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lunes, 17 de julio de 2017

LA GUERRA DEL PLANETA DE LOS SIMIOS



















Título original
War for the Planet of the Apes
Año
Duración
142 min.
País
Estados Unidos Estados Unidos
Director
Guion
Mark Bomback, Matt Reeves (Novela: Pierre Boulle)
Música
Michael Giacchino
Fotografía
Michael Seresin
Reparto
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Productora
20th Century Fox / Chernin Entertainment



En 'War for the Planet of the Apes', el tercer capítulo de esta exitosa franquicia aclamada por crítica y público, César y sus simios se ven obligados a un enfrentamiento mortal con un ejército de seres humanos comandados por un implacable Coronel. Después de que los simios sufran pérdidas inimaginables, César lucha contra sus instintos más oscuros y comienza su propia búsqueda mítica para vengar a su especie. A medida que el viaje le conduce al inevitable cara a cara, César y el Coronel se enfrentarán en una batalla épica que determinará tanto el destino de las dos especies como el futuro del planeta.

Al grito de “simios unidos jamás serán vencidos” nos adentramos en una de las películas más oscuras y complejas de la temporada, en la que el director Matt Reeves demuestra que es capaz de convertir un blockbuster veraniego en una obra de una enorme rotundidad expresiva y un alcance simbólico revelador.
El fanatismo ideológico, el sometimiento a través de la violencia y el miedo, y la progresiva deshumanización de la especie son algunos de los temas que laten un film que se atreve a mezclar ideas y géneros con la misma soltura con la que utiliza la tecnología para crear emoción y sentimientos verdaderos a través del rostro y los movimientos de un primate al que todos querríamos como líder de nuestra nación. Así, pasamos del bélico al western, de las fugas carcelarias a las aventuras épicas para desembocar en una tragedia griega con resonancias bíblicas tan apoteósica como crepuscular.
Un broche de oro a una trilogía que ha conseguido insuflar un nuevo sentido a una de las obras cumbres de la ciencia ficción de todos los tiempos, reactualizándola sin perder un ápice de su capacidad alegórica.(FOTOGRAMAS).

La mejor y más completa de toda la saga de los simios, no sólo de la última trilogía.
Una película adulta y completa que en pleno ejercicio de madurez pone broche final brillante a la trilogía iniciada con El origen del planeta los simios y El amanecer del planeta de los simios. Matt Reeves ya había plantado las semillas de este desenlace en el tercer acto de El amanecer… y consigue darle a la franquicia un primer ciclo notable protagonizado por el personaje del simio César, y narrado en todo momento desde el punto de vista de los simios, más que de los humanos.
En ese sentido ha contado con un aliado esencial al que puede otorgársele tanta autoría y responsabilidad en el éxito comercial y los logros creativos de esta franquicia como a los guionistas y directores de la misma: Andy Serkis. El trabajo de construcción que lleva a cabo este actor con el personaje de César no sólo está a la altura de la riqueza del arco de desarrollo del mismo que le proporciona el guión, sino que aporta todos los matices esenciales para definir una gran interpretación que merece ya con esta película, más que nunca, que Serkis sea como mínimo nominado al Oscar, prescindiendo del hecho de que su trabajo como actor esté funcionando en sinergia con la tecnología de captura de movimiento. Es más, precisamente es este aspecto, en el que es sin duda Serkis el gran pionero, el que debería pesar aún más para que tuvieran en cuenta su trabajo con una especial complejidad que va más allá del que realizaría ejerciendo como actor “disfrazado” de simio portando máscara, prótesis, arropado por el maquillaje y con dos mitades de cocos colgando de la boca, dicho sea con todos mis respetos para los actores y maquilladores de la saga simia original, que me hicieron pasar muy buenos ratos en mi infancia y juventud, pero nos pongamos como nos pongamos, y por mucho que les tire a algunos la nostalgia cinéfila o cariño por lo artesanal, no pueden considerarse al mismo nivel de complejidad y perfección que tienen los simios en estas trilogía y el trabajo de los actores encargados de darles vida real, convertirlos en personajes de carne y hueso como nunca antes los habíamos visto. Porque hablamos de César, pero otro tanto en lo referido a construcción de personajes y trabajo de actores puede decirse de todos los miembros del reparto de esta película, con mención especial a Bad Ape, con el que Steve Zahn crea uno de los personajes más entrañables de la saga. Hay más drama y construcción de personaje en una mirada de César o de Bad Ape que en muchas interpretaciones de actores de carne y hueso que vamos a ver este año en la cartelera. Reconózcanse pues, a nivel premios, estos méritos que ya no pueden poner en duda ningún crítico, analista, profesional o aficionado al cine.....(ACCIÓN DE CINE).

...Por todo ello La guerra del planeta de los simios es un hit en toda regla. Un cierre de una trilogía a la que, por una vez, le deseamos que lleguen más películas. Es inaudito que un blockbuster posea tantas y tan buenas ideas -no quiero hacer spoilers, así que el lector deberá descubrir cuáles son cuando vea la cinta-. Y además funciona en todas sus partes, resultando tan exigente a la hora de retratar una batalla en campo abierto, como trazando un plan de huída del campo de trabajo donde los simios están confinados. Y todo ello trazado entre palabras y gruñidos, entre simios que hablan como hombres y hombres que ya no pueden ni articular palabra. Por todo eso, ¡salve a César! ..(SENSACINE)

domingo, 2 de julio de 2017

GRU 3 MI VILLANO FAVORITO


Duración: 90 min
País: Estados Unidos
Género: Aventura - Animación - Comedia - Familia
Estreno: 30/06/2017
Directores: Kyle Balda, Pierre Coffin
Actores: Andy Nyman, Dana Gaier, Miranda Cosgrove, Pierre Coffin, Steve Carell, Trey Parker
Guionistas: Ken Daurio
Productores: Illumination Entertainment

Gru se ha quedado sin trabajo. Sin embargo, ahora Gru se enfrenta a otros problemas más importantes. Y es que va a conocer a su gemelo Dru y deberá decidir si está listo para continuar la tradición familiar y unirse a su hermano para llevar a cabo un último golpe criminal.

Una batalla entre merchandising (muñecos y robot de una serie teenager) de los 80 y del 2017 (los minions) casi destruye Hollywood en el clímax de esta tercera entrega de las hazañas de ese supervillano, Gru, reciclado en gruñón padre adoptivo y superagente secreto. Podría dedicar toda esta crítica tan sólo analizando el metamensaje de esa escena, cómo en el fondo está hablando (y justificando) la propia existencia de una nueva secuela en el ávido mercado (de la animación) hollywoodiense. Podría pero no, porque, aunque no lo parezca, y siendo esa secuencia una maravilla, comparable a la del avión y la bomba de 'Mentiras arriesgadas', y aparte de un sinfín de referencias (algunas muy malvadas: atención a los títulos de películas en los carteles), Pierre Coffin y sus secuaces no le prestan tanta atención, pasando casi en un zapping despreocupado por ideas, gags, segmentos sin ahondar verdaderamente en ninguno. Esa sensación que nos habían dado las películas de la ahora trilogía, la de más una suma de momentos y chistes que una narración compacta, se muestra aquí totalmente al descubierto: la caza del villano ochentero (una descacharrante variación de Weird Al Yankovic), el encuentro con el hermano gemelo, la búsqueda del unicornio, las movidas en la agencia antivillanos, los dos robos del diamante (¡la pantera rosa!), el éxodo y encierro de los minions…Aisladamente funcionan, algunos más que otros, pero se echa de menos una conexión entre todos, no una yuxtaposición de situaciones o sketches. Sin embargo, 'Gru 3, mi villano favorito' termina por ganarte con su cinefilia y su playlist 80s (¡el duelo disco con el 'Into the Groove', de Madonna!). Que la mayoría de la acción suceda en una marxiana Freedonia (Libertonia para los fans del doblaje de 'Sopa de ganso') que se diría en realidad el pueblecito Laurel & Hardy de 'Quesos y besos' fotografiado en una polaroid por la familia Griswald de Chevy Chase, o que los minions homenajeen a la canción sin sentido de Charles Chaplin en 'Tiempos modernos'… ¿cómo diablos no vamos a aplaudirlo? También es verdad que aunque los locos robaescenas amarillos espantan (literalmente) a Nemo y su padre, no evitan que la película caiga en esa cosa tan Disney de la maternidad, de acepta a quien quieres tal cómo es o confórmate con eso, que igual fuera la vida es mucho peor. Un pelín por debajo de sus dos anteriores aventuras, la tercera de Gru mantiene el tipo, se luce en su animación (esos momentos geométricos del asalto a la fortaleza del malvado) y hace derramar una lagrimita a quienes tenemos una edad y seguimos siendo fans de los italianos fumetti con superhéroes y supermalvados.(FOTOGRAMAS).

Tópica continuación de las hazañas de Gru, en la que brillan por encima del protagonista las gamberradas de los minions y de un malvado a lo John Travolta, llamado Balthazar.
Las franquicias parecen dominar el panorama cinematográfico importado de Estados Unidos, por lo menos en cuanto a cine familiar se trata. Lejos de inventar nuevas fórmulas de diversión, los estudios están más conformes con apostar por lo ya conocido, y de esa manera arriesgar lo mínimo en sus obras destinadas a dominar las carteleras planetarias.
Gru 3 responde abiertamente a esa estrategia de negocio, centrada en el éxito asegurado; aunque la historia carezca de los mínimos de atracción para explicar su existencia.
No obstante, el tercer título de la trilogía del “villano” favorito de los niños se salva de caer en los abismos de lo innecesario de su elaboración, más que nada por la carga humorística que despliegan algunos de sus personajes......(ACCION DE CINE).

.....Esta tercera entrega peca de sobredosis de subtramas, llegando a veces a parecer que estamos viendo dos filmes: uno sobre el protagonista creando lazos con Dru, su hermano con melenaza, y otro en el que persigue a ese Bratt, ex niño prodigio de los 80 condenado al olvido por Hollywood. Sin duda, la crítica sobre esos ‘juguetes rotos’ creados por la Meca del Cine que encierra el villano de la película merecía más minutos de metraje.
A pesar de no aprovechar al completo el potencial de sus nuevos personajes, Gru 3 tiene todo lo que un fan de la saga espera de ella: una banda sonora llena de ritmo, gags y diálogos absurdamente hilarantes (“Grucy, ya sabes, una mezcla entre Gru y Lucy”), adorables Minions encarcelados (papás, los niños no pararán de pediros los juguetes de estos vestidos de rayas, avisados estáis), Agnes en busca de unicornios y las dinámicas familiares, esencia de la saga. Todos necesitamos una familia, por muy pintoresca que esta sea, y ese mensaje no entiende de edades, menos aún si está escrito con el humor ‘amarillo’ de Illumination.(CINEMANIA).

viernes, 26 de mayo de 2017

PIRATAS DEL CARIBE:LA VENGANZA DE SALAZAR





Título

Piratas del Caribe: La venganza de Salazar
Título original
Pirates of the Caribbean: Dead Men Tell No Tales
País
USA
Estreno en USA
26/05/2017
Estreno en España
26/05/2017
Productora
Walt Disney Pictures, Jerry Bruckheimer Films
Distribuidora en España
Buena Vista
Director
Joachim RønningEspen Sandberg
Guión
Jeff Nathanson
Reparto
,,,
Calificación
No recomendada para menores de 12 años


Empujado hacia una nueva aventura, un desafortunado Jack Sparrow descubre que los vientos de la mala fortuna soplan incluso más fuerte cuando los mortales piratas fantasmas liderados por su viejo enemigo, el terrorífico Capitán Salazar (Bardem), escapan del Triángulo del Diablo decididos a matar a todo pirata en el mar, él incluido. La única esperanza de supervivencia del Capitán Jack se encuentra en la búsqueda del legendario Tridente de Poseidón, un poderoso artefacto que otorga a su poseedor un control total sobre los mares.


....La cinta dirigida por Joachim Rønning y Espen Sandberg -nominados al Oscar a Mejor película extranjera en 2012 por Kon-Tiki- tiene un desarrollo similar y predecible a las demás entregas, no toma riesgos en cuestión de estructura, pero sigue sobresaliendo visualmente con los efectos visuales, los escenarios y las batallas navales que aporta. El problema es que a la mitad la película se siente sobrecargada de acción y no encuentra un momento de tranquilidad para dejar al espectador descansar. Lo que empieza por impresionar se transforma en algo tan estridente que cansa.  
Johnny Depp se sigue sintiendo absolutamente cómodo en su personaje y quizá sea esta costumbre de tenerlo presente como Jack Sparrow lo que provoque que su interpretación ya no sea algo que destaque, como sucedió con aquella nominación al Oscar que consiguió en 2004 por la primera cinta de la saga, La maldición del Perla Negra. De todas formas, sigue siendo encantador.
La película cuenta con tres nuevas caras principales: Brenton Thwaites y Kaya Scodelario, Henry y Carina, respectivamente, dos personajes cuya química en la pantalla grande satisface, pero sólo logra evocar la entretenida dinámica entre Orlando Bloom y Keira Knightley. Javier Bardem por su parte, hace un villano suficientemente aterrador pero tampoco indispensable.
La más reciente película de Piratas del Caribe se mantiene a flote por la fidelidad y la nostalgia de los fans y porque las batallas navales no se han vuelto tan comunes en las películas, y por lo tanto no han llegado a cansar del todo al espectador, como es el caso de otros reboots, secuelas o precuelas. Pero siendo honestos, ¿podemos dejar ir ya a Jack Sparrow?(CINE PREMIERE).
uando Gore Verbinski inauguró la  saga de Piratas del Caribe hace 14 años consiguió la nada desdeñable tarea de dar vida e insufar de credibillidad cinematográfica a una atracción de feria. Tenía la virtud este primer capítulo de confgurar un mastodóntico espectáculo en el que se percibía un cierto regusto clásico a través de un equilibrado tono a medio camino entre el cine de aventuras y la fantasía. Para conseguir este jugoso cóctel recurrieron a la iconografía marítima, a sus leyendas y los plasmaron mediante una imaginería visual adictiva y contagiosa.
Pero seguramente la saga que se constituiría a partir de ese momento no hubiera alcanzado las cinco entregas a las que ahora llega si no fuera por Johnny Depp y la icónica composición de su Jack Sparrow. De entre todas sus caracterizaciones estrafalarias recientes, esta ha sido sin duda la que más le ha acercado al público por su naturaleza divertida, bufonesca y patosa al mismo tiempo que entrañable.
Jack Sparrow es el centro sobre el que gravita toda la saga y lo único que  ha permanecido incólume a lo largo de todo este tiempo. No se ha sometido al desgaste de los demás elementos, ha sobrevivido a todos los vaivenes de reparto y ahora regresa para reivindicar su trono de icono pop de los océanos.
SUPERAR LOS HÁNDICAPS
'Piratas del Caribe: La venganza de Salazar' tenía que superar algunos hándicaps importantes que habían lastrado el alcance de las anteriores entregas: una mayor precisión en el ritmo; intentar minimizar su carácter episódico dándole una mayor cohesión y fuidez interna; reforzar las relaciones entre los personajes para introducir un elemento emotivo, y, sobre todo, una mayor inventiva a la hora de abordar las escenas de acción.
En ese sentido, el tándem formado por los noruegos Joachim Rønning y Espen Sandberg, responsables de la magnífica cinta de expediciones marítimas Kon-Tiki (2012), han conseguido recuperar el espíritu de la original a la hora de alcanzar un magnífico equilibrio entre trama, personajes y secuencias en las que se combina el espectáculo con una poesía visual absorbente. El resultado es el mejor Piratas del Caribe en años, con una nueva pareja juvenil (Brenton Thwaites y Kaya Scodelario) hecha a imagen y semejanza de la protagonizada por Keira Knighley y Orlando Bloom; un malo a la altura de las circunstancias (Javier Bardem); juguetonas autorreferencias al propio universo creado y un sentido de la épica que a pesar de ser igual de abigarrado y aparatoso, resulta más elocuente al estar impregnado de una belleza plástica imaginativa y elegante.(FOTOGRAMAS).

Mejor que la cuarta película de la saga, mejor al principio que al final.
Entra bien en principio esta quinta entrega de la saga. Y es meritorio, porque ya van cinco películas y claramente la capacidad para sorprender de la franquicia se va reduciendo a ojos vista, aunque en su primera hora de proyección esta película todavía demuestra que el cesto sigue teniendo suficientes mimbres para entretener. Otra cosa es el bajón de agotamiento de la fórmula que se observa en la segunda hora de proyección. Pero vamos por partes, como Jack el Destripador.
La primera hora de la película es un buen ejemplo de cine de evasión y entretenimiento capaz que emula en algunos momentos resultados de la primera película, al menos en su ritmo y en su tono. A esa etapa pertenece, más o menos, el diálogo entre Depp y Kaya Scodelario en el cadalso, que es un juego de humor en el seno del cine de aventuras muy competente y además ha sido una de las herramientas más eficaces de esta saga nacida del solapamiento o hibridación de géneros tan eficaces como las aventuras y el terror de clave fantástica para todos los públicos. Y es precisamente en esa escena del cadalso donde la película alcana su pico de máxima eficacia como vehículo de evasión enlazado con el tono y el dinamismo de La maldición de la Perla Negra......(ACCION DE CINE).. 

viernes, 5 de mayo de 2017

Z. LA CIUDAD PERDIDA


TÍTULO ORIGINAL:The Lost City of Z
PAÍS:EE.UU.
AÑO:2017
DURACIÓN:141 minutos
GUIÓN:James Gray sobre la novela de David Grann
FOTOGRAFÍA:Darius Khondji
MÚSICA:Christopher Spelman


En 1906 la Royal Geographical Society encarga al militar Percy Fawcett la investigación y cartografía de la zona fronteriza entre Bolivia y Brasil. Esa primera expedición al continente sudamericano cambiaría la vida de Fawcett para siempre.


Notable regreso del cine de aventuras a la cartelera con un buen despliegue de recursos y actores.
Más cerca de Las montañas de la luna (Bob Rafelson, 1990) que de clásicos como La reina de África (John Huston, 1951) o El hombre que pudo reinar (John Huston, 1975), pero indudablemente merecedora de figurar en la lista de lo más interesante que vamos a ver este año en el cine, Z, la ciudad perdida, no era un proyecto nada fácil de llevar a la pantalla. Principalmente porque al basarse en hechos reales queda atada a todo aquello que la realidad impone a la carga mitificadora y épica del género de aventuras. Pero a pesar de esa carga inicial, la película encuentra la manera de salir adelante como una de las visiones más maduras del género de aventuras que bien necesitado está de este tipo de propuesta, visto el ninguneo a que lo ha venido sometiendo el oportunismo y la hibridación a que es adicto el cine estadounidense cuando aborda este tipo de historias. Pongo un ejemplo para que quede más claro a qué me refiero: Los demonios de la noche (Stephen Hopkins, 1996), una excelente historia real de partida que al pasar al cine resulta entretenida y que me gustó por mi afición al asunto que aborda, pero sobre la que inevitablemente tengo que reconocer que perdió mucha personalidad y energía intentando ser “Tiburón en la selva, con leones”. Tampoco es que Z, la ciudad perdida, sea Aguirre, la cólera de Dios (Werner Herzog, 1972), una de las visiones más perturbadoras del género de aventuras que recuerdo haber visto en un cine. Y ciertamente su personaje protagonista –un miembro de la clase pija alta intentando recuperar fuelle social a base de arribismo por la vía del descubrimiento de ruinas y mundos perdidos en la selva- no me resulta tan simpático como los pícaros supervivientes y alucinados que nos propuso John Huston en El hombre que pudo reinar, basada en ese Rudyard Kipling que cita el diálogo de Z, la ciudad perdida, pero al que en mi opinión no acaba de adherirse o rendir homenaje. Pero la ventaja de esta película es que sí cuenta con un actor, Charlie Hunnam, que tiene toda la eficacia de una estrella tan clásica como Steve McQueen a la hora de ponerse ante la cámara para defender la parte aventurera del largometraje, y además, asociado a Sienna Miller con buena química, resuelve con brillantez la parte de más privada e íntima de la trama.(REVISTA ACCIÓN).

....Sobre el reparto de “Z” sólo caben elogíos. Para empezar tenemos al protagonista, un gran Charlie Hunnam que avanza en esto de la interpretación a pasos agigantados… y llena por completo el traje y carisma de Percy Fawcett, tanto como militar, como esposo y padre, y como explorador. Un hombre tremendamente educado, abierto, responsable, con ganas de triunfar y obsesionado con la selva. Atención a su discurso en la Royal Geographical Society, y a su muy estimable pronunciación del español cuando le toca hablar en nuestro idioma con algunos de los nativos.

Por su parte, Sienna Miller hace una no menos fantástica labor como Nina Fawcett, la esposa de Percy. Sienna recrea una mujer con mucha personalidad y al nivel de su esposo, si bien, la sociedad de la época juega en su contra… De quien poco se puede decir es de Tom Holland pues aparece ya en el tramo final de la película como el Jack Fawcett crecidito y entusiasta....(CINE Y CINE)-
En su persistente redefinición de qué signifca ser un cineasta clásico en el siglo XXI, James Gray se enfrenta al cine de aventuras exóticas para jibarizar su épica. Lentamente, como adentrándose en un río sin horizontes, se dedica a describir la conradiana obsesión de su heroico explorador humanizando su experiencia. Es tan importante su progresiva fascinación por una naturaleza que le hace entrar en estado de trance como sus dificultades para conciliar su pasión con la vida familiar que le espera al otro lado del Paraíso. Es admirable el modo en que Gray convierte un viaje que dura toda una vida en el reencuentro entre un padre y un hijo, y en la materialización de un sueño que es, a la vez, la crónica de un fracaso.
Gracias a su elegante, hipnótica puesta en escena, lo que parecía un relato realista se transforma en fantasmagórico, como si el objetivo final de la aventura fuera que el cine clásico aceptara su condición espectral, y sus héroes convivieran con sus sombras, misterios y locura.(FOTOGRAMAS).