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sábado, 5 de marzo de 2011

DESTINO OCULTO








Película: Destino oculto. Título original: The adjustment bureau. Dirección:George Nolfi. País: USA. Año: 2011. Duración: 100 min. Género: Thriller,romance, ciencia-ficción. Interpretación: Matt Damon (David Norris), Emily Blunt (Elise Sellas), Anthony Mackie (Harry), John Slattery (Richardson),Michael Kelly (Charlie Traynor), Terence Stamp (Thompson). Guion: George Nolfi; basado en el relato “Equipo de ajuste”, de Philip K. Dick. Producción: Chris Moore, Michael Hackett, George Nolfi y Bill Carraro. Música: Thomas Newman.Fotografía: John Toll. Montaje: Jay Rabinowitz. Diseño de producción: Kevin Thompson. Vestuario: Kasia Walicka-Maimone. Distribuidora: Universal Pictures International Spain. Estreno en USA: 4 Marzo 2011. Estreno en España: 4 Marzo 2011.Apta para todos los públicos.
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El carismático político David Norris está a punto de ser elegido senador cuando conoce a la preciosa bailarina de ballet contemporáneo Elise Sellas, una mujer diferente a todas las que se ha encontrado hasta ahora. Se da cuenta de que se está enamorando de ella y descubre que unas extrañas personas hacen todo lo posible para impedirlo. David no tarda en entender que debe luchar contra el mismo Destino: los hombres del Departamento de Ajuste usarán todo su poder, que es considerable, para que David y Elise no compartan su vida. Así pues, deberá escoger entre dejar que Elise se vaya y seguir el camino predestinado, o arriesgarlo todo desafiando al Destino para estar con ella.
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Apóstol de la paranoia y la desconfianza metafísica dentro y fuera de sus universos de ficción, el escritor Philip K. Dick no es lo que uno entiende como el material de partida idóneo para ese entrelazado de lugares comunes y fórmulas preestablecidas que componen toda película romántica estándar. Sin embargo, Charlie Kaufman y Michel Gondry demostraron con ¡Olvídate de mí! que el amor (al fin y al cabo, un estado alterado de conciencia) también puede ser observado bajo una óptica dickiana. Es difícil no acordarse de los trampantojos visuales y narrativos de aquella rarísima obra maestra durante el clímax de Destino oculto, un recital de teleportaciones en virtuoso plano secuencia que entusiasmará a todos los espectadores afines a la noción surrealista del amor fou.

El director debutante George Nolfi no ha rodado tanto una adaptación convencional del relato de Dick Equipo de ajuste(1954) como una sincronización de los temas rectores del escritor con las necesidades dramáticas del romance para multisalas: así, la lucha contra la autoridad, la esquizofrenia, la obsesión, la ansiedad y el temor a una reformulación corporativa de nuestra intimidad están presentes en esta insólita cinta de ciencia-ficción comercial, que casi podríamos definir como un Philip K. Dick explicado a los niños (o a unos adolescentes que, a través de esta película aparentemente inocua, entrarán en contacto con uno de los discursos creativos más perturbadores y radicales del siglo XX).

Dick solía referirse a sí mismo como un filósofo que escribe ficción. Algo de eso hay en el memorable monólogo sobre el libre albedrío como autoengaño necesario que el personaje de Terence Stamp desgrana con su habitual savoir-faire. Por desgracia, Destino oculto acabará traicionándose a sí misma al final, pero lo que ha venido antes ha sido un espectáculo lo suficientemente generoso (y dotado de un sentido de la urgencia afinadísimo) como para pasar por alto ese deus ex machina. Su historia de amor camina sin miedo por la cuerda floja de la cursilería, pero incluye también contrapesos irónicos en la figura de unos agentes metafísicos que determinan nuestro porvenir con la disposición de un burócrata hastiado. No se recuerda una visión más pesimista y descorazonadora del Más Allá desde que Kevin Smith decidió que Dios debía tener el aspecto de Alanis Morrissette.(CINE 365).

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Hay un período en la vida de Philip K. Dick del que nadie sabe nada, ni sus biógrafos, ni sus ex mujeres, ni él mismo. Se había mudado a Vancouver para asistir aun congreso sobre ciencia-ficción, y se le fue la cabeza. Cuando la recuperó, meses después, no se acordaba de dónde había estado, ni qué había hecho ni con quién. Pero sí recordaba que unos señores con traje y sombrero se habían acercado a hablar con él y, educadamente, le habían pedido que les siguiese. El escritorsiempre creyó en la existencia de fuerzas superiores que controlan la realidad cotidiana del individuo a través de las drogas, los medios de comunicación o la tecnología. En The Adjustment Team, el relato corto que publicó en 1954 y en el que Destino oculto se inspira vagamente, esas fuerzas son unos señores con traje y sombrero.

Dada esa convicción, es lógico que Dick tuviera dudas sobre si las acciones y decisiones humanas tenían influencia alguna sobre el futuro. La unidad de PreCrimen de Minority Report, por ejemplo, extraía a los individuos de situaciones precisas para evitar que escogieran libremente convertirse en asesinos. Y los señores con sombrero de Destino oculto se aseguran de que todo en nuestro mundo transcurra según el Plan. Que, en su debut tras la cámara, el guionista George Nolfi convierta el clásico debate filosófico entre el determinismo y el libre albedrío en mero telón de fondo de la historia contemporánea de un amor imposible -o, mejor, no planeado y, por tanto, inaceptable- repleta de persecuciones no es algo necesariamente malo. Después de todo, la ciencia-ficción dickiana es demasiado oscura y demasiado demente para Hollywood -sólo sus obras más accesibles, como ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas? pueden salir airosas de un tratamiento mainstream-, y aquí el previsible fracaso de la suspensión de credibilidad y algunos mecanismos argumentales risibles son neutralizados por la precisa construcción de su pareja protagonista y la seductora interacción entre Matt Damon y Emily Blunt.(CINEMANIA).

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Publicado en 1954, el relato Equipo de ajuste, de Philip K. Dick, se abría con la conversación entre un enigmático funcionario y un perro para acabar aplicando un giro metafísico a la medular mirada paranoica del escritor. En su debut en la dirección, el guionista George Nolfi somete el texto del visionario (un Dick menor: Hollywood siempre ha preferido no afrontar las palabras mayores de su genio) a un singular proceso de amenabarización: es decir, a la extirpación de lo lúdico y a la jibarización de ambiciones. El clímax final parece, de hecho, una paráfrasis del de 'Abre los ojos' (1997), de Alejandro Amenábar, o, quizá, de 'Vanilla Sky' (Cameron Crowe, 2001). El gran hallazgo de 'Equipo de ajuste' estaba en su visión del desgarrado tejido de la realidad como un funcionariado de frágil eficacia. 'Destino oculto' coloca la idea al servicio de una ficción romántica que, como todo espectador fatigado sabe, es uno de esos territorios donde el libre albedrío (del autor, de los personajes) tiene poco (o ningún) espacio para manifestarse.(FOTOGRAMAS).

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Debut en la dirección del guionista George Nolfi (El ultimátum de Bourne), que adapta un relato del escritor de ciencia ficción Philip K. Dick. El film es deudor de títulos como El cielo sobre Berlín y otras películas celestiales, e incide en los temas del amor, el destino, la libertad y la responsabilidad. Una de las cuestiones planteadas es lo voluble del espíritu humano, que no sabe manejar el libre albedrío, y que de alguna manera necesita ser tutelado para no cometer grandes tonterías.

Matt Damon da el tipo perfecto de persona atrapada en una situación extraordinaria, que no está seguro de cómo manejar, aunque en el fondo sabe que la clave de acertar es dejarse guiar por el amor frente a temores e intereses espúreos. Tiene en frente a una mujer de carácter fuerte, la bailarina interpretada por Emily Blunt, y una serie de perfectos secundarios -Anthony Mackie, John Slattery, Terence Stamp-, que dan vida a los distintos ángeles, presentados como un cruce de funcionarios y agentes de la CIA.

La película, muy entretenida, presenta un guión muy dinámico, que apenas concede un minuto de respiro, y unos vistosos efectos especiales.(DE CINE 21).

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