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martes, 2 de agosto de 2011

LOS PITUFOS 3D


Película. Los Pitufos 3D. Título original: The Smurfs. Dirección: Raja GosnellPaís: USAAño: 2011. Género: Animacióncomediafamiliar.Interpretación: Neil Patrick Harris (Patrick), Jayma Mays (Grace), Hank Azaria (Gargamel), Katy Perry (voz original de Pitufina), Alam Cumming (voz original de Pitufo Valiente), George Lopez (voz original de Pitufo Gruñón), Sofía Vergara (Odile), Anton Yelchin (voz original de Pitufo Torpe), Jonathan Winters (voz original de Papá Pitufo), Fred Armisen (voz original de Pitufo Filósofo), B.J. Novak (voz original de Baker), Tom Kane (voz original del pitufo narrador). Guion: J. David Stern y David N. Weiss; basado en los personajes creados por Peyo.Producción: Jordan Kerner. Música: Heitor Pereira. Fotografía: Phil Meheux. Montaje:Sabrina Plisco. Diseño de producción: Bill Boes. Vestuario: Rita Ryack. Distribuidora:Sony Pictures Releasing de EspañaEstreno en USA: 3 Agosto 2011. Estreno en España: 29 Julio 2011Apta para todos los publicos.


El malvado brujo Gargamel persigue a los pitufos fuera de su poblado y a través de un portal mágico llegan a nuestro mundo, en concreto al Central Park de Nueva York. Los pequeños seres azules deberán encontrar el camino a casa antes de que el malvado Gargamel los encuentre.

A estas alturas, pocos serán quienes desconozcan a Los Pitufos, pequeños seres azules que viven en una aldea. Estos divertidos personajes fueron creados por el historietista franco-Belga Peyo, en 1958, para el semanario "Le Journal de Spirou". Ya dieron lugar a un largometraje animado belgaLa flauta de los Pitufos, de 1976, codirigido por el propio Peyo y Eddie Ladeste, y posteriormente, en 1981, a una serie televisiva producida por Hanna-Barbera, que llegó a los 256 episodios, lo que la convierte en una de las más duraderas series animadas producidas en Estados Unidos.
En esta ocasión, los entrañables personajes protagonizan un film que mezcla imagen real con animaciones digitales. Perseguido por el abominable Gargamel, que ha logrado encontrar su aldea, el Pitufo Torpe se equivoca de camino y escoge uno que acaba en unas cataratas. Tratan de rescatarle Papa Pitufo y otros pocos compañeros, pero todos acaban absorbidos por un portal mágico que les conduce a Central Park, en el Nueva York del siglo XXI. Mientras encuentran la forma de volver a casa, los Pitufos se refugian en casa de Patrick, recientemente nombrado jefe de marketing temporal de una empresa de cosméticos, que les acoge junto con su esposa embarazada. Lo malo es que Gargamel también ha cruzado el portal, y pretende capturar a sus diminutos archienemigos...
El director Raja Gosnell ya tenía experiencia en películas con personajes creados digitalmente,  pues fue el responsable de Scooby Doo y su secuela. La técnica ha mejorado tanto que los Pitufos, y también Azrael, el gato de Gargamel, parecen interactuar con los humanos con gran realismo. Además, es un gran acierto que a pesar de que son todos muy parecidos, se haya conseguido mantener muy bien la personalidad propia de cada Pitufo: Gruñón tiene una expresión quejica, Filósofo parece un empollón con su gafas, Pitufo Valiente parece un escocés, Pitufina destila encanto con sus expresivos ojos, Papá Pitufo tiene aspecto de sabio, etc.
El guión es sencillo, pensado sobre todo para el público infantil, pero añade muchos guiños a los apasionados de los protagonistas, como la mención a Peyo y a sus comics, la canción popularizada por la serie, etc. No podía faltar un mensaje que le diera algo de fondo al film, y que gira en torno a la superación personal, y la capacidad para poder superar el encasillamiento y la torpeza. Entre los actores destaca el trabajo de Neil Patrick Harris, muy popular por la serie Cómo conocí a vuestra madre, y un exageradísimo pero expresivo Hank Azaria, que encarna al brujo Gargamel.(DE CINE 21).



.......¿Por qué dedicar buena parte de la crítica de 'Los pitufos' a otra del estilo a 'Encantada'? En primer lugar por simple pereza, porque no tengo mucho más que decir sobre ella y no me apetece rebuscar en los más oscuros rincones de mi ingenio para tratar de hacer mella en esa peligrosa tendencia mía por encontrar 500 palabras para lo que no merece la pena gastar más de 100; y en segundo lugar porque al fin y al cabo a 'Encantada' la tengo tan reciente que aun la recuerdo como para decir que es una película tan del montón como lo puede ser 'Los pitufos', dos producciones muy similares en cuanto a sus intenciones y resultados a las que hay que enfrentarse con la menor de las expectativas, y si acaso como parte de la penitencia a cumplir por tener el valor de traer a un enano a un mundo como el nuestro. Puede que por la ausencia total de expectativas o por la simpatía que me despiertan los pitufos, tanto en sí mismos como en su concreción sobre la pantalla, haya sido capaz de encontrarle la gracia a lo último de Sony Pictures Animation, cuya participación considero fundamental a la hora de extraer de un director como Raja Gosnell algo de interés, especialmente dado el buen resultado de su historial hasta ahora con la genial 'Lluvia de albóndigas' a la cabeza. O puede que simplemente la tenga porque la tiene, por qué no, y sus responsables han sabido reutilizar la formula con algo de maña y buena letra.

Porque 'Los pitufos. La película' puede ser del montón, simplona o predecible, depender de ese guión del que todo estudio tiene una copia y que se reutiliza una y otra vez sin vergüenza alguna en el que nada de lo que se cuenta tiene trascendencia alguna, puede tener algún que otro momento que confunde lo infantil con lo estúpido, puede sortear la lógica en un millón de ocasiones de tal manera que la coherencia dramática sea un mito equiparable a la Atlántida, puede no escapar de esa irritante tendencia hacia lo convencionalmente moralista de sus ideales extraídos del interior de una galletita de la suerte... y así podríamos seguir sin tener la necesidad imperiosa por negar nada de esto. Pero cabe reconocer que al menos en esta ocasión el encargo, trámite, gestión o como se quiera llamar está resuelto con ritmo, rapidez y sobre todo simpatía haciendo de ella una producción que resulta tremendamente efectiva en su cometido de no ser nada del otro mundo sabiéndose, además, que no es nada del otro mundo. Puede que no sea pitufante pero tampoco resulta pitufosa a pesar de un Gargamel pasado un tanto de rosca al que Azrael le gana la mano con una expresividad que para sí quisiera algunos actores herederos del método Kuleshov. Y encontrar una producción para los más pequeños que esté a la altura de los más grandes no es cosa pitufa...

Nota: 6.0


Lo Mejor:
- La extraordinaria calidad de la animación, así como la integración (en 3D) de esta con la imagen real

Lo Peor:
- Realmente no hay nada molesto que no pudiéramos dar por sentado de antemano...(EL SEPTIMO ARTE).
Las cosas como son. Los pitufos nunca fueron los Fraggle. Eran azules y monos, y seguramente nos tuvieron boquiabiertos frente al televisor el mismo número de horas que las criaturas de Henson. Pero no, los pitufos nunca fueron los Fraggle. Por eso, cuando nos enteramos de su salto a la gran pantalla nos invadió una pereza descomunal y fuimos pensando lo que pensamos ante los peores capítulos de Cómo conocí a vuestra madre: que Neil Patrick Harris salve la función. Pero entonces ocurrió lo inesperado.Raja Gosnell, director americano con nombre de deidad hindú, devolvió a los pitufos la dignidad que habían perdido mientras crecíamos. Sus pitufos son simpáticos, divertidos (sobre todo el gruñón) y sí, son tan blanditos como recordábamos, pero sin caer en el blandiblú. A pesar de ser un producto pensado para los niños (los que no los conocían), Gosnell no olvida a los lectores de Peyorescatando a los pitufos del olvido y soltándolos a través de un portal mágico en un Manhattan lleno de guiños autoparódicos (Avatar, por el azul; o la eterna pregunta: ¿no es raro lo de pitufina?). También servirán a la causa de los más mayores los gags slapstick de Gargamel (Hank Azaria logra que le tomemos en serio) y las consecuentes reflexiones (¿Gargamel sería hoy director de marketing de una marca de cosméticos?) recordándonos esa sensación molesta que nos causaba el villano y cómo nos sentábamos alegremente cada tarde a comprobar que no se salía con la suya.(CINEMANIA).

Los pitufos creados por Peyo eran algo así como un chute de posthippismo comunero con gotas de lisergia infantil. Los dibujos animados de la Hannah-Barbera los americanizaron a base de humor sitcom muy ochentero, así que mi curiosidad ante su salto al cine era grande. Ante todo, el film de Raja Gosnell, heredero y alumno de Chris Columbus, es irreprochable cine familiar, de aventuras y nuevo tour de force tecnológico en la convivencia entre seres creados por ordenador (extremadamente reales) y actores de carne y hueso (a veces muy cartoon).
Pero tiene bastantes más elementos de interés, como su aire de comedia neoyorquina amable, sofisticada y a ratos hasta bohemia y cáustica (el mundillo de la publicidad y la cosmética). Incluso hay una ironía en la cruzada de los diminutos protagonistas descubriendo la enormidad absurda de un mundo moderno donde Google puede ser un grimorio hipnótico, y una tienda de juguetes un campo de batalla lleno de chistes autorreferenciales. Con el esprit de la Amblin primigenia, Los Pitufos acaban ganándonos el corazón cuando entra en escena Gargamel, un Hank Azaria que roba la película gracias a una abracadabrante interpretación, escatológica, socarrona y delirante. ¿Nos hallamos ante el nuevo Peter Sellers?(FOTOGRAMAS).

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