miércoles, 22 de octubre de 2014

RELATOS SALVAJES





Película: Relatos salvajes. Dirección y guion: Damián Szifron.Países: Argentina y EspañaAño: 2014. Duración: 122 min.  Género: Comedia negraInterpretación: Ricardo Darín (Simón), Óscar Martínez (Mauricio), Darío Grandinetti (Salgado), Rita Cortese (cocinera), Julieta Zylberberg (moza), Érica Rivas(Romina), Leonardo Sbaraglia (Diego). Producción: Hugo Sigman, Pedro Almodóvar, Agustín Almodóvar, Matias Mosteirin y Esther García. Música: Gustavo SantaolallaFotografía: Javier Juliá. Montaje: Damián Szifron y Pablo Barbieri. Diseño de producción: Clara Notari.Vestuario: Ruth Fischerman. Distribuidora: Warner Bros. Pictures Intenational EspañaEstreno en España: 17 Octubre 2014.

Sinopsis
La desigualdad, la injusticia y la exigencia del mundo en que vivimos producen que muchas personas se estresen o se depriman. Algunas de ellas explotan. Esta es una película sobre ellos. Vulnerables ante una realidad que súbitamente se altera y se torna impredecible, los personajes de “Relatos salvajes” cruzan la delgada frontera que divide la civilización de la barbarie. Una traición amorosa, el retorno de un pasado reprimido, o la violencia contenida en un detalle cotidiano, se presentan para impulsarles al vértigo de perder los estribos, al innegable placer de perder el control.


Dividida en varias historias, encuentra la fórmula perfecta para que sus dos horas de duración te pasen volando. Cuando han aparecido los títulos finales me he dicho a mí mismo "¿Pero ya está?". La verdad que la calidad de todas las historias está muy bien, aunque como en todos lados hay unas mejores que otras, y hay unas más violentas que otras. Y es esto último lo que echo en falta en algunos momentos, tal vez al ver que se comentaba que el eje central era la violencia, esperaba algo más radical. Pero cuando llevas dos segmentos te das cuenta por donde van a venir los tiros, y si bien es cierto que hay violencia en cantidades industriales, está bien camuflada con humor desenfadado. Cosa que veo lógica si lo que pretenden es moverla por circuito comercial, de otra manera se estarían lapidando.

Una de las cosas que más me han gustado de Damián Szifron es que es un hombre camaleónico. Es capaz de cambiar totalmente el rollo entre cada segmento, y esto creo que es sin duda la formula de su éxito. Después de todo la película es del mismo director, y aparte el guión también le pertenece, por lo que el control absoluto de todo lo que pasa siempre está en sus manos, y con esto me vengo a referir que en otras películas realizadas de forma coral, la diferencia entre algunos segmentos es demasiado marcada y la calidad del producto acaba resintiéndose demasiado. Esto a Relatos Salvajes no le pasa, es una montaña rusa de emociones desde el minuto 1 hasta que aparecen los créditos finales, bravo por el señor Damián Szifron.......(TERRORWEEKENDBarcelona).


Relatos Salvajes. Muy recomendable. Se hace grande entreteniendo y propiciando la reflexión.
Lo que hace Relatos salvajes es ejercer una de las funciones más interesantes e imprescindibles del cine, que no es otra que la de convertirse en espejo y mostrar al espectador cómo somos, cómo nos comportamos, qué tenemos de bueno, de malo y de regular. Y en este caso lo tremendamente fácil que resulta convertirnos en carne de cañón a consecuencia de nuestra facilidad para entregarnos  a nuestros instintos más bajos.
Presidida por un humor negro brillante que recorre toda la película y añadiendo algunos momentos de terror e intriga notables, Relatos salvajes juega con la fórmula del encadenamiento de historias y personajes distintos y así de algún modo se convierte en una especie de traslado al cine de las estrategias que lucían las revistas de historietas de terror. Inevitablemente me ha recordado publicaciones de gran predicamento en los quioscos españoles de los años setenta que compraba cuando era chaval, Dossier Negro, Vampus, Creepy, Vampirella, Rufus, Fantom, Espectros… pero sustituyendo las claves fantásticas, que no están en esta película, por el mucho más inquietante escalofrío del costumbrismo, que le permite hacer una incursión en momentos atroces y costumbristas que por ese camino me han recordado algunos de los geniales disparates de los artículos, cuentos, poesías y novelas del imprescindible Charles Bukovski. Creo que Bukovski le habrían gustado estos Relatos salvajes que en algunos momentos me han recordado muchas de sus claves, personajes e historias, por ejemplo Cristo con salsa barbacoa.......(REVISTA ACCIÓN).


En 'L’educazione sentimentale', el segmento que abría 'Monstruos de hoy' (1963), monumental disección de Dino Risi de los nuevos arquetipos patológicos de la Italia del milagro económico, Ugo Tognazzi encarnaba a un padre que inculcaba a su hijo sus particulares principios basados en la picaresca, la deshonestidad y la brutal depredación del prójimo. Tras una elipsis, el episodio se cerraba con un titular de periódico que daba cuenta de un cruel acto de justicia poética: el parricidio que, años más tarde, demostraba que el niño había sido, a fn de cuentas, un buen alumno.
En Relatos salvajes se utiliza en un par de ocasiones ese recurso que Risi también explotaba: el titular de crónica negra como único destino y perversa forma de inmortalidad de las diversas explosiones de violencia espoleadas por una realidad social regida por la desigualdad, la corrupción institucionalizada y la Ricardo Darín. incapacidad de comprender al otro. 'Relatos salvajes', colección de seis historias protagonizadas por personajes que entran en erupción, es nieta lejana de 'Monstruos de hoy', del mismo modo que 'Gente en sitios' (Juan Cavestany, 2013), película radicalmente distinta a esta en fondo y maneras, lo era de 'El Fantasma de la Libertad' (Luis Buñuel, 1974).
Szifrón se dio a conocer en nuestro país con 'Tiempo de valientes' (2005), heterodoxa buddy movie donde un psiquiatra y un policía cornudo investigaban un caso de alta corrupción. Su propuesta funcionaba
bien en las distancias cortas (la interacción entre los personajes), pero flaqueaba en el acabado de sus escenas de acción: nada hacía presagiar, no obstante, la enérgica factura de estos 'Relatos salvajes', ni ese incremento de ambición narrativa que colocaría al cineasta (no sin polémica papanatas) en la selección de Cannes. Su film es un poderoso mosaico donde no se tiembla después de haber reído: se tiembla y se ríe a la vez.(FOTOGRAMAS).

jueves, 16 de octubre de 2014

PERDIDA

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Película: Perdida. Título original: Gone girl. Dirección: David Fincher. País: USA. Año: 2014. Duración: 149 min. Género:Drama, thriller. Interpretación: Ben Affleck (Nick Dunne),Rosamund Pike (Amy Dunne), Neil Patrick Harris (Desi), Tyler Perry(Tanner Bolt), Carrie Coon (Margo Dunne), Kim Dickens (detective Rhonda Boney), Patrick Fugit (detective Jim Gilpin), Emily Ratajkowski (Andie), Missi Pyle (Ellen), Casey Wilson (Noelle).Guion: Gillian Flynn; basado en su novela. Producción: Arnon Milchan, Joshua Donen, Cean Chaffin y Reese Witherspoon. Música: Trent Reznor yAtticus Ross.  Fotografía: Jeff Cronenweth. Montaje: Kirk Baxter. Diseño de producción: Donald Graham Burt. Vestuario: Trish Summerville. Distribuidora: Hispano FoxfilmEstreno en España: 10 Octubre 2014.

Sinopsis
En un caluroso día de verano, Amy y Nick se disponen a celebrar su quinto aniversario de bodas en North Carthage, a orillas del río Mississippi. Pero Amy desaparece esa misma mañana sin dejar rastro. A medida que la investigación policial avanza, las sospechas recaen sobre Nick a pesar de que él insiste en su inocencia. Es cierto que se muestra extrañamente evasivo y frío, ¿pero es un asesino?



......Perdida es un ejercicio en el que se ponen en evidencia una serie de lacras de la sociedad moderna; en primer lugar la falta de sinceridad a todos los niveles, y su consecuencia directa, el afán por aparentar lo que no se es; de ahí que Fincher haga una crítica feroz de una sociedad en la que los reality showsimperan y moldean a su antojo la llamada opinión pública; de ahí que la película sea un atroz juego de verdades y mentiras, en el que la estrella invitada sea “el matrimonio”. El matrimonio, o mejor dicho, las parejas en revista -porque Fincher arremete contra lo que tiene delante, no contra la noción del matrimonio- salen mal paradas. El matrimonio parece ser una relación sentimental epidérmica, basada exclusivamente en el sexo -hay una desagradable carga sexual en esta cinta-, compensada con un infantil anhelo de encontrar “el alma gemela” que se supone existe en alguna parte. Perdida es ácida y políticamente incorrecta.
Visualmenteestá a la altura del mejor Fincher: poderosa, brillante, imaginativa. A menudo, sorprende al enfrentar la realidad cotidiana y la que se ha vuelto pesadilla. La música de Trent Reznor y Atticus Ross, sobria y triste, acompaña bien. El montaje es afinadísimo y permite a Fincher diseccionar a placer cada personaje, cada tema. Queda por decir que todo el reparto -no solo Ben Affleck y Rosamund Pike- no sólo está sensacional, sino que ha sido elegido con intención. La película es sórdida y amarga. Y brillante.(FILA SIETE).


.....El resultado de todo ello son ciento veintitantos minutos de cine de altísima calidad, impecable construcción argumental, notable guión, en el que además, sobre todo en su tercer acto, se manifiesta una saludable corriente de humor negro que viene a equilibrar su parte más terrible e inquietante, además de algunos guiños que son pistas sobre el tipo de relato que nos está proponiendo el director, por ejemplo esos juegos que la hermana del protagonista acumula en el bar que responde por el nombre de… Bar, la esposa desaparecida que se siente desaparecer en su matrimonio… Fincher nos recuerda con notable elegancia y pulso firme para controlar el ritmo, el verdadero objetivo del relato de intriga, que no es otro que el juego del emisor con el receptor del mensaje. El juego es de tal nivel que llega un momento en el que no sabemos a qué personaje debemos creer, en quién tenemos que confiar, con quién debemos simpatizar. Fincher se convierte en un titiritero que maneja los hilos del espectador a través de las trampas y preguntas que siembra en torno a sus personajes, el marido, que habita la historia en un flashback y la mujer hablando a través de su diario. Y entre ambos, a modo de vínculo de unión, ese juego de pistas que va dejando como miguitas para orientar al marido la esposa en el día del aniversario, que de paso sirven para hacer avanzar la historia e introducir los sorprendentes giros que se van acumulando en la misma. Un ejemplo es la tercera pista, asociada al flashback y pasando del tema del romance a la intriga y de ahí al drama, que modifica el papel de marido y mujer en la trama principal introduciendo además el tema del deterioro del matrimonio…
Fincher nos regala así un festival de intriga en el que nada es lo que parece y podemos recorrer el laberinto de su película como una especie de atracción que reescribe las reglas del suspense en un ejercicio de más difícil todavía ejecutado como un triple salto mortal.(REVISTA ACCIÓN).


El lector de 'Perdida', de Gillian Flynn, novela de construcción impecable y un uso casi diabólico de sus voces narrativas, puede recibir esta adaptación con una pregunta pertinente: ¿cómo habrá resuelto Fincher algunos golpes de efecto apoyados en recursos eminentemente literarios? El hecho de que el guión lo firme la propia Flynn proporciona una pista valiosa: 'Perdida', la película, se parece mucho a la novela, tanto que puede dar la impresión de que Fincher ha preferido ser invisible o no perturbar una historia impecable con un planteamiento estilístico demasiado extremado.
'Perdida' cuenta la historia de un matrimonio donde los cónyuges han usado (y usarán) la construcción de sus propias imágenes públicas como armas letales y arrojadizas. En este sentido, la decisión de Fincher acaba resultando (como es marca de la casa) de lo más inteligente. Se trata de hablar de lo que se esconde tras imágenes apacibles e inocuas: de sonrisas torpes malinterpretadas por los medios de comunicación, de selfies que carga el Diablo, de victimismos automodelados y de redentoras imágenes mediáticas que acaban transformándose en prisiones existenciales. Como si Fincher corrigiese a Alfred Hitchcock diciéndole
que las imágenes no precisan inconsciente para garantizar nuestra perdición.(FOTOGRAMAS).

martes, 7 de octubre de 2014

TORRENTE 5 :OPERACIÓN EUROVEGAS




Película: Torrente 5: Operación Eurovegas. Dirección y guion:Santiago SeguraPaís: EspañaAño: 2014. Duración: 102 min.Género: ComediaacciónInterpretación: Santiago Segura(Torrente), Jesús Janeiro (Jesusín), Alec Baldwin (John Marshall),Julián López (Cuco), Angy Fernández (Chiqui), Fernando Esteso(Ramiro Cuadrado), José María Rubio (Manolito Barragán), Cañita Brava (Antoñito), Bigotes & DientesFlorentino Fernández (Genaro),Carlos Areces (Ricardito), Anna Simon (Paqui). Producción: María Luisa Gutiérrez. Música: Roque BañosFotografía: Teo Delgado.  Dirección artística:José Luis Arrizabalaga y Biaffra. Vestuario: Cristina Rodríguez.  Estreno en España:3 Octubre 2014. Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.


Torrente sale de la cárcel en el 2018, la España que se encuentra no se adecúa a sus ideales y decide convertirse en un “fuera de la ley”. A través de un contacto de su estancia en prisión, Torrente localiza a John Marshall, la persona que se ocupó de supervisar la seguridad cuando se planificó el principal casino-hotel de Eurovegas. El más indicado para planear un golpe. Marshall le explica la necesidad de organizar una banda de especialistas que Torrente se encargará de reclutar entre sus “contactos”. El golpe del siglo está en marcha.

Torrente 5. Operación Eurovegas. Mejor que la cuatro. Un divertido disparate gamberro. No se percibe cansancio en la saga.
Torrente 5 da la sensación de que tenemos Torrente para rato. La saga no da muestras de agotamiento y en mi opinión mejora la entrega anterior, reduciendo la escatología en beneficio de un despliegue de reparto que para los menesteres de evasión pura y dura que se disfruta mejor rodeado de amigotes en plan gamberro son auténticas estrellas. Por un lado Segura se tiene ya muy controlado su personaje del derecho y el revés y está tan afinado como un violín a la hora de sacarle jugo al mismo por asociación con sus colegas de reparto extremos. Por ejemplo Jesulín de Ubrique funciona mucho mejor de lo previsto ante las cámaras. No es un actor, obviamente, pero para el cometido que Segura le encarga realizar en este largometraje, cumple de sobra y hay bastante química entre el ex torero y el personaje que interpreta Segura. Mejora el resultado de algunos compañeros anteriores de Segura en esta misma saga......(acción de cine).

.....Vuelvo a reiterar que el principal acierto de Santiago Segura a la hora de realizar la quinta entrega ha sido construir un guion más sólido y representar una historia con su introducción -Torrente se encuentra una España sumida en una terrible y extraña crisis-, desarrollo -reúne a un equipo de singulares personajes para atracar un casino- y una conclusión que podría derivar en una nueva película… ¿o no? ¿Quién sabe? La taquilla, la crítica y sobre todo el público lo dirá. No obstante, pienso que nos encontramos ante una buena película de Torrente, aunque pueda recibir críticas por los cuatro costados por emplear el adjetivo “bueno” a un filme como este, pero ante todo en esta vida hay que ser francos. Desde la primera película, quizá igualada con la segunda -se mueven más o menos en la misma franja- no habíamos visto nada parecido. Como ya he dicho en los párrafos anteriores, la tercena y cuarta entrega dejan mucho que desear, pero `Operación Eurovegas´ devolverá la ilusión a los más fieles seguidores de la saga......(QUENTIN LOPEZ.Madrid).


......En este sentido, entrar en calificativos que definan 'Torrente 5' sería meterse en una espiral de repeticiones que más que llevarnos a la primera entrega, apuntaría más bien a las cintas de Estesio y Pajares... incluso al del cine de la madre que los parió. Es en esta extenuante reiteración del humor escatológico y políticamente incorrecto que se encuentra el verdadero logro, no del filme, sino de una saga que, involuntariamente o no, nos habla de ese país roñoso (el de Cañita Brava, el de Leonardo Dantés, el de...) que envejece, y que lo hace fatal... pero que por algún misterio de la naturaleza, no muere. Y descanse en paz Tony Leblanc, quien por cierto es como siguiere vivito y coleando. El resto lo explica la primera e híper-ilustrativa intervención de Santiago Segura en aquella rueda de prensa posterior a aquel abarrotadísimo pase......(EL SEPTIMO ARTE).


A lo largo de las cuatro entregas de la saga que sucedieron al primer y unánimemente celebrado “Torrente” (1998), Santiago Segura ha demostrado tener profundo conocimiento de causa de la ley básica, pero pocas veces respetada, que debería sostener el difícil arte de la secuela: un equilibrio entre el reconocimiento y la novedad. Las diversas variables del famoso gag de las pajillas son, en este sentido, un  buen termómetro y en “Torrente 5” se logra lo que ya parecía imposible: una nueva versión sorprendente del asunto. La saga también ha dialogado con diversas variables genéricas: así, tras la afortunada incursión del personaje en el cine carcelario, ahora la heist movie es el molde que permite enfrentar alglamourde “Ocean’s Eleven” -¿la ratpackiana o la new ratpackiana?- la violenta insalubridad de los Once del Patíbulo reclutados por Segura.
El mayor problema de “Torrente 5” es que nuestra realidad inmediata –o nuestro futuro indeseable en un EuroVegas de la mente- exigía que el personaje asumiese, de manera irrefutable, ese rol que siempre ha tenido y que sus detractores le han negado sistemáticamente: el de voz inasumible que encarna aquella idea de España que todos prefieren esconder bajo la alfombra, pero que fue el germen de la pesadilla en la que estamos todos sumidos.(FOTOGRAMAS).

lunes, 29 de septiembre de 2014

LA ISLA MINIMA




Película: La isla mínima. Dirección: Alberto RodríguezPaís:EspañaAño: 2014. Duración: 105 min. Género: Accióndrama,policiacothrillerInterpretación: Raúl Arévalo (Pedro), Javier Gutiérrez (Juan), Antonio de la Torre (Rodrigo), Nerea Barros  (Rocío), Salva Reina (Jesús), Jesús Castro (Quini), Manolo Solo (periodista), Jesús CarrozaGuion: Rafael Cobos y Alberto Rodríguez. Producción: Mercedes Gamero, José Antonio Félez, Mikel Lejarza, José Sánchez Montes y Mercedes Cantero. Música:Julio de la Rosa. Fotografía: Alex Catalán. Montaje: José M.G. Moyano. Vestuario:Fernando García. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International EspañaEstreno en España: 26 Septiembre 2014.


1980. En un pequeño pueblo de las marismas del Guadalquivir, olvidado y detenido en el tiempo, dos adolescentes son encontradas muertas. Desde Madrid envían a dos detectives de homicidios, Pedro y Juan, de perfiles y métodos muy diferentes que, por distintos motivos, no atraviesan su mejor momento en el cuerpo policial. Nada es lo que parece en una comunidad aislada, opaca y plegada sobre sí misma. Las pesquisas de los detectives parecen no llevar a ningún lado. En este difícil proceso, Juan y Pedro deberán enfrentarse a sus propios miedos, a su pasado y a su futuro. Su relación se irá estrechando y sus métodos se harán parecidos. Lo único importante es dar con el asesino.


La isla mínima. Imprescindible cine policíaco. Aún mejor que Grupo Siete. La mejor película española del año. 
Alberto Rodríguez se corona con La isla mínima como uno de los mejores directores con los que cuenta el cine español actual. Su capacidad de creación visual con personalidad, su talento para contar historias en imágenes que vienen respaldadas por tramas competentes servidas con afán perfeccionista y con un trabajo en el que destaca también la dirección de actores, sitúa a Rodríguez en la primera división del cine europeo. Además tiene una visión de los géneros sin complejos que le permite facturar producto digno de interesar a público internacional, lo cual que sus películas son películas sobre la frontera, entre el bien y el mal, entre el crimen y la ley, fronteras éticas y espirituales tanto como fronteras geográficas o mentales. Por eso es tanto más inexplicable que La isla mínima no esté entre las candidatas a competir por los Oscar, considerando además que es un policíaco de factura intachable, ejemplar, con toques clásicos a los que Alberto Rodríguez ha sabido añadir la idiosincrasia cultural e histórica española. De manera que su paseo por el sur  de España siguiendo la pista a un asesino en serie en compañía de dos policías recuerda notablemente la mejor serie policiaca  norteamericana de los últimos años, True Detective, con la que presenta puntos argumentales y visuales en común (esos planos cenitales que dibujan el mapa del laberinto que recorren los protagonistas investigando el crimen, por ejemplo), se da la mano con esa otra historia del sur estadounidense. Pero además tiene la habilidad de no entregarse al mimetismo gratuito de las fórmulas del policíaco estadounidense, y desde el primer momento presenta con orgullo su identidad plenamente española......(ACCIÓN DE CINE).



Poco a poco, con paciencia de monje trapense, el realizador andaluz Alberto Rodríguez está construyendo, como quien no quiere la cosa, tal vez la más coherente de las carreras en el cine criminal que haya visto el reciente cine español. En esta, sin duda alguna, su película más redonda, por qué no, su primera obra maestra, logra además algo que ya se intuía en la anterior 'Grupo 7' (2012): la capacidad de nuestro hombre, y de su guionista, el imprescindible Rafael Cobos, para reconstruir con extremo rigor el referente histórico más o menos reciente. Aquí, una exposición del impactante fotógrafo sevillano Atín Aya le sirve de inspiración para armar un rompecabezas fascinante, se mire por donde se mire: la resolución de un doble crimen en las marismas del Guadalquivir, en el año de gracia de 1980; un escenario sencillamente primoroso, un asesinato repugnante.
Tres tramas criminales en una
La última película de Alberto Rodríguez es apasionante desde el punto de vista del género: ahí es nada reconducir con éxito hasta tres tramas criminales en una sola película, sin perder nunca de vista ninguna, y cumpliendo a satisfacción la conclusión de todas. Lo es desde el punto de vista de sus personajes. Porque si, en 'Grupo 7', la relación entre los policías tenía algo déjà vu cinematográfcamente, aquí resulta del
todo inédita: lo que tienen entre ellos el policía demócrata Raúl Arévalo y el escurridizo Javier Gutiérrez (excelentes ambos, pero hay que acotar que aquí el segundo logra su mejor personaje en cine hasta la fecha) es cualquier cosa menos maniquea. Y lo es, en fin, desde el punto de vista histórico, que tal vez sea el que mejor sabe refejar el film. Ese momento de cambio, cuando muy gramscianamente lo viejo se resiste a morir, pero a lo nuevo le cuesta mucho abrirse paso (en suma, la creación de una fcción esencialmente política), nunca había sido reconstruido así en el cine español.
Horror, pasividad y sueños de confort
La incertidumbre, el horror sin nombre, la vida muelle de señoritos aburridos que se pasan de la raya, pero también la pasividad de las clases subalternas, los sueños de adolescentes que se mueren de aburrimiento y aspiran a un mundo de confort, el día a día de ir trampeando para seguir viviendo, son los elementos del puzzle. Y el resultado ya quedó dicho: una gran, inmensa película. Pegada a la realidad pero al mismo tiempo, inteligente pasatiempo. Denunciatoria pero sutil, y sin resultar machacona: el director respeta a su espectador, en un tour de force del que este siempre sale recompensado, pero con inteligencia. ¿Qué más se puede pedir?.(FOTOGRAMAS).

...Desde las primeras imágenes el director, Alberto Rodríguez, nos apresa y seduce, captando nuestra atención. Con solo situar la cámara en un lugar inesperado – ese picado cenital atronador – siembra el interés y la inquietud, consiguiendo fundir la trama narrativa con la textura visual: ¿cómo interpretar lo que vemos? ¿Cómo atar cabos en un entorno taciturno y garrulo? ¿Cómo ver más allá de la superficie de las cosas y de las palabras hasta reconstruir la complejidad de unos crímenes atroces? Es esta opulencia de capas y sugerencias lo más admirable de la cinta. Reproducir una época (ese año de 1980 con ecos de servidumbres recientes y esperanzas inciertas), desagraviar el olvido, advertir los detalles que nos hacen vislumbrar exenciones malsanas y tóxicas, reparar la inquietud de una comunidad al borde de la nada y con ganas de huir y salir adelante......(Antonalva.Madrid).