Seguidores

sábado, 6 de agosto de 2011

EL ORIGEN DEL PLANETA DE LOS SIMIOS



Película: El origen del planeta de los simios. Título original: Rise of the planet of the apes. Dirección: Rupert WyattPaís: USAAño: 2011. Duración:107 min. Género: Ciencia-ficciónInterpretación: James Franco (Will Rodman), Freida Pinto (Caroline Aranha), Brian Cox (John Landon), Tom Felton (Dodge Landon), Andy Serkis (César), John Lithgow (Charles Rodman), David Hewlett (Hunsiker), David Oyelowo (Steven Jacobs), Tyler Labine (Robert Franklin), Jamie Harris (Rodney). Guion: Rick Jaffa y Amanda Silver; inspirado en la novela “El planeta de los simios”, de Pierre Boulle. Producción: Peter Chernin, Dylan Clark, Rick Jaffa y Amanda Silver. Música: Patrick DoyleFotografía: Andrew Lesnie. Montaje: Conrad Buff y Mark Goldblatt. Diseño de producción: Claude Paré.Vestuario: Renée April. Distribuidora: Hispano FoxfilmEstreno en USA: 5 Agosto 2011. Estreno en España: 5 Agosto 2011No recomendada para menores de 7 años.

“El origen del planeta de los simios” es la precuela de “El planeta de los simios”. En la película, un científico trabaja en una cura para el Alzheimer que está siendo probada en monos. Una de estas criaturas es César, cuya inteligencia evoluciona de forma rápida y al que el protagonista de la historia lleva a su hogar para protegerlo de la crueldad de algunos de sus colegas. Pero algo va mal…

No es justo juzgar una película en función de su promoción por más que la primera impresión dependa en buena parte del impacto que esta haya causado en nosotros, promoción sobre la que recae no lo olvidemos la responsabilidad de generar una serie de expectativas que luego han de verse satisfechas por una producción que se las haya merecido. Con esto o sin esto, lo cierto es que existen muchos condicionantes que pueden afectar a la percepción de una película que por más que siempre sea la misma no siempre se nos muestra de la misma manera, entre ellos un exceso de información al respecto de cualquier producción que haya costado lo suficiente como para exigirle un mínimo rédito comercial en taquilla. De ahí que el tiempo ponga a cada uno en su sitio y que las primeras impresiones no siempre sean de fiar, dos afirmaciones cuya validez se ratifica con el recuerdo del encuentro nada casual y memorable con una mujer semidesnuda de 33 metros de altura que ponía fin en aquel entonces a lo que ahora es un punto de partida. Con esta imagen en el recuerdo y el hándicap de saber hacia dónde se dirige inevitablemente la historia difícil se presuponía la papeleta para un film que finalmente ha logrado asomar la cabeza no tanto por la violencia de los acólitos de César como por la inteligencia de este.

Dejando estas cuestiones al margen, tan importantes de inicio como irrelevantes a largo plazo, 'El origen del Planeta de los Simios' es ante todo una apuesta sólida que va más allá de la argucia comercial tan en boga hoy en día, y que demuestran que los diez años transcurridos desde su predecesora moral, la poco afortunada visita de Tim Burton a este universo, no han sido en balde a la hora de desarrollar un verdadero interés por traer de vuelta y con dignidad a la primera línea de batalla a un ideario con visos de continuidad en el futuro, algo muy evidente en un apartado visual mucho más lucido y digno del siglo XXI en el que los efectos digitales, acompañados de una muy sugestiva dirección de fotografía, se adueñan de la pantalla aunque no necesariamente de forma más convincente a nivel técnico que la llevada a cabo no ya en los años 60 por parte del equipo comandado por J. Schaffner, eran otros tiempos con otros medios, sino por el equipo de Rick Baker en la versión de Burton, mucho más creíbles por más que no podamos hablar de un mismo objetivo. La apuesta por el empleo exclusivo de la tecnología digital ofrece resultados dispares, genial cuando toca pulir la interpretación de un personaje como César, a quien una vez más el especialista en estas lides Andy Serkis presta sus dotes pixeladas, pero evidentemente forzado cuando toca dinamizar los movimientos tanto de este como de un rebaño de los malhumorados y peligrosos ciudadanos del futuro planeta de los simios.

Este abuso digital que en no pocas ocasiones deriva en un artificio de resultados más bien fríos por suerte es contrarrestado por una historia que si bien sencilla, evidentemente previsible y no exenta de ciertos clichés, trampas y demás recursos un tanto forzados y evidentes (puestos al servicio del ritmo del relato, eso sí), no centra su interés en dichos efectos, sino que se apoya en ellos para ser contada de tal manera que para cuando lleva el momento de la revolución la función permite albergar algún que otro sentimiento donde cobijar el placer culpable y contradictorio de ver como sacan brillo a unas heridas que en la vida real sería un tanto peliagudas. La narración, dominada por un personaje como César al que el humano James Franco se limita a secundar, consigue la plena identificación con este personaje no humano logrando que el cauce de la narración se aproveche, en cierta forma, de la falta de sorpresa del relato para sorprendernos sintiéndonos como este personaje que a la postre resulta tan realista y emocional, todo ello adornado con algún que otro plano digno del recuerdo con el que acostarse esa noche o momento a retener más allá de la proyección, algo cada vez más escaso en producciones sin pretensiones y entre los que destacan los que César comparte con un excelente John Lithgow, el momento en el que a cierto personaje se le ocurre abrir la boca o por méritos propios su clímax sobre el famoso puente de San Francisco, un verdadero clímax que rubrica su condición como tal y con tanta efectividad que los aburridos 50 minutos finales de 'Transformers 3' parecen carne de videoclub.

Aprendiendo de los errores del pasado, sin dejar de ser el blockbuster que debe de ser ni de servir a la causa de quien paga la factura, la producción ofrece algo más que fuegos de artificio de rápida digestión para contarnos una historia que se adivina muy solvente ya desde las páginas de un férreo y muy medido guión de Rick Jaffa y Amanda Silver que no descuida dar forma y fondo al inevitable enfrentamiento final con el que sabemos terminará la función. Rupert Wyatt corrobora el por qué los dirigentes de la Fox, poco dados a ofrecerles trabajo a cineastas con personalidad, depositaron su confianza en un virtual desconocido que presenta su candidatura como una promesa a tener en cuenta. Rodada con elegancia, narrada con ritmo y montada con habilidad, más que ejemplar resulta la puesta en escena, muy clara y limpia, de un director que sabe oscilar entre lo íntimo y lo grandilocuente para que el relato equilibrie entre lo emocional y lo espectacular sin que haya fisura alguna en su narrativa más allá de alguna licencia argumental ocasional como el hecho de que lo que algunos aprenden en años a otros les cueste minutos... Sin ser algo verdaderamente excepcional, este 'El origen del Planeta de los Simios' resulta uno de los estrenos más estimulantes y, por qué no, entretenidos de este verano... incluso aún antes de entrar a la sala; después no gana tanto pero al César lo que es del César, siempre que no sea de los humanos, tampoco pierde y eso ya es un triunfo en un mundo en el que a los humanos les va más por la labor vender que convencer.

Nota: 7.5   (EL SEPTIMO ARTE).


Después de la decepcionante visión de Tim Burton –cuya autoría a veces es un arma de doble filo– la idea de resucitar la franquicia de El planeta de los simios fue recibida con un arqueo de ceja, cuando no indiferencia. Es probable que esta falta de expectativas sea una de las causas de que este reboot nos haya gustado tanto, pero también las acertadas decisiones de un desconocidoRupert Wyatt (El escapista) que ha sabido resetear el concepto con ideas frescas y darle trascendencia a un material que se prestaba al ridículo o el delirio psicotrónico. El cineasta nos cuenta el por qué de un mundo dominado por simios, ese del que Charlton Heston era esclavo, pero en lugar de optar por el aparatoso espectáculo non-stop de serie B ofrece algo mucho mejor: un drama animal sobre los dilemas éticos a los que se enfrenta la ciencia que, a su vez, narra cómo se fragua una revolución cuyo origen está en la tensión surgida por el maltrato y el abuso de poder. El filmepodría funcionar, perfectamente, como una alegoría del movimiento 15-M.  
Su toque de distinción está en una primera hora cuyo núcleo dramático se centra en un triángulo paternofilial compuesto por un científico kamikaze, su padre enfermo de Alzheimer y el chimpancégenéticamente modificado que adoptan como uno más. Rupert Wyatt sabe darle dimensión emocional a tan disfuncional relación mientras transmite, con sutileza y buen pulso, una soterrada violencia que finalmente estalla en una segunda parte en la que el cine de catástrofes cobra pleno sentido y nos deja algunas imágenes poderosas.
Aunque lo más sorprendente del conjunto es la expresividad y el lenguaje del que han sido dotados los chimpancés. El mérito es de ese actor de última generación llamado Andy Serkis. El hombre que interpretó a Gollum en El señor de los anillos o al gorila gigante en King Kong ha dado vida a uno de los pocos personajes convincentes y con pleno sentido creados con la herramienta desarrollada por James Cameron en Avatar. El resultado es un prodigio de interacción entre realidad y tecnología en la que ésta está al servicio de la historia y no es un valor por sí mismo. Por cierto, fijaros en el periódico que tira elpaperboy en una secuencia y adivinen quién puede estar dentro de la nave de la portada…(CINEMANIA).



..... Podría decirse que El planeta de los Simios es la película perfecta para esta generación: una producción que prácticamente prescinde del componente alegórico original, pero que lo sustituye por una empatía con los simios que hace que comprendamos perfectamente sus esfuerzos revolucionarios.

A pesar de ser uno de los grandes blockbusters del verano, El origen del Planeta de los Simios tiene una sencillez de concepto que lo emparenta con la serie B de aventuras clásica que legitima, de una vez, una franquicia que parecía tocada de muerte después del encontronazo con el tifón Tim Burton en el reciente remake que sufrió el clásico original. Realmente, solo tiene un protagonista simio, César, y uno humano, el científico ocupado con él e interpretado por James Franco, y entre ambos se va desplegando una mezcla de drama y aventura sencilla y familiar que culmina en una revolución simia. A menudo capaz de explicar cuestiones relativamente complejas (el arranque de la rebeldía de los monos) sin más palabras de las necesarias, El origen del Planeta de los Simios posee un equilibrio muy atinado entre acción y emoción, y aunque el guion tiene orificios considerables (elipsis de varios años que dejan múltiples preguntas sin responder, repentinos cambios en las actitudes y comportamientos de los personajes), todo queda compensado por la asombrosa humanidad de César, el líder simio, interpretado por un Andy Serkis camino del encasillamiento más estrafalario delstar-system reciente.

Al final, como en el mejor cine de aventuras, todo acaba reduciéndose a una cuestión de si los héroes y sus motivaciones nos importan, y El origen del Planeta de los Simios consigue plenamente ese objetivo. Lo sorprendente es que, como sucede en el el mejor cine de ciencia-ficción y terror, los buenos no son aquellos que dábamos por supuesto cuando entramos en la sala.(CINE 365).




El Origen del Planeta de los Simios nos transmite fuertes dosis de reprimenda por sus cuatro costados. Al menos hasta que los simios en cuestión inician su "reparto" de mamporros, desgarrones, retorceduras, tronchamientos y mordiscos a todo ser humano (o casi) que se les cruza por delante.

A saber, un ciencífico bueno, simpático y con el afán de encontrar una cura para una enfermedad que sufre su propio padre, el mal Alzheimer. Su vida cuenta además con un pequeño y simpático chimpancé, muy inteligente gracias a modificaciones genéticas. Todo ello, dentro de una sociedad que en ocasiones nos devora sin saber el motivo, o que castiga a todo aquél que no comulga con los convencionalismos, provoca que el detonante de la revolución quede inmerso en un ambiente áspero, hostil, dañino. En definitiva, en una caldera a presión que, como suele pasar siempre, termina por estallar. Y menudo modo en el que estalla. Un despliegue de efectos visuales de grandes dimensiones. Acción y destrucción provocada por los simios del planeta, ahora con un "plus" de desarrollo cerebral jamás visto.

James Franco, el chico bueno. Freida Pinto, la chica guapa y buena del chico bueno. Xxx el padre que padece Alzheimer. Tom Felton, el odioso hijo de papá que maltrata a los animales. Todos ellos quedan en un segundo plano con la interpretación de Andy Serkis. Aunque la misma sea vista a través de los ojos de miles y miles de horas de cálculo en sendos nidos de servidores informáticos. Y es que el actor parece sentirse cómodo con un traje de sensores, gesticulando, dotando de "vida" a sus personajes. Ya sean Golum, King Kong o el áspero Capitán Haddock.

El Origen del Planeta de los Simos es una película a tener en cuenta. Ya solo sea por el despliegue en efectos visuales que se adopta para la ocasión. Mejorable en aspectos de ritmo o descripción de personajes (tal vez complicándose un poco más la vida a la hora de no caer en demasiados tópicos). Pero en definitiva, sus aciertos nivelan las carencias.(EL MULTICINE).

3 comentarios:

  1. "[..]mucho más lucido y digno del siglo XI[..]"

    Te has comido una X

    No se si atreverme a verla, suelen decepcionarme las superproducciones ultra efectistas y esta no parece mucho más. Aunque la primera y única vez que se vea, seguro que es entretenida.

    ResponderEliminar
  2. Piedra ,aunque el comentario no es mio,ya está corregido.Gracias y un saludo.

    ResponderEliminar
  3. Esta espero verla pronto... Y también espero que continúe la conjunción con el resto de la saga en forma y fondo: caso contrario me molestaría muchísimo.

    Por cierto, gracias por considerarme en tu lista de Web. Aunque el mio no deja de ser un blog que conduzco yo sólo.

    Un saludo, Anthony.

    ResponderEliminar