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lunes, 27 de julio de 2009

ASALTO AL TREN PELHAM 123





Asalto al tren Pelham 123
TITULO ORIGINALThe Taking of Pelham 123
AÑO
2009
DURACIÓN
106 min.
PAÍS
DIRECTORTony Scott
GUIÓNBrian Helgeland (Remake: Peter Stone. Novela: John Godey)
MÚSICAHarry Gregson-Williams
FOTOGRAFÍATobias A. Schliessler
REPARTODenzel Washington, John Travolta, James Gandolfini, John Turturro, Luis Guzmán, Victor Gojcaj,Gbenga Akinnagbe
PRODUCTORAColumbia Pictures / MGM / Relativity Media / Scott Free Productions / Escape Artists
WEB OFICIALhttp://www.catchthetrain.com
GÉNERO Y CRÍTICA




Thriller. Remake / SINOPSIS: Walter Garber (Denzel Washington), controlador del Metro de Nueva York, ve cómo la normalidad de su jornada se ve envuelta en un caos como consecuencia de un osado delito: el secuestro de un vagón de metro a cargo de una banda. Ryder (John Travolta), el cerebro criminal y líder de una banda armada formada por cuatro personas, amenaza con ejecutar a los pasajeros del tren a menos que se pague un alto rescate en el plazo de una hora. A medida que la tensión aumenta, Garber utiliza sus amplios conocimientos del sistema subterráneo en una batalla para intentar burlar a Ryder y salvar a los rehenes. Pero hay un enigma que Garber no puede resolver: aún si los criminales obtuvieran el dinero, ¿cómo podrían escapar?... Remake de "Pelham uno, dos, tres" (1974), thriller protagonizado por Walter Matthau. (FILMAFFINITY)
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"Es un sólido e intrigante relato mientras se mantiene en los túneles y las oficinas (...) el acto final fuerza la credibilidad (...) el tren de Scott, lamentablemente, pierde el juicio antes de llegar a la estación. (...) Puntuación: **1/2 (sobre 4)." (Ty Burr: Boston Globe)
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"No hay nada malo en concreto con el "Taking of Pelham 1 2 3" de Tony Scott, excepto el hecho de que realmente no hay grandes cosas en ella. Nadie hace un trabajo magnífico, excepto los de los efectos especiales. (...) Puntuación: **1/2 (sobre 4)." (Roger Ebert: Chicago Sun-Times)
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"Aquí, todo transpira intensidad y composición. (...) el remake cumple... si uno no se empeña en mirar atrás." (Jordi Costa: Diario El País)
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"Scott logra aquí otro de sus carruseles de imágenes y sonidos, siempre al máximo de adrenalina y con los actores entonadísimos (...) Puntuación: *** (sobre 5)." (Antonio Trashorras: Fotogramas)
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Dirigida por Joseph Sargent —realizador con carrera en forma de viaje de ida a vuelta al medio televisivo, que dejó remarcables piezas de género en su paso por el cine—, Pelham, uno, dos, tres (1974) adaptaba una novela de John Godey para elaborar una gratificante anomalía que, por un lado, parecía la coda subterránea al coetáneo cine de catástrofes —un Aeropuerto (1970) bajo tierra, por decirlo de algún modo— y, por otro, se afirmaba como incisivo corte en sección de un microcosmos urbano a la deriva, salvado por la tozuda integridad a pie de calle de algunos hombres buenos, como el que encarnaba un relajado, extraordinario, sutilísimo Walter Matthau. Adaptada de nuevo a finales de los 90 para televisión, la historia de Godey sirve ahora a Tony Scott para elaborar un remake no especialmente desdeñable, pero al que le sientan muy mal todas las comparaciones con un original que logró ser único y remarcable sin que diese la impresión de que ni Sargent, ni su eficaz elenco, estuviesen obsesionados por dejar una huella imperecedera en la memoria cinéfila.

Asalto al tren Pelham 123 recoloca la situación límite de partida —el secuestro de un vagón de metro con pulso contrarreloj— en un presente vídeo-vigilado que, entre otras cosas, imposibilita la brillante coda del original y propicia algunos momentos tan involuntariamente ridículos como el del chat entre uno de los rehenes y esa novia que le reclama una declaración de amor inoportuna. Scott lo cuenta todo con su fragmentación estilística de costumbre, un traje formal que le sienta como un tiro al juego de tensiones que se establece entre los personajes de Denzel Washington y John Travolta, que, en su día, fueron de Matthau y un sobrio Robert Shaw. Hay cambios significativos: si en la película de Sargent el villano era un ex mercenario en busca de su particular mutis por el foro, aquí es un broker rebotado con el sistema que lo ha desechado sin darle ni siquiera las gracias. El estilo de Scott deja espacio para que los actores aporten su particular recital de intensidad: quizás demasiado espacio. Washington y Travolta, respaldados por un guión que trufa sus respectivos personajes de claroscuros, parecen más embarcados en un hipotético duelo por el Oscar que realmente implicados en una película de génerjORDI cOSTA

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