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viernes, 12 de agosto de 2011

LA BODA DE MI MEJOR AMIGA






Película: La boda de mi mejor amiga. Título original: Bridesmaids.Dirección: Paul FeigPaís: USAAño: 2011. Duración: 125 min. Género: ComediaInterpretación: Rose Byrne (Helen), Kristen Wiig (Annie), Maya Rudolph (Lillian), Wendi McLendon-Covey (Rita), Chris O’Dowd (oficial Nathan Rhodes), Ellie Kemper (Becca), Matt Lucas (Gil), Melissa McCarthy  (Megan), Jon Hamm (Ted). Guion: Kristen Wiig y Annie Mumolo. Producción: Judd Apatow, Barry Mendel y Clayton Townsend. Música: Michael Andrews. Fotografía:Robert D. Yeoman. Montaje: William Kerr y Mike Sale. Diseño de producción: Jefferson Sage. Vestuario: Leesa Evans. Distribuidora: Universal Pictures International Pictures SpainEstreno en USA: 13 Mayo 2011. Estreno en España: 12 Agosto 2011. No recomendada para menores de 12 años.

La vida de Annie está hecha un asco. Cuando se entera de que su mejor amiga Lillian va a casarse, se empeña en ser su primera dama de honor. A pesar de amar y no ser correspondida, y de no tener un centavo a su nombre, Annie se echa un farol e intenta salir airosa del extraño y caro ritual, al tiempo que va conociendo a las otras damas del séquito de la novia, especialmente a su rival más directa (Helen), perfectamente capaz de hacer sin esfuerzo lo que a Annie le cuesta un mundo. Mientras guía a las damas de honor por una creciente serie de desastres, Annie se da cuenta de que la persona que mejor la conoce le ha presentado a cuatro extrañas que van a dar un vuelco a su vida.

Divertido film del subgénero comedia con boda, pergeñado en la factoría del prolífico Judd Apatow, que aquí ejerce de productor. En realidad el alma de la cinta es la coguionista y protagonista Kristen Wiidg, todo un descubrimiento, respaldada por la también guionista Annie Mumolo y el director Paul Feig. Como cabe imaginar, contiene algunas de las señas de identidad de las comedias Apatow, como el lenguaje obsceno, con la particularidad en esta ocasión de que está en boca de mujeres. En lo visual hay en cambio cierta contención, sin duda con vistas a recibir una calificación por edades benigna; no es tan salvaje como Resacón en Las Vegas, de la que se ha venido a decir que era su versión femenina, una indudable simplificación.
Aunque algunas bromas son bastante elementales, groserías del tipo "caca-culo-pis" -véanse los efectos secundarios de comer en un restaurante brasileño-, hay un buen puñado de pasajes desternillantes que funcionan, como el "duelo" en la cena de pedida entre Annie y Helen, o los intentos desesperados de Annie por recabar la ayuda del agente Rhodes, un policía por el que siente cierta atracción no confesa. Por tanto un guión bien escrito, más un personaje central bien construido -el de Annie-, más buenos secundarios -qué divertida resulta, por citar un ejemplo, la dama de honor "mulier fortis" Megan, compuesta por Melissa McCarthy-, más un disparatado sentido del humor, componen una película razonable, que funciona, y que incluso los tópicos de las películas de bodas -los obstáculos que amenazan que que el día clave no sea tan feliz como se espera, los mil y un preparativos...- sabe retorcerlos, riendo de las cursiladas que pueden surgir en tales ocasiones.(DE CINE 21).



........Por simple inercia tendemos a comparar unas películas con otras, o simplemente a comparar para en no pocas ocasiones hacernos entender. Es algo que está en cada uno y que cada uno lo hace a su manera. En mi caso ya sea justo o no para cualquiera de las dos contendientes me resulta verdaderamente complicado no comparar a 'Super' con 'Kick-Ass' o a 'Thor' con 'Linterna verde', casi tanto como a buen seguro me resultará complicado no caer en la tentación de hacer lo propio con 'Noche de miedo' o 'Conan', versiones 2011, y sus respectivos originales ochenteros. De igual manera se me antoja complicado no comparar 'La boda de mi mejor amiga' con 'Resacón en Las Vegas' sin que necesariamente podamos hablar de dos títulos que ni se lo merezcan ni que sean afines. Simplemente es así. O tal vez sea porque filmes como 'La boda de mi mejor amiga' sirvan para revalorizar el trabajo de gente como Todd Philips en ambas entregas de la ya franquicia, y en las que se vislumbran una dosis de inteligencia, habilidad y verdadero interés por hacer de la función una función que merezca de verdad la pena sin pretensión alguna por ser lo que ni se es ni merece la pena ser, y además sabiendo dónde, cómo y cuanto tiempo, tres cuestiones fundamentales de una buena comedia que algunos insisten en no entender.

La guerra entre las dos mejores amigas de la novia que ni por asomo lo son entre ellas por convertirse en la dama de honor preferida de esta es el eje principal que sustenta el film, un eje que lejos de focalizar toda la atención es salpicado por diversos detalles paralelos como una aburridísima, tópica e insustancial relación entre la protagonista y un policía que rompe el relato cada vez que se presenta, recreación torpe del que una vez más es un innecesario interés romántico que le mete relleno y desvía la atención sobre lo que no debiera de ser más que una desbocada comedia sin prejuicios, algo con lo que no por casualidad coquetea en aquellas ocasiones en las que mejor funciona, véase la impagable escena en la que las damas de honor se prueban los vestidos tras comer en un restaurante brasileño... Así su irregular, repleta de altibajos e inconsistente narración con ansias de irreverencia infundada se extiende a cerca de unos muy excesivos 120 minutos de metraje que diluyen en mucho la fuerza cómica del relato, sobrecargado de elementos recreados de forma un tanto torpe que no conducen a ninguna parte, de cara a la galería y que bañados en un exceso de vago dramatismo de manual le quitan progresivamente la gracia a unos cada vez más insulsos chistes cuya atención se desvía, incluso antes de llegar a su muy edulcorado tercio final, hacia el reloj una vez se ha sobrepasado el límite de lo que, en esencia, es como cualquier otra historia de entretenimiento sin pretensiones a la que se le ha dado demasiado margen para naufragar.

Lejos de las expectativas 'La boda de mi mejor amiga' es toda una decepción tanto como película como comedia, una producción cuyo visionado es salvable pero a todas luces fallida, bastante corriente salvo detalles puntuales -algunos excelentes, no obstante, como la aportación de un no acreditado Jon Hamm- y muy sujeta a un patrón comercial en el que alrededor de un concepto se han elaborado de manera un tanto difusa una suma de sketches con forma de guión que delatan claramente la procedencia de las mentes creativas que se esconden detrás. El indudable carisma de Kristen Wiig, mucho mejor como actriz que como guionista a tiempo completo y que recuerda a la Sandra Bullock de 'Mientras dormías' y demás títulos por los que nunca le hubieran regalado un Oscar, y sobre el que descansa buena parte de la responsabilidad en detrimento de unos secundarias muy desperdiciadas no es suficiente como para sobreponerse del todo a la por otro lado desganada, impersonal y plana puesta en escena del igualmente televisivo Paul Feig, un trabajo bastante poco lucido tras las cámaras que se ve refrendado por un montaje bastante inocuo y aséptico en líneas generales, y cuyo gusto por el exceso (véase la interminable escena en la que los personajes de Wiig y Byrne rivalizan con su discurso) termina por convertir escenas potencialmente graciosas en escenas que se hacen las graciosas, no sin cierta desesperación para el espectador. Y es que no es tanto el resultado, que al menos tiene un pase, como la sensación de que en mejores manos o con algo más de maña la cinta podría haber dado para mucho más.

Nota: 5.5


Lo Mejor:
- Ocasionales golpes de humor
- Kristen Wiig, cuyo carisma y potencial fue no obstante mejor aprovechado en la mucho más lograda 'Paul'
- Pillarle el punto a la VO, donde intuyo que con un inglés más fluido se le puede sacar más partido a los diálogos...

Lo Peor:
- Su excesivo tono sensiblero
- Su por momentos excesiva seriedad desprovista del humor con el que están enfocadas otras escenas
- Sus muy excesivos 120 minutos de metraje.(EL SEPTIMO ARTE).


El tema de las comedias protagonizadas por mujeres siempre ha sido complejo sobre todo en los últimos años. El problema ha radicado muchas veces en ser excesivamente femeninas, o pretender serlo tanto que se vuelven poco digeribles para los hombres y ciencia-ficción incluso para las propias mujeres. El caso de "La boda de mi mejor amiga" se aleja bastante de esas Bridget Jones o comedias de Sarah Jessica Parker y es accesible a ambos géneros por igual.
 La película desprende el estilo de los mejores Farrelly, de los que en cierta manera es un heredero directo Judd Apatow, a todo esto productor del film. Eso de que era como «Resacón en Las Vegas» pero con mujeres no es ser sinceros con una historia que de primeras sí puede parecer que va a ir por ahí pero que luego se desvía a otros derroteros.

El pilar de la película es sin duda Kristen Wiig. Salida de la cantera del Saturday Night Live y recientemente vista en «Paul», la actriz soporta todo el peso del film y se destapa como una gran intérprete de comedia. Wiig vendría a ser la perfecta Ben Stiller en femenino, borda ese personaje de pringada algo desilusionada con la vida que intenta poner buena cara pero siempre acaba liándola parda. También hay que decir que Kristen Wiig juega en cierto modo sobre seguro porque ese personaje es uno de sus puntos fuertes como ha demostrado en anteriores trabajos, y si a eso le sumamos que es co-autora del guión, tenía todo preparado para lucirse.
El humor de la película, si tenemos en cuenta las influencias antes mencionadas, no es ni mucho menos de guante blanco. Es soez, bruto y con toques escatológicos que aún así guarda una esencia femenina. Como siempre hay algunos gags que funcionan mejor que otros, pero en general funcionan bien aunque ha habido cierta desmedida en cuanto a su duración porque en algunos estas pidiendo la hora y en otros, como en el de la llamada de atención del coche de policía, no aportan nada y hacen que la película se vaya a las dos horas de duración.

A pesar de la fuerza del personaje de Kristen Wiig, la escolta de secundarias que tiene la llevan en volandas bastante bien, aunque se desperdicie el potencial de algunos personajescomo el de Rita o Becca y se potencie el de Megan, la hermana marimacho del novio, cuyo jugo humorístico es evidente y se saca con facilidad. El sector masculino se ve bien representado por Chris O'Dowd, el televisivo Roy de "The IT Crowd", y sobre todo por Jon Hamm que con lo poco que sale consigue hacer del perfecto guaperas completamente estúpido diametralmente opuesto al Don Draper de "Mad Men".

La historia es predecible hasta decir basta, pero el equilibrio entre los gags y el pequeño contrapunto tragicómico de ella hacen un producto de empaque, muy gracioso por momentos y algo diferente por ser "ellas" quienes protagonizan y realizan este tipo de comedias.(CINE 365).

Si comparamos esta comedia con La boda de mi mejor amigo, la estimable película de P.J. Hogan de 1997 con las que tantas similitudes tiene el título en castellano y no pocas situaciones del argumento, es relativamente fácil concluir que diez años en humor son mucho tiempo. Ahora el tono es muy distinto. Hemos pasado de la comedia romántica a la comedia… cínica. Es decir, la comedia de los ex románticos. Aquí hay gamberrismo e incorrección, posthumorismo y clasicismo, descreimiento y varias gamas de comedia. Humor de última generación.
En la pugna entre dos damas de honor por ver quién es más amiga de la novia ya se establece una divisoria entre dos maneras de entender la comedia: la dama que encarna Rose Byrne es la caricatura de la feminidad en versión cliché, la que tantas veces hemos visto en comedias no aptas para diabéticos. Por el contrario, el personaje de la gran Kristen Wiig es mucho más rico y novedoso: un imán de desgracias y un manantial de gags que, oh sorpresa, no encaja en ningún arquetipo femenino de comedia previo. Y que acredita a Wiig, poseedora de varios registros, como una de las grandes cómicas de la actualidad.(FOTOGRAMAS).


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