lunes, 20 de julio de 2015

DEL REVÉS (INSIDE OUT)




Película: Del revés. Título original: Inside out. Dirección: Pete Docter.País: USAAño: 2015. Duración: 94 min. Género: Animacióncomedia.Producción: Jonas Rivera. Música: Michael Giacchino. Distribuidora:The Walt Disney Company Spain. Estreno en España: 17 Julio 2015.Calificación por edades: Apta para todos los públicos.


Crecer puede ser un camino lleno de baches y Riley no es una excepción. Se ve obligada a dejar atrás su vida en el Medio Oeste americano porque su padre encuentra un nuevo trabajo en San Francisco. Como todos nosotros, Riley se deja guiar por sus emociones: Alegría, Miedo, Ira, Enfado y Tristeza. Las emociones viven en el Cuartel General, el centro de control de la mente de Riley, desde donde la ayudan a superar los problemas de la vida cotidiana. Mientras Riley y sus emociones se esfuerzan para adaptarse a una nueva vida en San Francisco, la confusión se apodera del Cuartel General. Aunque Alegría, la emoción más importante de Riley, intenta mantener una actitud positiva, el conflicto de emociones surge al tener que hacer frente a una nueva ciudad, una nueva casa y una nueva escuela.


Todo empezó en 1995, cuando los señores de Pixar se propusieron demostrarnos que los juguetes tienen sentimientos con "Toy Story". Tres años más tarde, los bichos. Y otros tres después, que hasta los monstruos más temibles también los tenían. En 2003, fue el turno de los peces y al año siguiente, el de los superhéroes. En 2006, le tocó a los coches, y en los dos sucesivos, a las ratas y los robots. Con la entrañable "Up", volvieron a hacer magia, esta vez con perros y viejos gruñones. Por último, hicieron lo propio con los escoceses. Llegados a este punto y tras cautivar a niños y adultos en todas y cada una de sus 14 películas (incluyendo secuelas) se propusieron el que podía ser el mayor de sus retos. Todo empezó con una pregunta: "¿Y si los sentimientos tienen sentimientos?". A la pregunta le siguieron cinco sentimientos: Alegría, Tristeza, Temor, Desagrado y Furia. Y el resto es historia del cine, que como la materia, se transforma. Y durante estos preciosos 86 minutos asistimos a una transformación en la que se deja atrás el cine comercial de pelícilas comerciales con costosos efectos especiales y sin ningún argumento y la magia del cine, la innovación, la creatividad y los sentimientos (propios y personajes) se abren camino.(ALVARO PELETEIRO.Oviedo)


......La película parte de la idea de que las acciones de las personas las guía en su interior un centro de mando, ahí operan como un equipo las emociones personificadas en Alegría, Tristeza, Ira, Miedo y Asco. Ocurre con la niña Riley, que con sus padres se muda desde Minnesota a San Francisco. Un cambio que no lleva demasiado bien –echa de menos su entorno anterior, sus padres andan agobiados porque sus enseres no llegan y por la inseguridad laboral, en clase se siente extraña y no congenia con sus compañeros...–, y la gestión de sus emociones encontradas se desequilibra por el excesivo protagonismo que suele asumir Alegría, que siempre relega a Tristeza a segundona. Lo que eran islas seguras y firmes de la personalidad de Riley –su talento para el hockey, el sentido del humor, la amistad, la honestidad...– empiezan a tambalearse, y comienza a sufrir en soledad.
Pete Docter (UpMonstruos S.A.), director y guionista secundado por compañeros como Ronaldo Del Carmen, se mueven más que nunca en el filo de la navaja, pues dar vida a lo que hay dentro de una persona, todo lo que configura su forma de ser, inteligencia y voluntad, y que le lleva a actuar, a soñar, a reír, a llorar, a consolar, parece, esta sí, de verdad, si se nos permite parafrasear a una serie y saga de películas, misión imposible. Y sin embargo, ese manojo de personajes que operan dentro de Riley –y sus semejantes, mostrados a escala menor, en otros seres humanos, como los padres–, no resultan ridículos o increíbles, sino tremendamente entrañables, y el espectador reconoce que por emociones como ésas se mueve en tantas ocasiones.
Emocionar representando emociones es rizar el rizo, y aquí se logra de modo sobresaliente, conjugando la risa y el llanto, sonrisas y lágrimas, para así hablar de las cosas que importan, la familia, la amistad, los grandes ideales, el desarrollo de los talentos, que permiten superar los inevitables bajones que acompañan a la existencia humana.(DE CINE 21).

...Como su título sugiere, 'Del revés' viaja del interior (de la mente entendida como sucesión de parques temáticos al borde del colapso, en una idea que abrazaría el Hayao Miyazaki más lisérgico) al exterior (de cómo la mutación de las emociones modela el rito de paso entre la infancia y la edad adulta). Atendiendo al proceso por el cual la Alegría, tan vital como absolutista, se deja abrazar por la Tristeza, y reivindicando, de paso, un estado de ánimo que la Pixar ha patentado en el cine de animación USA. A saber, la melancolía.
Bajo un densísimo torrente de ideas, que Pete Docter logra orquestar en un velocísimo viaje alucinante al fondo de la mente (desde esos infinitos tubos de ensayo, rellenos de recuerdos de colores, hasta el episodio en que lo digital se convierte en abstracción, apoyado en la belleza minimalista de la factoría UPA), la película ataca la percepción de la realidad de nuestra heroína. Es una niña de 11 años que descubre el mundo cuando el control de mando de sus emociones está liderado por el Miedo, el Asco y la Ira, al mismo tiempo que nos transporta, cual Anton Ego en 'Ratatouille' (Brad Bird, 2007), al origen de nuestras experiencias.
No sólo se trata de subvertir las normas no escritas de la oscuridad disneyiana, sino de celebrar una fiesta de cumpleaños para el espectador que quiera reeditar el agridulce sabor de la edad adulta. 'Del revés' es un regalo de unas dimensiones inmerecidas..(FOTOGRAMAS).



Muy buena. De lo mejor que ha hecho Pixar. Nivel Toy Story, Toy Story 3 y Up!
Si alguien tenía dudas de que a Pixar le quedan todavía muchas cosas que decir en el cine de animación y mucho más que aportar a la madurez de esta forma de arte cinematográfico, creo que Del revés despeja todas esas dudas. Pete Docter y su equipo han puesto en pantalla una obra maestra que tiene la difícil cualidad de servir a lo comercial poniéndole en bandeja al público infantil un producto de evasión perfecto y que se atiene a los códigos y fórmulas de explotación del cine de animación que suele triunfar en la taquilla. Pero además, y aquí viene la maniobra de más difícil todavía, dan un triple salto mortal y le proporciona al público adulto una muy divertida sátira sobre la psicología y cómo funcionamos a nivel de emociones e instintos que, dicho sea de paso, es tan sutilmente tenebrosa como debe ser. Profundiza en los rincones oscuros de nuestra psique y pone en pantalla una serie de conceptos e ideas sobre la existencia capaces de movernos a la reflexión, y además siempre con un sentido del humor elegante, una afinada sátira, un modelo de aplicación de la fórmula de la comedia que para sí quisieran algunas de las más taquilleras comedias supuestamente adultas de los últimos años.....(REVISTA ACCIÓN)


miércoles, 8 de julio de 2015

LOS MINIONS



Película: Los Minions. Dirección: Kyle Balda y Pierre Coffin. País: USA.Año: 2015. Duración: 91 min. Género: AnimacióncomediaDoblaje original: Sandra Bullock, Jon Hamm, Steve Carell, Michael Keaton, Steve Coogan, Allison Janney. Guion: Brian Lynch. Música: Heitor Pereira.Distribuidora: Universal Pictures International SpainEstreno en España: 3 Julio 2015. Apta para todos los públicos.

Los entrañables y divertidos Minions ya tienen su propia película. Su historia se remonta al principio de los tiempos. Siempre han estado al servicio de los amos más despreciables. Ante su incapacidad para mantener a esos amos —desde el T. Rex a Napoleón—, los Minions acaban encontrándose solos. Sin embargo, uno de ellos, llamado Kevin, tiene un plan. Acompañado por el rebelde adolescente Stuart y el adorable Bob, decide lanzarse al mundo en busca de un nuevo amo malévolo a quien puedan seguir. El trío emprende un emocionante viaje para conseguir un jefe a quien servir, en realidad una jefa, la primera supervillana que jamás ha conocido el mundo, la terrible Scarlet Overkill. Pasarán de la helada Antártida, a la ciudad de Nueva York en los años sesenta, para acabar en el Londres de la misma época, donde deberán enfrentarse a su mayor reto hasta la fecha: salvar a la raza Minion de la aniquilación.


'Los Minions' cumple con su principal objetivo: Animar la venta de merchandising relacionado con la franquicia. Ya se sabe, el verdadero arte consiste en saber vender, sobre todo si se quiere vivir (bien) de él. Una cinta que podamos considerar como "una más de animación" a consumir de manera eminentemente efervescente, sea dicho con la debida dosis de zafiedad que cada cual estime oportuno. Claro que, lo que podamos decir de 'Los Minions' lo podríamos decir también ya puestos, así, por decir, no sé, de la Coca-Cola: las novedades se reducen, en esencia, a darle forma a la botella cada equis años. Y a vivir, que son dos días, de ese engañoso arte de la publicidad del que hay que saber cómo vivir, ojo.

Los ecos de un gran hallazgo, a poco que se sepan manejar, son virtualmente eternos... como es el caso de esas simpáticas criaturas que conocemos como los Minions, una genial creación que no necesitan de un gran envoltorio para brillar. Como no lo es 'Los Minions', la película, que alterna el anarquismo gamberro de sus protagonistas con los quehaceres de una convencional y rutinaria cinta de animación. Una situación incómoda en dónde estos Rabbids amarillos se encuentran muy por encima incluso de la necesidad de una historia, especialmente si esta no trasciende del mero postureo animado sobre el que Chris Meledandri, desde 'La edad de hielo' hasta nuestros días, ha edificado su fama como astuto publicista.

Al igual que ocurría en 'Gru 2: Mi villano favorito' el "villano" de la función, en aquel entonces el propio Gru y ahora Scarlet Overkill, se muestran como recursos inoportunos y hasta molestos que lastran -a ratos- el auténtico espíritu de los Minions, esto es, el absurdo y el caos servidos en capsulas de Nespresso. Como si el Gibberish de los Minions necesitase de alguien que lo tradujese... y el miedo crónico de la institución comercial al riesgo que supone profundizar más allá del gag, llegando en los créditos iniciales incluso a spoilear su final. Pero, he aquí la pregunta, ¿a quién le importaría si fuera su gallina de los huevos de oro? Cuanto menos no hay ofensa, mucho menos motivo para sentirse ofendido.

El temor de un spin-off siempre reside en la posibilidad de que unos secundarios geniales terminen por ser unos protagonistas terribles. No es el caso como tampoco lo era el de 'La oveja Shaun', por más que a ambas les cueste alcanzar los 80 minutos de duración de una sola pieza. Por más que con la cabeza no podamos afirmar que sea una buena película, pero tampoco con el corazón negar que la has disfrutado a menudo. Los Minions son tan cansinamente adorables e imprevisibles como para hacer que la película de 'Los Minions' merezca la pena, especialmente acompañado de quiénes la disfrutarán como niños. Es cierto que posiblemente sólo sea una más... lo mismo, vaya, que la Coca-cola que me estoy bebiendo mientras firmo estas líneas.

Puede que mañana no recordemos nada de 'Los Minions', la película; pero tranquilos, que a buen seguro que en algún lugar de casa encontraremos algún souvenir que nos recuerde la existencia de sus protagonistas...(EL SEPTIMO ARTE).


La precuela que todos los fans de la saga Gru pedían ha llegado y ofrece lo que era de esperar, diversión y risas aprovechando a la perfección las cualidades de estos simpáticos personajes. Gamberros, entrañables, cariñosos o alocados, cada uno tiene algo diferente para que el público de cualquier edad se enganche a ellos de un modo u otro. Los niños quedarán satisfechos sólo con verles en pantalla haciendo el tonto; los adultos verán multitud de referencias históricas y personajes conocidos con los que sentirse cómplices. El resultado es una película que sólo pretende hacer pasar un buen rato con una trama disparatada, bien desarrollada y que no profundiza en nada especial ni intenta transmitir ningún mensaje. Hecha "para tu" que adoras los minions.(CINE DE PATIO.Barcelona)


Divertida y muy eficaz comedia que mantiene el nivel de las películas de Gru.
Los Minions siempre me han parecido lo mejor de las películas de Gru y finalmente han recibido la atención que se merecen en este sólido largometraje que en mi opinión cumple de sobra con las expectativas creadas en torno al protagonismo de estos infalibles payasos que son los secuaces ideales y la máquina perfecta de caos para generar risas. Risas garantizadas, buen ritmo de narración, gags que funcionan y una manera de entender la animación como chiste constante son las mejores armas con que cuenta esta precuela de Gru, mi villano favorito, y Gru 2. Mi villano favorito para hacer honor a sus precedentes y no dejar notar desgaste alguno en su fórmula, que sigue funcionando como una de las maquinarias de humor en dibujos animados más eficaces que ha cocinado el cine en los últimos tiempos.......(REVISTA ACCIÓN)
Si, a Isaac Newton, el azaroso aterrizaje de una manzana en su testa le hizo vislumbrar la Teoría de la Gravitación Universal, a Chris Meledandri, el productor creativo jefe de los estudiuos Illumination, fue una banana la que le abrió los ojos. Esos umpa-lumpas de amarillo Simpson y mono obrero azul que robaban todas y cada una de las escenas de las dos entregas de 'Gru, mi villano favorito' en las que aparecían, serían las criaturas sobre las que gravitaría la mercadotecnia que consolidaría su estudio. Más aún, serían su arma secreta para dominar la nueva animación: dadles un plátano, y los Minions moverán el mundo.
Al pasar de ases en la manga a protagonistas absolutos de su spin-of, estos ingenuos siervos del Mal siguen siendo unos genios del slapstick (merito de Pierre Coffin), pero pierden parte del efecto sorpresa. Eso sí, su potencial cómico, cimentado en su condición gregaria y anónima, así como en una desmesura anárquica, sigue intacto en los mejores momentos del film, un almanaque de guiños pop al que se le echa en falta un mayor empaque.(FOTOGRAMAS).

lunes, 15 de junio de 2015

JURASSIC WORLD




.Película 3D: Jurassic World. AKA: Parque Jurásico 4. Dirección: Colin Trevorrow. País: USAAño: 2015. Duración: 124 min. Género: Acción,ciencia-ficciónaventurasReparto: Chris Pratt (Owen Grady), Bryce Dallas Howard (Claire Dearing), Ty Simpkins (Gray), Nick Robinson (Zach), Irrfab Khan (Simon Masrani), Vincent D’Onofrio (Vic Hoskins), Jake Johnson (Lowery), Omar Sy (Barry), BD Wong (Henry Wu), Courtney James Clark (Sarah). Producción ejecutiva: Steven Spielberg. Estreno en España:12 Junio 2015. No recomendada para menores de 12 años.

Nueva entrega de la saga iniciada por Steven Spielberg. Veintidós años después de lo ocurrido en Jurassic Park, la isla Nublar ha sido transformada en un parque temático, Jurassic Wold, con versiones «domesticadas» de algunos de los dinosaurios más conocidos. Cuando todo parece ir a la perfección y ser el negocio del siglo, un nuevo dinosaurio de especie todavía desconocida y que es mucho más inteligente de lo que se pensaba, comienza a causar estragos entre los visitantes del Parque. 


....Muchos retrasos ha tenido esta película, cuarta entrega de una saga que quizás no debió serlo. Da igual que Jurassic World tenga un guión irregular, que los personajes protagonistas estén meramente esbozados y que los secundarios sean casi todos grotescos. Los dinosaurios molan y un velocirráptor a la carrera es muy impactante. Aunque haya desaparecido el asombro del primer encuentro con los bichos y los sobresaltos de los ataques inesperados que la película de Spielberg administraba bien, Jurassic World no duda en repetir el esquema, casi la jugada: niños, valkiria, hombretón… a correr que viene el bicho.
Colin Trevorrow va a lo seguro, se arrima a los tics spielbergianos, marca los tiempos de una película tobogán insustancial con frasecitas pomposas sobre los peligros de la experimentación genética y logra una cinta habilidosa, bien rodada como película infantil con sangre y mordiscos. Funciona, carbura, es entretenida… ¿Buena? Buena es Tiburón. Buena es Alien.
Hay ecos de algunas estrategias de películas asiáticas de monstruos devoradores, con un toquecillo gamberro y un pellizco de sorna. Obviamente entre la coreana The Host y Jurassic World ahí un abismo (a favor de la primera).
La película de Trevorrow es mejor que las otras dos secuelas, se ve bien (hay varias secuencias muy logradas) y será un buen entretenimiento para la gente menuda (a partir de los 10-12, porque la merendola que se pegan los bichos es de aupa y los más peques se pueden asustar).(FILA SIETE).


Jurassic World. Mejor que Parque jurásico 2 y 3, casi tan buena como la 1. Festival de dinosaurios.
Para mí es de tres estrellas y media, casi cuatro. Vaya por delante que la adaptación que hizo Steven Spielberg de la novela de Michael Crichton, Parque jurásico, sigue siendo mejor película, pero yo no tengo más remedio que reconocer que el festival de dinosaurios que nos propone Jurassic World me ha dejado muy satisfecho, me ha hecho pasar un buen rato de evasión en el cine y me ha convencido sin duda más que al segunda y la tercera entrega. Es más, y aquí voy a mojarme como siempre hago en estas críticas, a título personal, me ha gustado más que la de Spielberg, sin ser mejor que ella, insisto. ¿Por qué? Se lo explico. Cuando vi Parque jurásico, me había leído primero la novela de Michael Crichton y me pareció más siniestra, a ratos incluso terrorífica, que la película. Además, yo esperaba un Spielberg retornando a sus principios más gloriosos, ese Spielberg de Tiburón. De hecho, esperaba Tiburón con dinosaurios. Y me quedé sólo medio convencido por la propuesta, que además se me hacía muy pesada y lenta en lo referido a la explicación de cómo fabricar un dinosaurio en la actualidad, con dibujitos animados y todo. Esa introducción nunca me convenció y vi más del espíritu de E.T. que del espíritu de Tiburón en la versión de Spielberg de Parque jurásico. De hecho, mientras veía Jurassic World he llegado a la conclusión de que, insisto una vez más, sin ser mejor que la película de Spielberg (aunque a mí no me dejara del todo satisfecho Parque jurásico), tiene muchos elementos, momentos, párrafos del relato, que están más cercanos a la novela de Michael Crichton, a su naturaleza de relato trepidante, de montaña rusa de encuentros con todo tipo de especies, a esa corriente soterrada de cine de catástrofe. En cualquier caso lo que está fuera de toda duda es que es una heredera más digna de todo eso y del propio Parque jurásico de Spielberg que las entregas dos y tres, si bien ambas me resultan entretenidas y en su momento las he defendido como pasarratos muy dignos......(ACCIÓN DE CINE).


Cuando se estrenó “Poltergeist” (Tobe Hooper, 1982), José Luis Guarner puso a su crítica de “Fotogramas” un título memorable: “Tobe or not Tobe”. El juego de palabras, obviamente, hacía referencia a la escurridiza autoría del film, visualmente más próxima al productor Spielberg que al universo hooperiano. “Jurassic world” nos invita a formular nuestro modesto “Colin or not Colin”, en tanto que su riqueza estética, su frenético sentido de la narración y la composición, por no hablar del papel de los niños en la aventura, son de médula netamente spielbergiana. La película es la resurrección en toda regla de “Parque Jurásico”: el mismo esquema puesto al día con ingeniosos detalles de guión, y un puñado de escenas tensas, deslumbrantes y cristalinas, para el recuerdo: la de los niños dentro del vehículo esférico, el ataque de las aves (sí: con estas manos sabias, un remake de “Los pájaros” de Hitchcock sería posible, incluso deseable), etc. Y talento a granel, también, para el humor y el distanciamiento, explícito ya en el gag inicial de la pata del pajarito.(FOTOGRAMAS).

lunes, 25 de mayo de 2015

MAD MAX: FURIA EN LA CARRETERA


Película: Mad Max: Furia en la carretera. Título original: Mad Max: Fury road. Dirección: George Miller. País: AustraliaAño: 2015. Duración: 120 min. Género: Acciónciencia-ficciónReparto: Tom Hardy (Max Rockatansky), Charlize Theron (Emperatriz Furiosa), Rosie Huntington-Whiteley (Espléndida), Nicholas Hoult (Nux), Zoë Kravitz (Toast), Hugh Keays-Byrne (Immortan Joe). Estreno en España: 15 Mayo 2015. No recomendada para menores de 16 años.


Perseguido por su turbulento pasado, Mad Max cree que la mejor forma de sobrevivir es ir solo por el mundo. Sin embargo, se ve arrastrado a formar parte de un grupo que huye a través del desierto en un war rig conducido por una emperatriz de élite: Furiosa. Escapan de una ciudadela tiranizada por Immortan Joe, a quien han arrebatado algo irreemplazable. Enfurecido, el Señor de la Guerra moviliza a todas sus bandas y persigue de forma implacable a los rebeldes en una Guerra de la Carretera de altas revoluciones. 


George Miller lo ha conseguido, ha logrado su mejor película, ha llevado no solamente a Mad Max aún más allá reinventándolo otra vez, también lo ha hecho con el cine, ha sabido capturar el cine de dos épocas y crear algo nuevo, una epopeya visual y musical*. Un espectáculo de ritmo impecable e implacable compuesto por un director maduro que es capaz de proporcionar arte narrativo. 

Miller crea una película poética, poesía de la violencia y la destrucción, poesía de la furia. Obra de guión minimalista, sin apenas diálogos se apoya en el montaje, impecable y preciso, para narrarnos una historia mucho más madura y compleja de lo que pudiera parecer a primera vista. Una obra de personajes profundos, cuya relación evoluciona durante toda la película. Y con un nuevo y fundamental personaje, Furiosa, una joya para Charlize Theron que sin duda pasará a la mitología del cine.

Pero que el espectador no se llame a engaño, Mad Max: Furia en la carretera es principalmente una película de acción, de persecuciones**, de coches locos, de destrucción y violencia (aunque lo es mucho menos de lo que su prodigioso montaje nos hace parecer) y por encima de todo espectáculo de hermosa fotografía. La acción es demente, brutal y está filmada de manera magnífica, pese a su acelerado ritmo no solamente el espectador no se pierde, si no que consigue involucrarle en el relato. El sonido y la música acaban de redondear la película haciendo un todo y convirtiéndola en una auténtica obra de arte.......(Meinster.Paris.Francia).


Cuando, a principios de los años 60, Paul Kaufman y Mike Anthony escribieron el tema 'Poetry in Motion',hit de Johnny Tillot son también grabado por Bobby Vee, poco podían imaginar que ese concepto que les inspiró algo tan cotidiano como el grácil paseo de unas chicas por la calle acabaría siendo fagocitado por el mundo de la lucha libre profesional para definir una llave especialmente alambicada. En ese insospechado trayecto desde la cursilería adolescente hasta la brutalidad, el concepto acuñado por Kaufman y Anthony podría servir ahora para honrar a la perfección la resurrección estruendosa del icónico Mad Max creado por George Miller en 1979: en efecto, este 'Mad Max: Furia en la carretera' es poesía en movimiento, pero, también, un gesto reivindicativo y feroz que reclama una identidad desafiante (y, sí, también poética y visionaria) para el blockbuster de acción en plenos tiempos de gélida gestión de franquicias y de realizadores más dotados para el pitching ante ejecutivos que para la creación de formas.
A George Miller quizá no se le dieron bien los intentos para que le tomaran por un director serio ('La Brujas de Eastwick' y 'El aceite de la vida', en 1987 y 1992), ni tuvo el temple para seguir sacando, en sus sucesivas incursiones en el cine infantil, el oro que puntualmente sacó en la extraordinaria 'Babe, el cerdito en la ciudad' (1998), pero su regreso al universo del loco Max no ha podido ser más triunfal: la película funciona como la apoteósica hipérbole de 'Mad Max 2: El Guerrero de la Carretera' (1981), utilizando de nuevo el western como género matriz para, en este caso, formular una suerte de epopeya feminista donde el poder regenerador de lo femenino lucha, con pareja ferocidad, con una decadente fuerza masculina definida por la seducción de la muerte y la implacable administración de la desigualdad.
Frente a la rigurosa ética delstuntde las anteriores entregas, aquí la magia digital viene a radicalizar las imágenes, pero subordinándose siempre a un rotundo sentido de la fisicidad. Miller aplica la misma capacidad de síntesis que definía su sentido del montaje a la definición del tormento de su héroe, un perfecto Tom Hardy que casi es baqueteado espectador de su propia odisea antes que protagonista: ni gota de falsa trascendencia christopher-nolaniana en esta maravilla donde las acciones son las que definen a sus personajes.
El sorprendente papel de Charlize Theron, Imperiator Furiosa (ojo a los nombres: ninguno tiene desperdicio) imanta un incesante desfile de imágenes inolvidables: la fundación del cine (las persecuciones de Mack Sennett) se da la mano con su Apocalipsis digital, bajo la tutela de losAutos Locosy la estética Metal Hurlant.(FOTOGRAMAS).


Mad Max furia en la carretera recupera y supera todo lo bueno de Mad Max el guerrero de la carretera. La mejor entrega de la franquicia.
Dos horas de persecuciones imparables y plenas de imaginación. Hemos tenido que esperar unos cuantos años, pero la espera ha merecido la pena: finalmente tenemos en la cartelera una digna heredera de la mejor película de la saga del loco Max, y descartando fatuos y oportunistas arrebatos de nostalgia ochentera que ademas cada vez me parecen más fruto del postureo generacional friqui, lo cierto es que teniendo las más mínimas dosis de sentido común no creo que nadie pueda discutirle a e este trepidante, espectacular y muy oportuno ejercicio de puesta al día de la franquicia cualidades que mejoran la película que toma como referencia principal, la segunda de la trilogía original, aunque en algunos momentos hace guiños a la primera, con ese antagonista de la misma tuneado para la ocasión, e incluso a la tercera, ese fallido ejercicio de lo que pudo ser y no fue, o de lo que solo era realmente Mad Max en su primera parte......(REVISTA ACCIÓN).