACCIÓN DE CINE)