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viernes, 8 de abril de 2011

LA LEGIÓN DEL ÁGUILA





Película: La legión del águila. Título original: The eagle. Dirección: Kevin Macdonald. Países: USA y Reino Unido. Año: 2011. Duración: 114 min.Género: Acción, drama. Interpretación: Channing Tatum (Marcus Aquila),Jamie Bell (Esca), Donald Sutherland (Aquila), Mark Strong (Guern), Denis O’Hare (Lutorio), Tahar Rahim (príncipe de los Foca). Guion: Jeremy Brock; basado en la novela “El águila de la Novena Legión”, de Rosemary Sutcliff. Producción:Duncan Kenworthy. Música: Atli Örvarsson. Fotografía: Anthony Dod Mantle. Montaje:Justine Wright. Diseño de producción: Michael Carlin. Vestuario: Michael O’Connor.Distribuidora: Universal Pictures International Spain. Estreno en USA: 11 Febrero 2011.Estreno en España: 8 Abril 2011. No recomendada para menores de 12 años.

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Una aventura épica de época romana basada en la clásica novela “El águila de la Novena Legión”, de Rosemary Sutcliff, que transcurre en el peligroso mundo del siglo II en Britania. En el año 140 d.C., 20 años después de la inexplicable desaparición de los 5.000 hombres y el famoso emblema de oro, el águila de la Novena Legión, en las montañas de Escocia, el joven centurión Marcus Aquila llega desde Roma para resolver el misterio y limpiar la reputación de su padre, el comandante de la Novena Legión. Con su esclavo Esca, Marcus cruza el famoso Muro de Adriano y se adentra en las desconocidas colinas de Caledonia.
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La película, que en principio iban a titular aquí en España El águila de la novena legión, es una de romanos cruzada con western y que a ratos tiene aires de estar moviéndose a medio camino entre Defensa y La selva esmeralda, dos interesantes películas de John Boorman (muy buena la primera, imprescindible, algo menos la segunda). Ya entenderán ustedes que precisamente uno de sus problemas es que no es una de romanos al cien por cien, o simplemente una de romanos, sino un extraño híbrido en el que se mezclan distintas influencias y referentes y que, a ratos, casi parece intentar ser algo más de lo que es.

Ahí radica, en mi opinión, su flaqueza. Es endeble porque renuncia a su verdadera naturaleza, algo que no hizo Centurión. De ahí que me guste más la de Neil Marshall que ésta. Centuriónaceptaba y disfrutaba plenamente de su identidad como relato típico de serie B, carrera y persecución, espadas, duelos, bárbaros contra romanos en fuga y supervivencia. Cada uno de sus minutos de metraje iba enfocado en ese sentido. Marshall no se engaña ni engaña al espectador. Da siempre exactamente lo que promete. Para algunos será suficiente, y más que suficiente, como es mi caso (lo reconozco: siempre me lo paso muy bien viendo sus películas).

Frente a ese reconocimiento de su verdadera naturaleza, lo que opone La legión del águila es el fútil pero nada sutil intento de ser algo más. Parece como si la camisa de “película de aventuras con romanos” le pareciera poco y quisiera darle una segunda naturaleza como reflexión de la naturaleza humana o similar. Esa indefinición no es nueva en el cine de su director, Kevin Macdonald. Aparecía ya en su mejor película a mi parecer, El último rey de Escocia, un gran trabajo. Había también algo de ello en otro de sus trabajos, La sombra de poder. Pero repasando la totalidad de su filmografía, me atrevería a decir que está intentando darle al cine de género más sencillo una segunda lectura, añadiendo contenido. Eso no es malo por sí mismo. Muy al contrario. El cine comercial y de evasión de nuestros días está falto de contenido, así que bienvenido sea todo intento de aportarle más, pero quizá en esta ocasión el experimento ha salido algo fallido porque el relato en sí mismo tampoco se presta mucho a ello, y también, todo hay que decirlo, porque tampoco lo requiere y Macdonald pone demasiado empeño en querer que su película sea algo más de lo que es. La relativa pero elocuente proximidad del estreno de Centurión tampoco obra en beneficio de ésta producción, que sin embargo es claramente mejor que otras con temática y ubicación cronológica y geográfica similar, como El rey Arturo y La última legión, inferiores en calidad, si bien la primera de las dos citadas era más entretenida que La legión del águila.(REVISTA ACCIÓN).


Reconforta pues lo suyo toparse con este cuento chino llamado La legión del águila, obra sin excesivas alegrías más allá del puro entretenimiento, pero aderezada con agradable sabor añejo. Kevin MacDonaldmuestra esplendorosos tórax pero también hurga en la intrahistoria del pueblo que retrata, de sus luchas fratricidas y batallas por el poder. El protagonista se lanza a la búsqueda sin cuartel de un misterio escondido bajo las losas del pasado y de las leyendas que entierran la verdad. Es en ese viaje sin fin, en ese chapuzón en las brumas de lo desconocido, donde el espectador halla las esencias de esta película épica y exagerada, que flirtea con el fantástico y se regodea en una gravedad un tanto molesta pero en suma satisfactoria. De Beowulf a La última legión o las escenas de masas de Robin Hood, no son pocos los influjos que se detectan, los senderos poco luminosos que recorren los atormentados protagonistas de este disparate que inspirará a muchos creativos de series televisivas. Pronto veremos sus hallazgos visuales, el espíritu de su narrativa, vampirizados catódicamente en alguna de las muchas series pseudohistóricas que hoy abarrotan las parrillas televisivas de medio mundo. Apuesten por ello.(CINEMANIA).

Casi todas las últimas aproximaciones al péplum, tanto en cine como en televisión, han coincidido en la violenta estilización del género, una especie de exploitation pasada de rosca más primitivista que histórica. Kevin Macdonald, capaz de convertir el reinado del terror de Idi Amin en una tragicomedia isabelina, adapta la primera entrega de una serie novelística juvenil de Rosemary Sutcliff desde un planteamiento bastante purista respecto a los ítems del cine de romanos, incidiendo en una lectura antropológica que no esconde su metáfora política (la cultura de la Caledonia/ Escocia, lejos del salvajismo y cerca del nacionalismo).

Tal como describe esa Roma de esclavos, gladiadores y descomposición moral en el poder, la película podría muy bien haber sido un viaje al corazón de las tinieblas, una búsqueda a través de ríos nebulosos y bosques tenebrosos. Pero no es un conradiano descenso al Infierno, y la cruzada de un centurión en busca de su padre (más que de la Novena Legión) va paulatinamente sacando a la luz el verdadero referente cinéfilo: Mayor Dundee(Sam Peckinpah, 1965). Marcus y Esca, amo y esclavo, de diferentes culturas y enemigos de guerra (como Heston y Harris en la cinta de Peckinpah), lucharán juntos (y algo más) por la ¿libertad?(FOTOGRAMAS).


El escocés Kevin MacDonald se esfuerza por rodar largometrajes bastante variados. Tras el documental Tocando el vacío, el drama El último rey de Escocia y el thriller La sombra del poder -todos ellos brillantes- el realizador compone ahora una de romanos, y además con un planteamiento de lo más clásico. Adapta una novela de Rosemary Sutcliffque MacDonald leyó a los 12 años y le dejó un grato recuerdo.

MacDonald retoma sobre todo un asunto que parece estar presente en toda su filmografía, la amistad entre dos tipos de lo más variopinto (dos expertos escaladores diferentes, un joven médico y un sanguinario dictador o un reportero y un congresista). En esta ocasión desarrolla la cordial relación entre el amo y el esclavo, ambos enemigos naturales, que aprenden a confiar el uno en el otro.

El realizador aprovecha que tiene a sus órdenes a algún secundario brillante, como el veterano Donald Sutherland (el tío del protagonista),Tahar Rahim, protagonista de Un profeta (casi irreconocible como guerrero bárbaro), y el especialista en malvados Mark Strong, esta vez como antiguo legionario. Sus protagonistas, Channing Tatum y Jamie Bell-Billy Elliot (Quiero bailar)- sorprenden, en papeles bastante trabajados.

En las secuencias de acción -bien resueltas- MacDonald parece tomar como modelo El último mohicano, de Michael Mann, al que remite también la banda sonora y la cresta de mohicano de los villanos.(DE CINE 21).

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