viernes, 30 de enero de 2009

CINE: VALKIRIA



Valkiria
TITULO ORIGINAL Valkyrie
AÑO
2008
DURACIÓN
120 min.
PAÍS
DIRECTOR Bryan Singer
GUIÓN Christopher McQuarrie, Nathan Alexander
MÚSICA John Ottman
FOTOGRAFÍA Newton Thomas Sigel
REPARTO Tom Cruise, Carice van Houten, Bill Nighy, Eddie Izzard, Kenneth Branagh, Stephen Fry, Thomas Kretschmann, Tom Wilkinson, Terence Stamp
PRODUCTORA Coproducción USA-Alemania; United Artists / Bad Hat Harry Productions / Studio Babelsberg
WEB OFICIAL http://www.valkirialapelicula.es/
GÉNERO Y CRÍTICA




Acción. Bélico (II Guerra Mundial). Thriller / SINOPSIS: Cruise interpreta al coronel alemán Claus von Stauffenberg, un aristocrático oficial alemán que lideró el heroico intento de derrocar al régimen nazi y acabar con la guerra colocando una bomba en el bunker de Hitler en 1944. Gravemente herido en combate, el Coronel Claus von Stauffenberg vuelve de África para unirse a la resistencia alemana y ayuda a organizar la Operación Valkiria, el complejo plan para que un gobierno en la sombra reemplazara al de Hitler una vez que éste hubiera muerto. Pero el destino y las circunstancias conspiran para proyectar a Stauffenberg de uno de los muchos implicados en el complot a un papel central de doble filo. No sólo debe liderar el golpe y tomar el control del gobierno de su país... también debe matar al propio Hitler. (FILMAFFINITY)

Después de revisitar con más o menos fortuna el Superman de Richard Donner en Superman Returns, el director Bryan Singer (que también dirigió Sospechosos habituales y los dos primeros filmes de la trilogía de X-Men) vuelve al “mundo real” para ofrecernos una recreación del atentado contra Adolf Hitler que orquestraron el Coronel Claus von Stauffenberg (Tom Cruise) y sus secuaces.

Ésta vez Singer coincide con el guionista ganador de un Oscar de la Academia por Sospechosos habituales, Christopher McQuarrie, para dar vida a la historia de los hombres que dirigieron esta delicada operación para asesinar a Hitler que, además de Cruise, incluye a Kenneth Branagh, Bill Nighy, Tom Wilkinson, Carice van Houten, Thomas Kretschmann, Eddie Izzard, Christian Berkel y Terence Stamp.

Si hay algo que hay que apelar en favor de Valkiria es que goza de un gran ritmo, y se hace tremendamente entretenida. No deja lugar a un respiro, y cuando uno se da cuenta ya ha terminado.

Además de ello, su factura técnica es impecable. No sólo está dirigida con un pulso adecuado y una gran intuición de dónde poner la cámara, sino que la recreación histórica de la Alemania nazi es simplemente perfecta.

Su función como entretenimiento de una tarde sin más pretensiones está más que garantizada para todos aquellos que vayan al cine en busca de una buena evasión. Sin embargo, Valkiria dejará con un sabor de boca más agrio que dulce a los que busquen algo más que un thriller conspiranoico para dejar la mente en blanco para luego olvidarlo e irse a casa.

Singer se limita exclusivamente a recrear el plan de atentar contra Hitler de aquella gente de principio a fin, sin ahondar apenas en sus motivaciones e inquietudes reales, y dándonos a cambio lecciones de libertad patriótica que, en voz de un Tom Cruise con una carencia alarmante de registros, caen en menos gracia aún si cabe.

Así pues, Valkiria no ofrece nada con qué rascar en una historia que alguien con un mínimo de cultura ya conoce hasta su desenlace, situándose justo encima de la finísima línea que separa el etretenimiento de la indiferencia, sacrificando el sentido del riesgo de partir una lanza en favor de la crítica y la reflexión por el puro espectáculo al más puro estilo americano, teniendo especial gracia al ser una película protagonizada por nazis…

Es una lástima porque con mucho más riesgo y desarrollo en el aspecto histórico, y conservando la fabulosa (y clásica) puesta en escena de la cual Singer hace gala, habría salido una película redonda, de aquellas que se recuerdan a lo largo de los años.

Sin embargo os recuerdo a los menos exigentes que como entretenimiento pasajero es de lo más válido. A los que busquen este fin de semana pura evasión, Valkiria es sin duda su película

jueves, 29 de enero de 2009

CINE: REVOLUTIONARY ROAD



Cuando el tiempo se va sin poder atraparlo

Winslet y DiCaprio.
Revolutionary Road
Sam Mendes
7,7 Notable
Intérpretes: Kate Winslet, Leonardo DiCaprio, Kathy Bates, Michael Shannon, Ryan Simpkins, Ty Simpkins
Título original: ‘Revolutionary Road’
Estados Unidos
119 minutos

Revolutionary Road es una convincente ilustración cinematográfica del magnífico texto de Richard Yates publicado en 1961. Es sobre todo eso, una pulcra, estilizada y sentida adaptación de un material literario, pero también puede verse como una prolongación en el tiempo de la primera película de Sam Mendes, American Beauty: radiografiando unos personajes diferentes y una época distinta, plantea similares cuestiones en torno a la insatisfacción, la soledad y los insondables caminos hacia la locura cotidiana.
De entrada, el filme de Mendes tiene un notable acierto de casting. No se trata de reunir de nuevo en pantalla a Leonardo DiCaprio y Kate Winslet para ver si suena la flauta y se repite el éxito comercial de su anterior y un tanto lejana película juntos, Titanic. DiCaprio y Winslet, que han madurado mucho mejor que otros actores y actrices de su generación, reflejan en sus rostros aún jóvenes pero cansados los cambios últimos del cine comercial norteamericano con cierta sustancia. Mendes debe de conocer bien los recursos de Winslet –es su esposa–, pero también saca partido de la evolución actoral que DiCaprio ha venido estableciendo a las órdenes de Martin Scorsese. En sus dos rostros y la violencia que se establece entre sus cuerpos está lo mejor de la película.
Más contenida y concentrada que American beauty, Revolutionary Road es un estudio de caracteres en la América de finales de los 50. La acción acontece en el centro de la gran ciudad, donde él tiene su trabajo, y en los suburbios residenciales en los que se han instalado, allí donde ella fractura poco a poco su conciencia mientras ve pasar el tiempo sin poder atraparlo.
Estamos en el territorio idéntico al de la espléndida teleserie Mad Men: los mismos valores en cuestión, la misma estética, colores, silencios, dilemas y estilo visual, aunque Revolutionary Road es en pantalla panorámica y estrecha, como los melodramas realizados en los 50 que hablaban de lo mismo, aunque de forma tamizada.Quim Casas.

"Cruda y fascinante (...) DiCaprio está en plena forma, acumulando capas de emoción soterrada a un hombre derrotado. Y la gloriosa Winslet define lo que hace a una actriz grande: un deslumbrante compromiso a un personaje (...) Puntuación: ***1/2 (sobre 4)." (Peter Travers: Rolling Stone) ---------------------------------------- "Di Caprio y Winslet están tan bien que dejan de ser actores para convertirse en la gente con la que yo crecí. (...) Esta película es tan buena que es devastadora. (...) Puntuación: **** (sobre 4)." (Roger Ebert: Chicago Sun-Times) ---------------------------------------- "Una adaptación de cera de una novela corrosiva, furiosamente sin sentimentalismos (...) Mendes monta esta tragedia grandiosamente, olvidando simbólicamente que no es sólo teatro, sino también algo llamado vida." (Manohla Dargis: The New York Times) ---------------------------------------- "Revolutionary Road tiene mi voto como la mejor película norteamericana del 2008." (Mick LaSalle: San Francisco Chronicle) ---------------------------------------- "Una muy buena adaptación a la gran pantalla de una magnífica novela americana. Es fidedigna, inteligente, admirablemente interpretada y rodada a la perfección." (Todd McCarthy: Variety) ----------------------------------------
En “Revolutionary Road”, Mendes vuelve al tratamiento del estilo de vida norteamericano, ahora mucho más depresivo y complicado que en su opera prima, en este nuevo film se pierden esos toques de humor que mantenían a “American Beauty” como una película más accesible para el público, este film trata temas más crudos y a diferencia del su opera prima que criticaba nuestra sociedad actual, la cual ya no solo corresponde al contexto estadounidense sino a uno más universal, en este film Mendes va directo a las bases que crearon America: a las aspiraciones, a las esperanzas vacías, a la hipocresía de una sociedad, de unas personas que tratan de esconder su frustraciones, de disimular su fracaso, de mantener los demonios escondidos.

El film es una unión entre lo mejor de “American Beauty”, “Far From Heaven” y principalmente “Little Children”, además me ha recordado extrañamente a “Eyes Wide Shut”, en este film vemos que hay dentro de esas casas de fachadas perfectos, dentro de esos rostros aparentemente felices, vemos una reflexión durísima hacia el estilo de vida que la propia Norteamérica de los 50's - 60's vendió: de esposos trabajadores, de mujeres perfectas que se dedicaban a criar un par de niños que aspiraban a lo mismo, golpea a los ideales de una nación actualmente dolida y perdida.

Mucho se ha dicho que “Revolutionary Road” es una película depresiva y que no es una opción adecuada para estos tiempos de crisis económica e incluso existencial que perciben muchas personas alrededor del mundo, y quizás eso es lo más incomodo para el espectador en este film de Mendes porque golpea fuertemente a los ideales que muchos tienen creados.ROIVASALEC.

Sam Mendes vuelve, y no veas como lo hace. De nuevo nos demuestra que él vale para esto. No esperaba encontrarme con lo que hay detrás de Revolutionary Road, no sé, me esperaba algo diferente, pero Sam ha vuelto a dejarme en un estado raro, absorto, reflexivo, tras visionar su última película.

Me ha recordado mucho a American Beauty, consigue llegarte al igual que ella, esa banda sonora es perfecta, al igual que cada plano, nada sobra ni falta, es casi perfecta.

Leonardo DiCaprio y Kate Winslet vuelven a juntarse, pero esta vez para mostrarnos absolutamente todo lo contrario que nos enseñaron en "Titanic", en una historia triste, que te deja mal sabor de boca, sobre las ambiciones de una pareja aparentemente feliz, pero totalmente podrida, frustrados por no haber podido llegar a lo que aspiraban. Tanto él como ella se salen, hacen unas interpretaciones dignas de ser premiadas, y mencionar a los secundarios. Todos hacen un estupendo trabajo.

Simplemente decir que esto huele a estatuilla, (a ver si esta vez Kate se la lleva, porque vaya racha lleva la pobre), que visto el panorama de películas que nos ha dejado el 2008, Revolutionary Road es de lo mejorcito, por no decir lo mejor, que he visto durante este año, aunque hay que mencionar el Changeling de Eastwood.ALEJANDRUSCO.

Todo en ‘Revolutionary Road’ parece perfecto. La puesta en escena de Mendes es soberbia, los planos y el montaje increíbles, apoyados en una magnífica labor de Roger Deakins en la fotografía (incomprensible su no nominación). La dirección de actores es increíble, y éste es quizá el punto más fuerte del film. Que no hayan nominado a Leonardo DiCaprio y a Kate Winslet, es una de las injusticias más grandes en la reciente historia de los Oscars. Ambos vuelven a demostrar que forman una de las mejores parejas que el cine nos puede ofrecer. Sin ellos, ‘Revolutionary Road’ sería la memez que su premisa augura. Ambos actores se pierden en las estrellas dando vida de forma única al aparentemente acabado matrimonio, cuyos sueños se perdieron en una calle de París por la que nunca pasearon. Él, más conforme con su situación actual, buscando vida en otros brazos y aceptando todo siempre de buena fe; ella, a punto de explotar, intentando sobrevivir hasta el límite de sus fuerzas una situación para ella insostenible. Su entorno, habitado por personajes que refuerzan el ambiente opresivo que siente la pareja protagonista. Entre los actores secundarios brillan Kathy Bates (un poco más y nos reúnen con todo el pasaje del Titanic), y un nominado Michael Shannon, que borda al hijo de la anterior, en una decisión de guión quizá demasiado evidente: poner la verdad en boca de un desequilibrado antisocial.

Sin embargo hay algo en la última obra de Mendes que no termina de convencerme. Algo no termina de funcionar cuando después de su visionado siento una total y absoluta indiferencia. Creo que esta vez la mirada distante del director, siempre intencionada, no le sienta nada bien a un relato que demandaba más sangre caliente, un tono más visceral, y porqué no, algo de ironía. Aparte de eso, me resulta muy forzada la decisión final con el personaje de Winslet, sin la cual, el plano final (absolutamente impresionante) no tendría ningún sentido. Introducir a los hijos en una escena clave, para que luego no vuelvan a hacer acto de presencia, creo que es un error gravísimo, sobre todo porque no es necesario que aparezcan. Por otro lado, Mendes parece incapaz de ahondar en el origen del problema, presentando sin más al matrimonio intentando superar su crisis. La estructura narrativa de flashbacks, al menos en la primera mitad del film, remiten sin disimulo a una de las obras maestras de Stanley Donen: ‘Dos en la carretera’, donde se construía y destruía una relación de pareja en uno de los retratos más incisivos y demoledores sobre el amor entre dos personas. En este punto, Mendes en ‘Revolutionary Road’ se queda muy corto, por no decir demasiado convencional.

Que nadie me malinterprete, me gusta ‘Revolutionary Road’. Cinematográficamente es impecable, pero me parece carente de alma. Lo que no voy a negar, y aquí estaremos todos de acuerdo, es que Kate Winslet realiza un trabajo impresionante, lleno de verdad y sinceridad, que eclipsa muchas interpretaciones femeninas recientes. Al final, le han nominado por ‘The Reader’ (pronto en nuestras carteleras) y a falta de verla ahí, no hay duda de que esta bella y maravillosa actriz ha hecho la interpretación femenina del 2008 por excelencia.de BLOG DE CINE

miércoles, 14 de enero de 2009

PELICULAS MITICAS.....LO QUE EL VIENTO SE LLEVO






“A Dios pongo por testigo, a Dios pongo por testigo de que no lograrán aplastarme. Viviré por encima de todo esto. Y cuando haya terminado, no volveré a saber lo que es el hambre. Ni yo, ni ninguno de los míos. Aunque tenga que estafar, ser ladrona o asesinar. A Dios pongo por testigo de que nunca volveré a pasar hambre.....”

LO QUE EL VIENTO SE LLEVÓ
TITULO ORIGINAL Gone With the Wind
AÑO
1939
DURACIÓN
222 min.
PAÍS
DIRECTOR Victor Fleming
GUIÓN Sidney Howard (Novela: Margaret Mitchell)
MÚSICA Max Steiner
FOTOGRAFÍA Ernest Haller & Ray Rennahan
REPARTO Vivien Leigh, Clark Gable, Olivia de Havilland, Leslie Howard, Hattie McDaniel, Thomas Mitchell, Barbara O'Neil, Butterfly McQueen, Ona Munson, Ann Rutherford, Evelyn Keyes
PRODUCTORA David O. Selznick Production / MGM
GÉNERO Y CRÍTICA




1939: 9 Oscar: película, director, actriz (Vivien Leigh), actriz secundaria (Hattie McDaniel), guión, fotografía, decoración, montaje, logros técnicos. 13 nominaciones / Drama romántico. Aventuras. Guerra de Secesión / SINOPSIS: Georgia, 1861. En la elegante mansión sureña de Tara vive Scarlett O'Hara, la más bella, caprichosa y egoísta joven de la región. Ella suspira por el amor de Ashley, pero él está enamorado y prometido con su prima, la dulce y buena Melanie. Corren todavía tiempos felices en Tara, pero por poco tiempo, la Guerra de Secesión está a punto de estallar. En la última fiesta acontecida antes del comienzo de las hostilidades entre el norte y el sur, Scarlett conoce al simpático y apuesto Rhett Butler, un arrogante y aventurero vividor, que sólo piensa en si mismo y que no tiene ninguna intención de participar en el conflicto. Lo que él desea es hacerse rico y conquistar el corazón de la hermosa Scarlett...
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Casi 4 horas de cine de leyenda. El enorme y multi-generacional éxito de esta excelsa obra tiene una simple explicación: pocas películas están mejor contadas y, sobre todo, cautivan con una historia tan arrebatadoramente repleta de amor, odio, amistad, aventuras, guerra, familia... una fábrica de provocar sentimientos, lágrimas y sonrisas. Un clásico irrepetible. (Pablo Kurt: FILMAFFINITY)
La película se beneficia de la presencia del personaje femenino más memorable de la historia del cine, Escarlata O'Hara. Seductora, caprichosa, cruel, atractiva, manipuladora, irresistible, apasionada, carnal, descarada. Estos y otros adjetivos se le pueden aplicar a una mujer que nos lleva en un viaje lleno de encontronazos desde su adolescencia hasta una madurez que es como un nuevo renacer. En este viaje conocemos desde las fascinantes tierras de Tara hasta la bulliciosa Atlanta, desde la bucólica vida de los hacendados sureños hasta la más cruel y dolorosa visión de la guerra. Un viaje en el que nos encontramos con personajes memorables, aunque ninguno supera en fuerza a la protagonista. Solo el descaro y la ironía del gran Reth Buttler es capaz de poner en su sitio la egoísta desesperación de Escarlata.
Y durante muchos años ostentó el título de "más taquillero de todos los tiempos", y si se aplican correcciones inflacionarias, puede que hoy en día todavía lo siga siendo. La película se reestrenaba periódicamente en salas de todo el mundo y su primer pase en televisión fue todo un acontecimiento. Incluso, con el pasar de los años, una tal Alexander Ripley se atrevió a perpetrar un libro, continuación del de Mitchell. Pero a pesar de los esfuerzos realizados, no resistía la comparación con el original. Como tampoco lo hizo la miniserie televisiva que inspiró.

La Warner Brothers ofreció a David O. Selznick participar en el proyecto con una fuerte suma de dinero si escogía a sus actores de plantilla Errol Flynn y Bette Davis como protagonistas. Sin embargo, Selznick quería a Clark Gable a toda costa, por lo que hizo un trato con la Metro, poseedora del contrato de Gable, para hacerse con sus servicios. A Clark Gable, al parecer, le molestó mucho que hicieran el acuerdo sin ni siquiera contar con él, por lo que se desahogó con la
prensa al declarar que "los estudios tratan a los actores como cabezas de ganado". Selznick se cameló a la estrella ofreciéndole pagar parte de sus gastos de divorcio para que pudiera casarse con Carole Lombard, el amor de su vida.