Seguidores

viernes, 19 de febrero de 2010

SHUTTER ISLAND





Shutter Island
TÍTULO ORIGINALShutter Island
AÑO
2010
DURACIÓN
138 min.
PAÍS
DIRECTORMartin Scorsese
GUIÓNLaeta Kalogridis (Novela: Dennis Lehane)
MÚSICAVarios
FOTOGRAFÍARobert Richardson
REPARTOLeonardo DiCaprio, Mark Ruffalo, Ben Kingsley, Emily Mortimer, Michelle Williams, Patricia Clarkson, Max von Sydow, Jackie Earle Haley, Elias Koteas, John Carroll Lynch, Ted Levine,Christopher Denham
PRODUCTORAParamount Pictures / Phoenix Pictures / Sikelia Productions / Appian Way
WEB OFICIALhttp://www.shutterisland.com/
GÉNEROThriller. Intriga | Thriller psicológico. Años 50


SINOPSISVerano de 1954. Los agentes federales Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio) y Chuck Aule (Mark Ruffalo) son destinados a una remota isla del puerto de Boston para investigar la desaparición de una peligrosa asesina (Emily Mortimer) recluida en el hospital psiquiátrico Ashecliffe, un centro penitenciario para criminales perturbados dirigido por el siniestro doctor John Cawley (Ben Kingsley). Pronto descubrirán que el centro guarda muchos secretos, y que la isla esconde algo más peligroso que los pacientes... Thriller psicológico basado en la novela homónima de Dennis Lehane (autor de "Mystic River" y "Gone Baby Gone"). (FILMAFFINITY)


----------------------------------------
"Deslumbra y provoca. (..) Un ejercicio de pura paranoia con continuos giros y apretada tensión, y posiblemente el film más comercial de Scorsese." (Kirk Honeycutt: The Hollywood Reporter)
----------------------------------------
"Scorsese imparte magisterio. (...) Adrenalínica y voraz (...) No es una simple lección de cine, es el cine convertido en lección y misterio (...) Genial" (Luis Martínez: Diario El Mundo)
----------------------------------------
"Tiene uno de los guiones más sorprendentes que se recuerdan (...) Brillante, excesiva, tramposa (...) Magnífica interpretación de DiCaprio (...) La mezcla de terror gótico con lujosa serie B y con terrible drama semioculto es brutal" (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)
----------------------------------------
"Scorsese narra con maestría (...) Crea un universo desasosegante (...) Sales de esta película con sensaciones muy raras. (...) me ha enganchado esta retorcida y enfermiza tela de araña." (Carlos Boyero: Diario El País)

En una escena de la novela de Dennis Lehane que el último Scorsese adapta de manera modélica, un personaje describe los efectos de los narcóticos neurolépticos sobre los sueños del paciente, que acaban pareciendo una novela escrita por Picasso. El cineasta parece haber tomado la frase como clave estética para plantear una película que se define, precisamente, en el cruce de registros aparentemente contranatura: a primera vista, Shutter Island se asemeja a una relectura hiperbólica y fracturada de una producción de Val Lewton de los años 40. El propio Scorsese aclara la naturaleza de su distorsión al mencionar la pintura cubista de Georges Braque como guía para la composición de planos. Que la estupenda, inquietante e hipnótica banda sonora sea un tejido de fuentes distintas con Krzysztof Penderecki y John Cage como nombres dominantes aporta más capas de extrañeza a un trabajo que, de hecho, parece planteado como inmersiva experiencia en las intersecciones de razón y locura, sueño y vigilia, recuerdo y coraza psicológica.
Locura en azul
Novela que un lector con tanto olfato y memoria como Marcos Ordóñez considera hija de los thrillers oníricos del autor de culto John Franklin Bardin (responsable de obras tan relevantes como El final de Philip Banter y El percherón mortal), Shutter Island, complejo ejercicio de revisión pulp exento de distancia irónica, ha encontrado en la novela gráfica (de la mano del francés Christian De Metter) y en el cine dos oportunas extensiones para la exploración de todo su potencial atmosférico. Si la relectura en viñetas de la historia de Lehane asumía, en palabras del crítico de comics de Los Angeles Times, los colores del yodo y de la piel azulada de los ahogados, Scorsese convierte el aislado escenario de la trama en improbable punto de encuentro entre el limbo espectral de Isle of the Dead (1945) y el manicomio diabólico de Bedlam (1946), dos películas de Mark Robson bajo la insustituible tutela del productor Val Lewton.
Lehane (que, en su novela Mystic River, proponía una suerte de tragedia shakespeariana de barrio sobre los subterráneos ríos de violencia que sustentan el orden de la comunidad y la violencia como insoslayable herencia genética) vuelve a colocar los golpes de efecto de la literatura de género al servicio de un ambicioso tema de fondo: en este caso, los daños colaterales que la entrada en una feroz modernidad –dominada por la icónica bomba H- produce en una psique colectiva americana que, como subraya la novela Providence, de Juan Francisco Ferré, sigue anclada en un islote gótico.JORDI COSTA.FOTOGRAMAS.
Lo mejor: la intensidad sostenida del conjunto.
Lo peor: preguntarse cómo hubiese funcionado una versión más concisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario