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sábado, 5 de noviembre de 2011

MELANCOLÍA



Película: Melancolía. Título original: Melancholia. Dirección y guion: Lars von TrierPaíses: DinamarcaSueciaFranciaAlemania e ItaliaAño: 2011.Duración: 139 min. Género: Dramaciencia-ficciónInterpretación: Kirsten Dunst (Justine), Charlotte Gainsbourg (Claire), Kiefer Sutherland (John),Charlotte Rampling (Gaby), John Hurt (Dexter), Alexander Skarsgård  (Michael), Udo Kier (organizador de la boda), Stellan Skarsgård (Jack). Producción:Louise Vesth y Meta Louise Foldager. Fotografía: Manuel Alberto Claro. Montaje: Molly M. Stensgaard. Diseño de producción: Jette Lehmann. Vestuario: Manon Rasmussen.Distribuidora: GolemEstreno en Dinamarca: 26 Mayo 2011. Estreno en España: 4 Noviembre 2011Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.

Justine (Kirsten Dunst) y Michael (Alexander Skarsgard) dan una suntuosa fiesta para celebrar su boda en casa de la hermana de la novia (Charlotte Gainsbourg) y de su marido (Kiefer Sutherland). Mientras tanto, el planeta Melancolía avanza hacia la Tierra en esta película psicológica y catastrofista de Lars von Trier.


....Dividida en dos capítulos radicalmente distintos en el que Lars narra primero el fin del ser antes de acercarse al fin del mundo. La primera parte: Justine, se podría decir en cierta forma que es la propia Celebración del polémico realizador. Von Trier nos sitúa en la boda de la protagonista, una persona bastante trastornada con dos caras totalmente opuestas, situada dentro de una familia disfuncional. Lars se olvida por completo del planeta, cuya presencia tenemos bien clara ya desde el principio, para darle mayor importancia a la trivialidad de sus personajes y a la autodestrucción de su protagonista. Por supuesto a Von Trier no se le olvida su peculiar mala leche, y pese a que nos presente una situación completamente dramática, también deja lugar para su peculiar sentido del humor.

En la segunda parte, llamada Claire, la otra hermana, se acabo el tiempo de concesiones, aquí es una historia mucho más intimista y poética. Trier hace desaparecer a la gran mayoría de los personajes, dejando solo a los cuatro protagonistas. Aquí es posiblemente dónde veamos al Trier más inspirado, regalándonos imágenes tan maravillosas como esa en la que una Dunst desnuda se entrega por completo al planeta venidero, y sobre todo la soberbia imagen que cierra a la cinta, un broche de oro que cierra la película por todo lo alto.

De Trier ya sabemos que sabe escribir a la perfección personajes femeninos, la Claire y la Justine que tenemos aquí, se juntan directamente en el grupo de mujeres fascinantes del realizador con la Selma de Bailar en la Oscuridad, la Grace de Dogville y Manderlay o la Bess de Rompiendo las Olas. Y que además sabe exprimir al máximo a sus actrices, hasta hacer que estas den lo mejor de sí, tampoco es ninguna novedad, por lo que la brillante actuación de Kirsten Dunst, sin lugar a dudas la mejor de su carrera, no debería ser motivo de sorpresa. Con Charlotte Gainsbourg no hay lugar para las sorpresas, tan fantástico como siempre, más maravillosa incluso que su compañera de reparto. Pero aunque sus dos protagonistas brillen con luz propia, cada pieza de su interesante reparto resulta fundamental.

Que Von Trier sabe hacerlo aún mejor ya lo sabemos, porque al final, aunque la historia me seduce y me tiene en tensión durante las dos horas que dura, no consigue hacer que me retuerza en la butaca y necesito eso, necesito al danés que me hacía estremecer con sus historias. Pero aún así tenemos a un gran Von Trier, que no renuncia a sus sellos, que nos regala una exquisita fotografía, como suele ser referente en su cine y en la que brilla especialmente la enorme silueta azul de ese planeta que se avecina contra la tierra. Y sí, aquí también tenemos al Von Trier innovador como siempre, pero que sabe ponerse limites y no acabar excediéndose como le ha ocurrido en otras ocasiones, esta vez tenemos de vuelta al Von Trier que más que genio, busca ser cineasta y nos regala otra fantástica película narrada como siempre desde su punto de vista triste y pesimista.(EL SEPTIMO ARTE).


En el juego de la Oca intergenérico que es la filmografía de Lars von Trier, al danés le faltaba pasar por la casilla de la ciencia-ficción/psicodrama apocalíptico, aunque algo de eso había en 'Epidemic' (1987). En este sentido, Melancolía podría verse como un paso adelante hacia un cierto completismo; sin embargo, la realidad es que el nuevo film del gran enfant terrible del cine mundial apunta a la reescritura y el estancamiento. Por un lado, esta crónica desesperanzada del fin del mundo revisa, en clave de farsa anodina, la invectiva antiburguesa de 'Celebración' (Thomas Vinterberg, 1998); mientras la mirada de Von Trier sigue afincada en los pantanos de 'Antichrist' (2009) y su estudio de la depresión como sino vital y cósmico.
Pero no cabe poner en duda el talento de Von Trier para el hipnotismo audiovisual, recuérdese su deslumbrante 'Europa' (1991). En Melancolía, el fulgor plástico halla acomodo tanto en un preludio muy arty como en la desasosegante recta final del film: una envolvente inmersión en el cine de catástrofes. En cuanto a la apelación a la dimensión trágica del romanticismo alemán, encarnado en las notas de Tristán e Isolda, la ópera de Wagner, la jugada parece más una coartada cultural que una auténtica reflexión en torno a una herencia artística.(FOTOGRAMAS).



................«Podría haber sido diferente». «Sí, pero ¿qué esperabas?». Si por algo destaca la película es por la extraordinaria desesperanza que la nutre e impulsa de principio a fin. Von Trier firma y filma una auténticamente demoledora disección del espíritu humano, un en cierto modo inesperado ─a estas alturas, no nos vamos a sorprender con el trabajo del danés─ guantazo anímico en su presentación de una radiografía social cínica, cáustica y desolada a partir de un cuadro de personajes de clase alta plenos en lo material pero totalmente destartalados en lo anímico y absolutamente desequilibrados por encima de su descacharrante excentricidad. El mundo se acaba ─así lo presenta un precioso prólogo mecido por la música de “Tristán e Isolda”─, aunque en realidad dentro de los protagonistas ─y, por ende, dentro de la raza humana, nos proponen─ se acabó hace ya tiempo.
El realizador opta nuevamente por la brusquedad casi intimidatoria de la cámara en mano durante buena parte del metraje, salpicada de composiciones ralentizadas de gran naturalidad y belleza en un conjunto potenciado por un estupendo trabajo de fotografía de Manuel Alberto Claro, que ayuda a aguantar el tono durante una narración en absoluto pesarosa ─todo lo contrario, resulta peligrosamente atrapante─ pese a superar las dos horas de duración. Junto a los (in)felices contrayentes, fantásticos ambos, un elenco sencillamente tremebundo, con Charlotte GainsbourgJohn Hurt,Charlotte RamplingStellan SkarsgårdUdo KierJesper Christensen y un sorprendente Kiefer Sutherland supurando sensaciones encontradas entre la aceptación y una apatía que contagia a un palco atenazado en un marasmo de violencia y lirismo casi radicales. La Tierra está llena de maldad, y Von Trier vuelve a dar en el clavo.(LA BUTACA).

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