sábado, 6 de diciembre de 2014

EXODUS :DIOSES Y REYES






.Película: Exodus: Dioses y reyes. Título original: Exodus: Gods and kings. Dirección: Ridley Scott. Países: Reino Unido, USA yEspaña. Año: 2014. Duración: 150 min. Género: Drama.Interpretación: Christian Bale (Moisés), Joel Edgerton (Ramsés), John Turturro (Seti), Aaron Paul (Josué), Ben Mendelsohn (Hegep), Sigourney Weaver (Tuya), Ben Kingsley (Nun), María Valverde (Séfora). Guion: Steven Zaillian, Adam Cooper, Bill Collage y Jeffrey Caine. Producción: Peter Chernin, Ridley Scott, Jenno Topping, Michael Schaefer y Mark Huffam. Música: Alberto IglesiasFotografía:Dariusz Wolski. Montaje: Billy Rich. Diseño de producción: Arthur Max. Vestuario: Janty Yates. Distribuidora: Hispano Foxfilm. Estreno en España: 5 Diciembre 2014.Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.

Sinopsis
“Exodus: Dioses y reyes” narra la historia de un hombre cuyo coraje desafió a un imperio. El director Ridley Scott da nueva vida a la historia del desafiante líder Moisés y su rebelión contra el faraón Ramsés, liberando a 400.000 esclavos en una épica huida de Egipto tras un terrorífico ciclo de mortíferas plagas.


....Estructuralmente el guión firmado por Adam CooperBill CollageJeffrey Caine y Steven Zaillianestá construido alrededor del antagonismo-rivalidad-afecto fraterno de Moisés y Ramsés, un tema con el que Ridley Scott parece haber enganchado especialmente, no en balde él estaba muy unido a su hermano Tony, también director, que se suicidó hace dos años, y a quien dedica el film. Y por otro lado, se encuentra todo el conflicto interior de Moisés, su viaje y peregrinación de autodescubrimiento, acerca de quién es y lo que debe hacer, con la especial intimidad que le une a Dios, cuyas acciones, a veces terribles, no siempre entiende o comparte, aunque se dejará ganar y guiar por la fe –frente a la tentación de confiar en su pericia militar–, para poder hacer luego lo propio con los hebreos, ejerciendo de auténtico líder. Christian Bale hace un magnífico trabajo, y su némesis, interpretado por Joel Edgerton, también entrega una gran actuación.
Estos mimbres fuertes pueden afectar al hecho de que otros sean más livianos, pues algunos personajes se encuentran bastante desdibujados, apenas trazados con un par de líneas. Los que mejor logran superar este handicap son tal vez John Turturro, el Faraón padre, y María Valverde, la esposa de Moisés, el resto –Sigourney WeaverAaron PaulBen KingsleyHiam Abbas...–, simplemente, están ahí, con su poderosa presencia.
Pero verdaderamente el capítulo en que el film se muestra verdaderamente sobresaliente es el visual, que acrecienta el carácter de epopeya de la cinta, y donde da “sopas con honda” a la reciente Noé. Ridley Scott usa bien el 3D para dar profundidad a las escenas de masas, y los efectos especiales y el diseño de producción nos sumergen de lleno en el antiguo Egipto y en el desierto, las plagas y el paso del mar Rojo son de una increíble espectacularidad, con elementos como las gaviotas en el cielo encapotado que conceden a los planos un aire muy especial.
Por concepción y temática, la película de Ridley Scott que más conecta con Exodus: Dioses y reyes, es El reino de los cielos, pero el cineasta británico sale mejor parado de la empresa que nos ocupa, por la fuerza y coherencia de la historia, y por el enorme carisma de Bale, mucho mayor que el de Orlando Bloom.(DE CINE 21).


Éxodo dioses y reyes. Más sólida y madura que Gladiator aunque también más fría.
Espectacular y muy bien dirigida, esta versión de la trama de Moisés que ya conocemos se enfrenta al reto de encontrar su propia personalidad más allá de todos los estereotipos e imágenes asumidas por un público que además tiene en la cabeza su propia versión de la historia que Ridley Scott pretende contarnos. Entran ademas en juego todo tipo de idealizaciones y prejuicios a favor o en contra de la vertiente mítica o religiosa incorporada al relato. Añadan a todo eso que si usted cree en Dios, o en cualquier equivalente de entidad creadora supranatural seguramente tendrá su propia imagen del mismo, lo cual complica mucho más todo el asunto porque obviamente Scott no puede tirar a estas alturas de la versión pirotécnica que aplicara a este mismo tema Cecil B. de Mille en Los diez mandamientos. No es viable y no puede funcionar, por mucho que todos sigamos recordando aquella versión del tema que vimos siendo niños o muy jóvenes y recordemos al impresionante Charlton Heston abriendo las aguas con su bastón. Esta es otra época, otro público mucho más escéptico y encima adicto a los documentales de recreación histórica de Nacional Geographic. Scott sale de todo este lío connota alta, pero para ello ya tenido que rebajar el tono épico que caracterizada Gladiator y buscar su camino hacia una mayor verosimilitud de la propuesta trabajando sobre actores y equilibrando muy bien los fragmentos épicos de batalla, plagas y prodigios varios con lo que realmente le interesa, que es el reto de creer o no creer, el sacrificio doble del héroe que alejado de su familia adoptiva egipcia, de su esposa y de su hijo, y convertido en líder de un pueblo al que en realidad no conoce para obedecer a un Dios al que no acaba de entender y con el que suele discutir amargamente. Creo que Christian Bale defiende muy bien ese papel incluso en los momentos más delicados por todo lo que he enumerado al principio, otro tanto se puede decir de su antagonista, un Ramses que a ratos se da cierto aire a Russell Crowe y al que Scott humaniza eficazmente a través de sus miedos con una escena que demuestra su notable talento como director, el faraón que intenta combatir la oscuridad encendiendo antorchas en un desesperado intento de proteger a su hijo. Scott maneja bien la elipsis, impone lo visual sobre lo verbal, y a cierta en muchas cosas, por ejemplo imponiendo un protagonismo del paisaje que me ya recordado Lawrence de Arabia, de David Lean. Pero falla en otras. No llega a desarrollar lo suficiente ningún personaje salvo Moisés y Ramses. Desperdicia a Sigourney Weaver. Y en su persecución de la credibilidad renuncia en exceso a lo épico, algo que ya le ocurrió en El reino de los cielos. Esta película es no obstante mejor que aquélla y mejor que Robin Hood. Y una vez más Scott reina en lo visual.(ACCION DE CINE)


Que Ridley Scott, el responsable de la resurrección del péplum con “Gladiator” (2000), sea ahora el director de una apuesta tan ambiciosa como el remake (de eso se trata en definitiva) de “Los Diez Mandamientos” (Cecil B. De Mille, 1956), no deja de tener su lógica. Lo que nos ofrece es un macroespectáculo digno de su cuerda megalómana, visualmente deslumbrante. Lo que entra ya en el terreno de lo discutible es su fervor por el realismo a ultranza en una historia no precisamente presidida por, como se decía antes, el aparato verosímil. El acento “kitsch” que embellecía el “kolossal” de antaño queda erradicado en su film, que parece pedir perdón cuando la fantasía ha de tomar plaza en la narración. La llegada del bebé a la orilla del río en un cesto queda relegado a un relato oral. El episodio de las tablas de la ley es brevísimo. La separación de las aguas aparece como un fenómeno natural, que concluye con algo parecido a un tsunami. Las plagas bíblicas son puro cine de catástrofes, muy brillante, sobre todo el ataque de los cocodrilos. Queda así la duda de si Scott era, de hecho, el realizador idóneo. ¿No habrían abordado mejor este mamut Steven Spielberg o Peter Jackson? Seguro que le habrían añadido lo que a la ensalada le falta: unos toques de magia.(FOTOGRAMAS).

sábado, 29 de noviembre de 2014

MORTADELO Y FILEMÓN CONTRA JIMMY EL CACHONDO




Película: Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo. Dirección: Javier Fesser.País: EspañaAño: 2014. Duración: 88 min. Género: AnimacióncomediaGuion: Javier Fesser, Cristóbal Ruiz y Claro García. Producción: Luis Manso. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International EspañaEstreno en España: 28 Noviembre 2014.Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.
Sinopsis
Los agentes Mortadelo y Filemón se ven obligados a hacer uso de toda su capacidad para no resolver nunca nada y de sembrar el caos allá donde van, para dar con el paradero de Jimmy, un acomplejado maleante que tampoco despunta por su elevado coeficiente intelectual, circunstancia muy peligrosa cuando llevas colgando de tu helicóptero una bombita atómica que puede hacer ¡PUM! en cualquier momento.
En 1958 el maestro Francisco Ibáñez publicó su primer tebeo de Mortadelo y Filemón, y desde entonces muchos han sido los intentos de trasladar fuera del papel esta famosa pareja de agentes. Se han hecho series de televisión, películas de dibujos animados, videojuegos e incluso un musical, pero hasta el año 2003 no se realizó la primera adaptación con personajes reales. 

El responsable fue el director Javier Fesser y el resultado, "La gran aventura de Mortadelo y Filemón", un película divertida pero con ciertas limitaciones y licencias artísticas que no acabaron de reflejar totalmente la esencia del cómic. Después vino "Mortadelo y Filemón. Misión: salvar la Tierra", otro director, otro Mortadelo y una decepción que no estaba a la altura de su predecesora, y mucho menos de la obra original.

Los que eramos lectores desde la infancia de las viñetas de los agentes de la T.I.A. todavía esperábamos con anhelo el largometraje definitivo que nos saciara, y para llevarlo a cabo estaba claro que el mejor modo no eran actores rodeados de efectos especiales, si no lo más parecido a la viñetas de toda la vida que se puede hacer en la actualidad sin que la realidad ponga barreras al desenfreno, animación por ordenador. Con el medio adecuado sólo faltaba saber si el contenido estaba a la altura de las expectativas del que seguramente sea el tebeo más famoso de España, nuestros Capitán América e Iron Man elevados a la mínima potencia.

Y el resultado no podía ser más satisfactorio ya que el nuevo largometraje de MyF ofrece absolutamente todo lo que uno esperaba cuando leía una de sus hazañas. Humor absurdo ilimitado, juegos de palabras continuos, mamporros a mansalva, bromas a costa de Ofelia, disfraces a tutiplén, el Súper y su bigotazo, el odioso profesor Bacterio, más tortazos, gendarmes toca narices, estupideces desproporcionadas y todo esto dentro de la típica historia estructurada en mini misiones tal y como siempre hemos recordado.

Además de todo lo mencionado hay multitud de pequeños detalles que merecen un segundo visionado y diálogos electrizantes con puyas constantes que uno no acaba de asimilar pero que están ahí, a un ritmo frenético que coge impulso en el primer minuto y que no frena hasta llegar a un final que te deja con ganas de más. Por fin el creador de Pepe Gotera y Otilio, el botones Sacarino, Rompetechos, la familia Trapisonda, 13 Rue del Percebe y tantísimos otros personajes consigue que su buque insignia, los super agentes secretos más ineptos de todos los tiempos, tengan la película que se merecen.(cine de patio.BARCELONA).



Los que acusaron a Javier Fesser de que La gran aventura de Mortadelo y Filemón (2003) era cualquier cosa menos una película sobre el par de incompetentes creados por Ibáñez algo de razón llevaban. Otra cosa es que los muy perros disfrutasen una barbaridad de aquella secuela camuflada (y maravillosa) de El milagro de P. Tinto (1998). A los vigilantes de la fidelidad esta vez les han dejado sin argumentos. El mismo hombre ha cogido a los mismos personajes una década después y ha hecho algo totalmente distinto… y sin embargo, coherente. De peatones del disparate costumbrista a proyectiles del cataclismo cósmico, Fesser lleva a los agentes de la T.I.A. más allá del infinito y lo imposible. Y sin soltar la bombonita de butano, que uno ya no sabe si es amuleto, losa o energía incombustible.
Tras convencernos de que Mortadelo y Filemón podían ser de carne y hueso, la mejor decisión que se podía tomar era volver a la tinta. O al píxel, que para el caso es lo mismo. Cartoonizar la realidad ya no es suficiente. Perdido el factor sorpresa de cruzarse con Benito Pocino, lo realmente chocante es comprobar que estos personajes pueden ser tan elásticos, veloces, temerarios y resistentes al coscorrón como parecían en el papel. Que un chichón salga encima de otro y se pueda acariciar la hinchazón tiene un efecto rejuvenecedor, evocador. Al verlo se experimenta la misma ilusión que cuando, tumbado en el suelo, con el bocata de chorizo o fuagrás a un lado, se pasaban las páginas de un interminable Súper Humor encontrando un costalazo mítico, el golpe definitivo en todo el colodrillo.....(cinemania).

domingo, 9 de noviembre de 2014

INTERSTELLAR



Película: Interstellar. Dirección: Christopher Nolan. Países: USA yReino UnidoAño: 2014. Duración: 169 min. Género: Ciencia-ficciónInterpretación: Matthew McConaughey (Cooper), Anne Hathaway (Amelia), Jessica Chastain (Murph), Michael Caine  (profesor Brand), Bill Irwin (voz de TARS), Casey Affleck (Tom), Topher Grace (Getty), David Oyelowo, John Lithgow (Donald), Ellen Burstyn (Murph anciana), David Gyasi (Romilly). Guion:Christopher Nolan y Jonathan NolanProducción: Christopher Nolan, Lynda Obst y Emma Thomas. Música: Hans Zimmer. Fotografía: Hoyte Van Hoytema.  Montaje: Lee Smith. Vestuario: Mary Zophres. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International EspañaEstreno en España: 7 Noviembre 2014. Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.

Sinopsis
Al ver que la vida en la Tierra está llegando a su fin, un grupo de exploradores decide embarcarse en la que puede ser la misión más importante de la historia de la humanidad y emprender un viaje más allá de nuestra galaxia en el que descubrirán si las estrellas pueden albergar el futuro de la raza humana.

Me quedo sin adjetivos para describir "Interstellar" la nueva obra de arte del maestro Christopher Nolan y es que el británico hace del celuloide un lienzo, en el cual retrata no solo una aventura espacial de órdago, visualmente insuperable -a la altura de 2001- sino también una epopeya, una montaña rusa de emociones que te hará pasar unas memorables tres horas sentado en la butaca.

Esto es cine, por películas como esta amo el séptimo arte y a ellas les debo estar escribiéndoos ahora mismo. Podrá gustarte más o menos -jamás ha existido una película que agrade a todo espectador, ni existirá- lo que si es seguro es que cuando salgas de la sala sentirás que has visto algo nuevo, fresco y original, no te quedarás indiferente después de verla, te sorprenderá y te hará soñar con la infinidad del universo.....(RICKDECKARD Ginebra.Suiza).


......Sobriedad absoluta en la puesta en escena. Como si cualquier atisbo de innovación en el -encorsetadísimo- formato amenazara con desviar nuestra atención de un contenido que toma el máximo protagonismo. Como si de unas entrevistas o documental (siempre televisivos) se tratara, correcto. Sin olvidarnos de que seguimos en la dichosa sala de cine, exacto. Y así, sin apenas darnos -todavía- cuenta, se nos ha mostrado por dónde irán realmente los tiros en 'Interstellar'. Hablemos ya, pues, de una película meticulosamente esquizofrénica, que hará de su semi-oculta fisionomía bicéfala su principal argumento para conquistarnos. Ahí apunta el nuevo más-difícil-todavía de la casa Nolan, a una eopoya intergaláctica adicta a hacer malavarismos en distintos frentes. Entre la Tierra y lo desconocido de este desconocidísimo cosmos; entre el pasado, el presente y el futuro; entre la pequeña y la gran pantalla... y como estaba implícitamente anunciado (pues hablamos de una de las constantes más claras en tan estupenda carrera), entre la ciencia y la creencia más profunda y difícil de demostrar. Todo esto transcurrido en un tiempo que, como ya sucediera en la matrioska onírica de 'Origen', se estira y se comprime hasta romperse, como si del cuerpo más blando se tratara......(EL SEPTIMO ARTE).


Interstellar: Obra maestra. Lo mejor que ha hecho Nolan en su carrera. Brillante.
En mi opinión, Interstellar supera todo lo que hemos visto de Nolan hasta el momento. Y con eso ya lo digo todo. ¿Por qué? Se lo explico: cuestión de sentimientos, emociones, lirismo, filosofía, especulación… Y un largo etcétera que, como la nave en la que se desplazan los protagonistas, gira en torno a la madurez. Lo que ha hecho Nolan con el género de ciencia ficción en esta película no lo hacía nadie desde que Stanley Kubrick rodó 2001 (1968) y Andrei Tarkovski estrenó Solaris (1972). Lo que ocurre es que, seamos sinceros, 2001 y Solaris no son películas fáciles de ver, sino excelentes pero muy complejos ejercicios de reflexión filosófica que suelen desanimar a buena parte de los espectadores. Interstellar es todo lo contrario: un notable ejercicio de reflexión, como las dos películas citadas, pero al mismo tiempo un brillante, trepidante, emotivo, entrañable y absolutamente imprevisible viaje a la aventura en el que el guionista y el director no dejan que nos separemos de lo que ocurre en la pantalla ni un segundo........(ACCIÓN DE CINE).

....Está claro que a Nolan, como a Michael Haneke o al propio James Cameron, le puede la ambición; el querer hacer esa película más-grande-que-la-vida. Que sirva tanto como  entretenimiento superlativo y como retrato sublime de las relaciones humanas. Una obra que mientras te excita la imaginación, sea capaz también de asfixiarte emocionalmente. Un terreno condenadamente naïf que la crítica suele castigar con especial dureza: recuerden, sin ir más lejos, los (injustificados, a mi juicio) palos a Steven Spielberg por el final de A.I. Inteligencia artificial (2001) o al propio DePalma por su coda en la ya citada Misión a Marte. Algo que agrava el hecho de que, si bien Nolan es tanto un fabuloso creador de imágenes que bordean lo imposible como un bárbaro constructor de situaciones límite de gran espectacularidad, también es cierto que es en el terreno dramático donde suele tirar más por la vía del trazo simple –por ejemplo, lo más endeble de la maravillosa Origen(2010) eran los brochazos que definían la relación del protagonista con su esposa fallecida-. Una dicotomía compleja que hace que, por momentos, Interstellar apunte más hacia Contact (1997) que a 2001: Una odisea en el espacio (1968), pero de cuya refriega sale indemne, más que por la contención melodramática de la historia (que no la tiene), por lo excelsamente elaborada que está.

Y es que Interstellar es una película para vivir, más que para ver. Un deleite audiovisual que supera a Avatar (2009) y la última trilogía de Star Wars (1999-2005) en su arquitectura antropo-galáctica, que va a la caza y captura de esa imagen-perla que dé tanto respuesta a qué es lo que existe dentro de un agujero negro como a trazar ese gesto-epifanía que ponga en escena el inconmensurable amor que siente un padre por sus hijos. Normal que uno no pueda resistirse a la brutal experiencia estética que resulta adentrarse en esos mundos imposibles surgidos de la imaginación de los hermanos Nolan (Christopher y Jonathan), y deba entender como lógico ese final mesiánico que no anda lejos del trazado por Terrence Malick en El árbol de la vida(2011).(SENSACINE).

jueves, 30 de octubre de 2014

DOS DÍAS ,UNA NOCHE



Película: Dos días, una noche. Título original: Deux jours, une nuit.Título internacional: Two days, one night. Dirección y guion:Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne. Países: BélgicaFrancia eItalia. Año: 2014. Duración: 95 min. Género: Drama.Interpretación: Marion Cotillard (Sandra), Fabrizio Rongione (Manu), Pili Groyne (Estelle), Simon Caudry (Maxime).Producción: Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne y Denis Freyd.Fotografía: Alain Marcoen. Montaje: Marie-Hélène Dozo. Diseño de producción: Igor Gabriel. Vestuario: Maïra Rameddhan-Levi. Distribuidora: Wanda Visión. Estreno en España: 24 Octubre 2014.

Sinopsis
Sandra, con la ayuda de su esposo, tiene sólo un fin de semana para ir a ver a sus colegas y convencerles de que renuncien a su paga extra para que ella pueda conservar su trabajo.
....Los Dardenne plasman de una manera muy certera nuestra dualidad humana. Todos somos tanto buenas personas como egoístas. Sin embargo, es sólo en el momento en el cual únicamente podemos ser una de las dos cosas cuando sale a relucir nuestra faceta predominante; consecuencia de todo lo vivido, y de nuestra personalidad innata, claro está.

Por otra parte, hay una tercera variable, y es la que abarca lo que piensa la gente. Nos afecta muchísimo la opinión de los demás y dependemos de ella. De hecho, vemos a la mayor parte de los empleados preguntar por cuanta gente se ha unido a la causa. Muchas veces tomamos decisiones en nuestro día a día pensando que una persona como individuo no puede cambiar nada y cedemos nuestra opinión a una mayoría, por simple comodidad.

Hay que decir que muy pocos se atreverían de verdad a hacer lo que Sandra. Por desgracia hoy vivimos en una sociedad en la que a muchos les avergüenza su situación, y muchos estamos dispuestos en multitud de ocasiones a perder antes la esperanza que nuestro orgullo.(JOAN GILABERT.valencia).
......Y si bien esta cinta pudiera parecer una mera película panfletaria sobre las injusticias laborales de la crisis, nos encontramos con un rico tapiz de sugerencias y sinsabores que nos llega directamente al corazón. La lucha de una trabajadora a la que acaban de despedir – porque sus compañeros han optado por cobrar su prima salarial en vez de renunciar a ella para que no la despidan – por conseguir que la rea

Porque si bien parece una obra de tesis, en realidad es un retablo abierto sobre las complejidades laborales del mundo depredador y cainita de hoy, donde la falta de empatía y compañerismo señorean a sus anchas y el hombre es lobo para el hombre, sin concesiones, ni gazmoñerías, ni trabas. Es la ley del más fuerte, del individualismo y la codicia. El dinero lo es todo y los altos ideales son para los que se los puedan pagar. No hay nada gratis en el microcosmos laboral de hoy, todo está tasado, hasta al afecto y la conmiseración.Y esta brillante cinta alcanza cuotas pasmosas e inolvidables de veracidad y convicción gracias a la inconmensurable presencia de Marion Cotillard: ella está perfecta, intensa, vulnerable, derrotada y tozuda, noble y herida, rota e inquebrantable a la vez. Ella es una lección de cine y de humanidad. No se la pierdan.(ANTONALVA. Madrid)


.....En el cine de los Dardenne, los protagonistas suelen verse encarados a un conflicto ético en un escenario de precariedad social. En Dos días, una noche no es tanto la protagonista como su entorno quien se enfronta a un dilema. La película podría haberse estructurado en torno a la disyuntiva a la que se ven abocados los colegas de Sandra: decidir entre el compañerismo laboral o el estatus social. Pero a los directores no les interesa encarar el film hacia este camino, ni mucho menos elaborar un discurso moralista y aleccionador al respecto. Por el contrario, acompañan a Sandra para escuchar todas y cada una de las razones de los trabajadores que, por las circunstancias del momento, quizá no se pueden permitir el lujo de renunciar a un extra del sueldo aunque ello repercuta en otra compañera. 

El puerta a puerta que realiza Sandra es también una manera de ampliar el retrato de una comunidad afectada por la crisis, en la que acaba siendo la película más coral de los belgas. El film, sin embargo, queda lejos de convertirse en un 12 hombres sin piedad de la solidaridad obrera donde la protagonista va convenciendo uno a uno a quienes tienen que votar en su favor en una carrera contrarreloj hacia la victoria final. La tensión en este sentido se mantiene a lo largo del film y permite reivindicar la importancia de los votos individuales en cualquier consulta de la magnitud que sea. Porque, a su manera, Dos días, una noche también habla de estas nuevas formas de practicar política que han surgido desde abajo, en torno a causas muy concretas y sin contar con profesionales de los partidos. 

Como todos los protagonistas del cine de los Dardenne, Sandra tiene poco de heroína de clase obrera de una sola pieza. Para los directores, la victoria de Sandra no radica en el resultado de la votación que le permitirá conservar o no su trabajo sino en todo el proceso de concienciación y lucha en que se implica para llevarla a cabo. (SENSACINE).