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sábado, 30 de junio de 2012

ICE AGE 4 :LA FORMACIÓN DE LOS CONTINENTES




Película 3D: Ice Age 4: La formación de los continentes. Título original: Ice Age: Continental drift. Dirección: Steve Martino y Mike Thurmeier. País: USA.Año: 2012. Duración: 94 min. Género: Animaciónaventurascomedia,familiarDoblaje original: Ray Romano (Manny), John Leguizamo (Sid), Queen Latifah (Ellie), Denis Leary (Diego), Jennifer Lopez (Shira), Josh Peck  (Eddie), Seann William Scott (Crash), Nicki Minaj (Haley), Drake (Ethan), Peter Dinklage (Gutt), Nick Frost (Flynn), Simon Pegg (Buck), Chris Wedge (Scrat). Guion:Michael Berg, Jason Fuchs y Mike Reiss; basado en un argumento de Lori Forte y Michael Berg. Producción: Lori Forte y John C. Donkin. Música: John Powell.Fotografía: Renaldo Falcão. Montaje: David Ian Salter. Dirección artística: Nash Dunnigan. Distribuidora: Hispano FoxfimEstreno en USA: 13 Julio 2012. Estreno en España: 29 Junio 2012Calificación por edades: Apta para todos los públicos


En “Ice Age 4: La formación de los continentes”, la disparatada persecución de la bellota por parte de Scrat, que lleva detrás de ella desde el origen de los tiempos, tiene consecuencias que cambian el mundo: un cataclismo continental mete a Manny, Diego y Sid en la madre de todas las aventuras. Después de tanta sacudida geológica, Sid se reúne con su irascible abuelita y la manada se tropieza con una mezcolanza zoológica de piratas marinos decididos a impedirles volver a casa.


.......Ninguna de las tres entregas previas de esta una franquicia con todas sus letras es una producción realmente memorable, ¿por qué esta cuarta entrega iba a ser algo distinto? Si algo funciona, ¿para qué arreglarlo? 'Ice Age' no es 'Toy Story', y por eso 'Ice Age 4' viene a seguir con la tradición no solo ya de la propia franquicia, sino también del cine auspiciado por su estudio responsable, Blue Sky, autores también de 'Robots', 'Horton' y 'Rio', siendo el mejor de los aportes de sus producciones el comprobar cómo ha evolucionado la técnica en los diez años transcurridos desde su primer filme, ahora realzado además a través de un 3D sobresaliente (por más que se abuse continuamente de él... o quizá por esto mismo), una de las primeras veces que le encuentro realmente favorecedor (sin que en tiempos de crisis signifique que tenga por qué recomendarlo). Entonces, ¿dónde está el secreto de su éxito? Lo dicho anteriormente, en su honrada y sincera apuesta en favor de un producto inofensivo de óptimas prestaciones para ver en familia, y que ante todo sea entretenido, muy entretenido, y simpático, muy simpático. Y 'Ice Age 4' es extremadamente entretenida y simpática, especialmente durante sus dos primeros y muy trepidantes actos cuando la acción va de un lado a otro sin solución de continuidad, no tanto en un tercer acto que se precipita de forma algo apresurada y torpe a una resolución de compromiso -aparición "sorpresa" de un nuevo personaje incluido-, y que además carece de la espectacularidad que cabía demandar (visto de la que hace gala al principio, sin ir más lejos). 

Claro es que para disfrutar de esta cuarta entrega, como ya sucediera con la tercera (se esté o no con algún enano alrededor), hay que asumir que estamos ante un filme de animación entendido y concebido en el más estricto de las definiciones que se le han dado, y en la que situada en un mundo paralelo en donde la lógica bien puede ser una ilusión como lo era la cuchara de Matrix su argumento es una mera excusa, sus giros argumentales una suma de tópicos y sus ambiciones no pasan en ningún momento por inventar la rueda, si acaso y como mucho en hacerla girar con la precisión de quién ya está curtido en estas lides (y se sabe dueño de sus limitaciones), y servir de nueva muestra del talento del compositor John Powell. Y esta nueva 'Ice Age', en donde encontramos todos los clichés de los tres títulos anteriores (incluidos los interludios protagonizados por Scrat), funciona como lo han hecho sus precedentes, con buen humor, un ritmo endiablado, una constante búsqueda de la aventura y unos personajes muy carismáticos, de quienes depende en buena parte su solvencia y a los que, la verdad, se les tiene algo de cariño, argumentos que le han servido a la franquicia para auparse como una de las sagas más taquilleras del siglo XXI.

Al fin y al cabo, algo que especialmente se nota en el cine de animación, muchas veces nuestras opiniones se mueven más por simpatía que por los hechos, permitiendo que los mismos argumentos puedan ser aplicados a favor o en contra y el "sólo es una película de animación" un comodín del que salir de un apuro sin soltar prenda. Y también hay buenas películas "ligeras" para cuando estamos "espesos", ¿no? ¿Qué puede diferenciar a esta nueva entrega de una franquicia de otra nueva entrega de otra franquicia como 'Madagascar 3' pendiente de estreno en nuestro país? La simpatía que podamos tener hacia cualquiera de las dos producciones, o más importante todavía, hacia sus personajes principales. Porque en realidad ambas producciones, que más vale no confundir con películas, no tienen nada que contar a través de sus respectivas excusas argumentales, y lo más que pueden pretender es hacerles creer a los chavales de la casa que quién tiene un amigo tiene un tesoro, en resumen, mientras le obligan al que ya no es un chaval a pasar por caja. ¿Qué puede que no sea una gran película? No diré que no... pero tampoco voy a decir que no me lo pase "pipa" con esta nueva teoría sobre 'La formación de los continentes'...

Nota: 6.5


Lo Mejor
- Su ritmo, endiablado
- Lo espectacular de su inicio, su sensacional 3D y su simpático sentido del humor, si bien...

Lo Peor
- ... va de más a menos, y su tercio final, resuelto por compromiso de forma apresurada (pues no hay historia de verdad que contar), carece de verdadera emoción, sentimiento o tensión.

(EL SEPTIMO ARTE).

La ardilla-rata Scrat vuelve a hacer de las suyas cuando trata de atrapar su codiciada bellota, provocando la fragmentación de la plataforma continental, un acontecimiento de consecuencias planetarias, pero que también afecta a los individuos. Concretamente el mamut Manny, el tigre de dientes de sable Diego y el perezoso Sid, éste con su mismísima abuela, acaban sobre un bloque de hielo a la deriva en las aguas del océano, separados de su familia. La cosa es especialmente traumática para Manny, que antes de la separación discutió con su hija adolescente Peaches. En el intento para reunirse con los suyos se topan con una auténtica pandilla de piratas comandados por un orangután, que les hacen prisioneros.
Cuarta entrega de la saga Ice Age: La edad de hielo, que como es habitual combina los pasajes protagonizados por Scrat, puro, genuino y delicioso cartoon, con las aventuras del resto de animales, donde abundan las escenas de acción, y algunas subtramas más convencionales, ya sea el choque generacional de Manny con Peaches, la traición de ésta a un amiguito para quedar bien entre las nuevas amistades que está procurando, o el enamoramiento de Diego por la tigresa piratesa Shira.
Ice Age 4: La formación de los continentes gana decididamente en intensidad cuando hace sus apariciones Scrat. Algunas ideas tomadas de películas de piratas tienen su gracia, otras resultan previsibles. En cualquier caso guiños a Braveheart o las ocurrencias en torno al canto de sirenas tienen su gracia. El film tiene decididamente ganado al público menudo, mientras que el adulto podrá verlo razonablemente entretenido.
Decididos sus responsables –el director de Horton Steve Martino y el debutante Mark Thurmeier– a exprimir, quizá ya del todo, el filón de la edad del hielo, Ice Age 4: La formación de los continentestiene una animación menos imaginativa y, por qué no decirlo, más barata, que sus predecesoras. Debería ser el digno colofón a una saga animada que logró sorprender en sus comienzos.(DE CINE21).



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......En positivo tengo que decir que la tercera película me gustó y la defendí en su momento, porque al contrario que a algunos de mis compañeros me parecía divertida y aprecié bastante la aplicación de la fórmula de El mundo perdido de Arthur Conan Doyle, con la aparición de los dinosaurios, por lo que aportaba en clave de aventuras a las peripecias de los protagonistas. Pero creo que los piratas de esta entrega, capitaneados por el mono Gutt, al que pone la voz en el original Peter Dinklage, el Tyrion Lannister de la serie Juego de tronos, funcionan mucho mejor que los dinosaurios como antagonistas. Dan más juego dramático y permiten más interactuación con el mamut y compañía de la que en la película anterior aportaron los dinosaurios. Así que en eso, punto a favor para esta cuarta entrega sobre la tercera.
En todo caso, y aun con las pegas de lógico agotamiento que empiezan a manifestarse después del estreno de cuatro largometrajes, yo diría que el mejor termómetro para medir la salud de la que goza la saga sigue siendo el bichejo Scrat en la persecución de su adorada bellota. Y en eso no he notado agotamiento alguno. En esa especie de interludios que marcan las pausas de la trama central y en este caso la acompañan más en paralelo que en las películas anteriores, Scrat sigue estando en plena forma cómica. Ya que ha citado antes a Chico y Harpo, diría que Scrat es, como lo fuera en los Hermanos Marx el lenguaraz Groucho, un valor seguro. No falla. Cada una de sus apariciones a modo de entremés cervantino desternillante que separa los distintos actos del argumento central, es una oportunidad para reencontrarse con el humor absurdo más desternillante. Y se agradece. De hecho, él es quien, como siempre, pone punto final a la historia con una divertida versión al estilo Ice Age de una de las leyendas más intrigantes de la historia de la humanidad…
Así que quiero volver a ver a Scrat y al resto de las criaturas de Ice Age adaptándose a su nuevo entorno al menos en otro largometraje.
Para terminar este comentario un aviso: la película llega a los cines junto con un nuevo cortometraje de Los Simpson protagonizado por la pequeña Maggie que tiene algunos momentos ciertamente divertidos, especialmente en el control inicial de los inquilinos de la guardería y en el personaje del antagonista y sus experimentos artísticos, aunque en su conjunto destile ese exceso de buenrrollismo bienpensante que no suele sentarle bien a la familia de los personajes amarillos, siempre más divertida cuanto más caótica y gamberra, y menos cuando se ponen ecologistas...
(REVISTA ACCIÓN).

viernes, 22 de junio de 2012

TENGO GANAS DE TI





Película: Tengo ganas de ti. AKA: TGDT. Dirección: Fernando González MolinaPaís: EspañaAño: 2012.Duración :90 min. Género: DramaromanceInterpretación:Mario Casas (Hache), Clara Lago (Gin), María Valverde (Babi), Marina Salas (Katina), Ferrán Vilajosana (Luque), Diego Martín (Alejandro), Antonio Velázquez (Serpiente), Nerea Camacho (Daniela), Carme Elías (madre de Hache), Cristina Plazas (madre de Babi). Guion: Ramón Salazar; basado en la novela “Tengo ganas de ti”, de Federico MocciaProducción: Francisco Ramos, Mercedes Gamero, Daniel Écija y Álex Pina. Música: Manel Santisteban. Fotografía: Xavi Giménez.Montaje: Irene Blecua. Dirección artística: Patrick Salvador. Vestuario: Loles García.Distribuidora: Warner Bros. Pictures International EspañaEstreno en España: 22 Junio 2012. Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.


“Tengo ganas de ti” es la segunda parte de “3 metros sobre el cielo”. Hache vuelve a casa después de pasar una temporada en Londres, alejado del recuerdo imborrable de aquel primer amor con Babi. Mientras intenta reconstruir su vida, Gin, una chica de espíritu descarado, efervescente y vital, le hace creer que es posible revivir aquella magia. Pero, tarde o temprano, Hache tendrá que encontrarse con Babi…


Fiel adaptación de la novela que hará las delicias de quien disfrutó de la primera entrega. Babi y Hache vuelven a la gran pantalla para completar esa gran historia de amor escrita por Federico Moccia con las novelas A 3 Metros sobre el Cielo y Tengo Ganas de Ti, que ya fueron adaptadas en su Italia natal y que ahora, un año y medio después del estreno de la primera adaptación española, regresan para volver a llenar las salas de cine como también lo consiguió 3 Metros sobre el Cielo con más de 10 millones de euros recaudados, cifra a la que aspira, sin duda, Tengo Ganas de Ti. Y en una época en la que el cine español anda de capa caída y el fútbol mantiene al público alejado de las salas, una película como ésta, destinada mayoritariamente al público femenino, puede resucitar la taquilla y dar una alegría a nuestro cine, que buena falta le hace.
Hace un año y medio me alcé como defensor de la primera película, pese a sus defectos, porque nuestra filmografía necesita más películas como Tengo Ganas de Ti. Películas que la gente quiera ir al cine a ver. Entretenimiento, romance, drama, pasión… lo que cualquier película romántica americana puede ofrecernos, pero hecho en España. Cine sin pretensiones, y en un campo en el que podemos defender nuestro terreno sin echar la culpa a la falta de presupuesto. Para hacer este tipo de cine no se necesitan 100 millones de dólares. Sólo una historia y unos personajes que enganchen al público. Me pueden llover todos los palos del mundo, pero bienvenida sea Tengo Ganas de Ti y bienvenidas las ganas que tiene la gente de ir a ver la película a las salas. En vez de masacrarla, démosle cancha y dejemos que el público disfrute. Para conseguir una industria fuerte capaz de competir con el mercado internacional, se necesitan más películas como Tengo Ganas de Ti. Muchas más.
Pero dejemos ya las divagaciones y pasemos a lo que interesa, la película en sí. La trama nos lleva un tiempo después del final de la primera película, con el regreso de Hache a Barcelona, tras su estancia en Londres. En su ciudad natal las cosas parecen no haber cambiado a primera vista, pero el mundo no se ha detenido en su ausencia. La falta de su mejor amigo, sus sentimientos encontrados por Babi a la que no puede hacer frente, la complicada relación con su madre… Todo ello parece ser eclipsado por la presencia de Gin, una nueva chica que cambiará su vida y su modo de entender el mundo. Pero, a la hora de la verdad, ¿qué pesará más? ¿La libre y pasional Gin o el amor que marcó su vida con Babi?
Hay que reconocerle a la película que hace una labor encomiable a la hora de adaptar la novela. Queda la sensación de que no falta nada de lo que sucede en el libro, que se han añadido pocas cosas, y que la historia ha sido hilvanada con mucho talento para que quien sea fan de la novela, la vea reflejada en la película con una precisión casi milimétrica. Y digo que es una sensación que deja la película, porque, evidentemente, no puede trasladarse entera página por página a la pantalla. Hay recortes, historias secundarias que pierden peso respecto al libro (como la de la hermana de Babi o la de sus padres) y otras nuevas aportaciones. Pero esos recortes está presentados de tal manera que siempre queda la esencia del papel. Sabe muy bien el guionista cómo recortar las historias que menos fuerza e interés tienen para adaptar la obra.
Otra cosa es que ya la historia original tuviese demasiados enredos, que los personajes sean demasiado extremos o que la película sea en exceso romántica. De eso no tiene culpa un guión que es fiel a la novela. Se trabaja con lo que se tiene, y eso permite que, dentro de la sencillez de las tramas, lo manido de las mismas o lo ridículo de algunos momentos del libro (repetimos, la historia de la hermana de Babi, no hay por dónde cogerla desde la novela, poco se puede hacer ahí), la historia quede perfectamente definida. Algo a lo que ayudan los actores, que conocen muy bien sus personajes, que saben aplicar su talento a ellos y que, cuando son recién llegados, llenan esos vacíos de la historia. El torbellino de energía, secretos y pasión que es Clara Lago frente a ese monstruo de la naturaleza que es María Valverde, por ejemplo. Y entre ellas Mario Casas, que ya ha demostrado que tiene talento con creces (ante cualquier duda, Grupo 7), y ese carisma que hace que la gente quiera ver sus películas. Pero sería injusto negar la presencia de nombres como la siempre brillante Marina Salas (ya era de lo mejor de la primera parte), Cristina Plazas o Carme Elías. Chirría un poco Nerea Camacho, sorprendentemente.
Fernando González Molina demuestra que sabe muy bien cómo quiere contar la historia. Con una notable producción y el talento del director, nos encontramos con una película visualmente muy superior a la contrapartida italiana (aunque servidor tenga especial predilección por aquella Gin, con perdón). Mucho mejor planificada, con más brío, más elegancia y mejores interpretaciones. Bate con ver las carreras de motos o la primera cita entre Gin y Hache. O cómo resuelve el drama con la madre. Nuestra versión de la obra de Moccia es bastante mejor que la suya, qué le vamos a hacer.
El resultado será una película que no sorprenderá a nadie, pese a las evoluciones de los personajes, o las supuestas sorpresas del guión. Pero encantará a quien gustó la primera parte. Es más serena, más honesta y más película. Es perfecta para llenar salas. Sí, con sus tópicos, su amor rebelde y su exceso de drama. Es lo que es y no engaña a nadie, ni lo pretende. Ha nacido para llenar salas y gustar a sus fans. Y seguramente va a conseguirlo sin despeinarse. El resto tiene otras propuestas en salas adyacentes. O el fútbol. Pero incluso aquellos que se vean obligados a verla pasarán el rato sin demasiados problemas. Yo al menos, le deseo lo mejor a la película.(REVISTA ACCIÓN).



Hache ha vuelto. Tras pasar una larga temporada en Inglaterra llega de nuevo a Barcelona. Allí le espera su pasado: sus colegas, los recuerdos violentos de su vida anterior, la culpa por los sucesos trágicos que acontecieron entonces, etc. Hache ha cambiado y pronto conocerá a una chica, Gin, que es la horma de su zapato: seductora, guapa, simpática, lista y muy independiente. Sin embargo, el pasado volverá una y otra vez al presente de Hache, un pasado que adopta sobre todo nombre de mujer: Babi, la chica que aún no ha podido olvidar.
Tengo ganas de ti es la continuación de la historia narrada en 3 metros sobre el cielo, igualmente con guión escrito a partir de la novela homónima de Federico Moccia. Dirige el film el españolFernando González Molina, que ofrece un panorama muy parecido al iniciado con la primera película, aunque aquí hay más dolor, más pena quizá. Hay que reconocer que la producción técnica destaca por su calidad, hay una buena fotografía, un montaje habilidoso y un ritmo narrativo muy ágil, lo cual se agradece. Por contra hay subtramas que sólo distraen, como la que protagoniza la hermana pequeña de Babi (María Valverde), que resulta forzada y un poquito sobreinterpretada por Nerea Camacho.
El gran reclamo de Tengo ganas de ti sigue siendo Mario Casas. El actor interpreta con convicción su ya conocido personaje de malote, de chulo con labia, seductor hasta las trancas, violento y sufridor, fuerte y sensible a un tiempo, tan atractivo que parece de otro mundo. Sabedor del material con el que cuenta, el director se las arregla para fotografiar una y otra vez sus pectorales desnudos, su espalda musculosa... Y la mayoría de las veces, lógico, está acompañado por una también mujercilla fatal con las formas de Clara Lago, magnífica actriz por otra parte. Tanta feromona suelta produce algo de repelús, y ciertas escenas sobrepasan los estándares de la cursilería, como el momento Titanic encima de la moto. Tampoco faltan, por supuesto, los enfrentamientos hormonales entre hombres, dispuestos a mostrar quién es el más machote.
Tengo ganas de ti está llamada a entusiasmar al público joven, especialmente femenino. Las seguidoras de las novelas de Federico Moccia pueden estar tranquilas, pues vibrarán con cada escena de este film, diseñado para llevar hasta el extremo todos los sentimientos posibles. No hay pudor. En cada escena se produce, en efecto, una especie de bacanal efectiva: enamoramientos febriles, amores nostálgicos, melancolías del pasado, amistades rotas, lágrimas compartidas, sufrimientos maternofiliales, infidelidades, celos, etc., etc. Todo se vive con una intensidad desproporcionada: un entramado de pasiones exacerbadas por las que Moccia se ha convertido en fenómeno de masas.
(DE CINE 21).




Una imagen en el terrado de un edificio barcelonés (el collage de una playa idílica, víctima de varias tempestades) se convierte en la mejor metáfora de esta continuación de '3 metros sobre el Cielo' (2010). Sueños rotos, amores que no han sobrevivido al paso del tiempo y la distancia, temores a nuevos comienzos… Sobre el papel, ese instante podría haber sido el eje vertebrador del regreso de Hache: la sombra que inexorablemente oculta el esplendor en la hierba del primer amor. En la realidad, y más allá de un calculado producto para fans destinadoa reventar las taquillas con su exhibicionismo, 'Tengo ganas de ti' tropieza en el esquematismo de los personajes adultos, y peca de una acumulación desequilibrada de situaciones melodramáticas. Todo parece concebido para homenajear, inconscientemente, al cine de Ignacio F. Iquino más exploit, de chulería urbana, violaciones, embarazos no deseados, humor impostado y algo de reaccionarismo. En medio de esta fotonovela en permanente declamación bigger than life, queda el carisma de Casas, el ángel de Marina Salas y la entrega de una arrolladora Clara Lago. (FOTOGRAMAS).
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viernes, 1 de junio de 2012

BLANCANIEVES Y LA LEYENDA DEL CAZADOR




Película: Blancanieves y la leyenda del cazador. Título original: Snow White and the huntsman. AKA: Blancanieves y el cazador. Dirección: Rupert SandersPaís: USAAño: 2012. Duración: 128 min. Género: Fantástico,acciónInterpretación: Kristen Stewart (Blancanieves), Charlize Theron  (reina Ravenna), Chris Hemsworth (Eric, el cazador), Sam Claflin (príncipe William), Bob Hoskins  (Muir), Toby Jones (Coll), Nick Frost (Nion), Ian McShane (Beith), Ray Winstone (Gort), Brian Gleeson (Gus). Guion: Evan Daugherty, John Lee Hancock y Hossein Amini; basada en una historia de Evan Daugherty. Producción: Sam Mercer y Joe Roth. Música: James Newton HowardFotografía: Greig Fraser. Montaje: Conrad Buff y Neil Smith. Diseño de producción: Dominic Watkins. Vestuario: Colleen Atwood.Distribuidora: Universal Pictures International Spain. Estreno en USA: 1 Junio 2012.Estreno en España: 1 Junio 2012. Calificación por edades: No recomendada a menores de 12 años.



En “Blancanieves y la leyenda del cazador”, Kristen Stewart encarna a la única mujer que supera en belleza a la malvada reina Ravenna, quien hará todo lo posible por seguir siendo la más bella del reino. Pero la malévola reina no podía imaginar que la muchacha que escapó de sus garras y que ahora amenaza su dominio ha aprendido a defenderse con la ayuda de Eric el Cazador y el príncipe William.


.....He echado también de menos el sentido del humor. No tiene. Ni una gota. Todo es trágico, siniestro, serio, y finalmente épico… Pero de humor nada de nada. Eso perjudica la creación de una química más directa, estilo guerra de sexos, entre el cazador y Blancanieves, algo que habría beneficiado un desarrollo más dinámico de la historia evitando la caída de ritmo que he mencionado antes. En lugar de eso, se plantea un extraño requiebro a la versión original del relato con el beso del príncipe que merced a un juego de miradas entre Blancanieves y el cazador deja en el aire en plan intriga si hay rollito o no entre ellos y haciéndome sospechar que se les ha pasado por la cabeza facturarse una secuela si el rendimiento en taquilla de ésta les convence.
En la manera de desenvolverse visualmente camino de su desenlace la película no duda en tirar de un recurso algo manido, el plano aéreo y paisajístico, buscando una especie de tono épico heredado de El señor de los anillos, con varios planos que recuerdan los paseos por la Tierra Media de la Hermandad del Anillo. Menos mal que consigue levantar otra vez el vuelo en la parte final, proponiéndonos el enfrentamiento definitivo entre la heroína y la villana, en una fase de la historia en la que ya ha quedado muy lejos el relato original y parece abrirse paso a otro tipo de historia que, si ustedes me lo permiten, me hace sospechar que caso de haber una secuela podría ser, con relativa facilidad, más interesante que esta primera película.

Porque el problema con Blancanieves u otro cualquier cuento infantil es que, nos gusten o no, nos los conocemos del derecho y del revés, lo cual reduce la posibilidad de sorprender, por novedosa que sea la versión.
He de reconocer que han sabido darle una personalidad propia a esta versión, proporcionándonos además numerosos momentos de acción trepidante y la oportunidad de ver a una Charlize Theron en plenitud, pero por otra parte creo que se les ha ido un poco de tiempo, me sobra el desvarío ecológicofestivo del ciervo, las hadas y la tortuga florero, y alguien debería decirle a Kristen Stewart que está mucho más guapa en cámara cerrando los labios en lugar de tener la boca abierta continuamente como si siguiera esperando que Edward Cullen venga a hacerle una visita. A la escena en de la muerte posterior a morder la manzana me remito.
Resumiendo: moderadamente entretenida, más aún en su trepidante primera parte que en la segunda, con un trío de cazador, Blancanieves y príncipe al que creo que podrían haberle sacado más jugo en el guión, porque los actores cumplen, si bien la parte del león en lo referido a lucimiento se la lleva Charlize Theron.(REVISTA ACCION).


A finales de los años ochenta, Milos Forman y Stephen Frears se acordaron a la vez, que ya es casualidad, de Choderlos de Laclos. En 1991, el legendario Robin Hood resucitó inesperadamente nada menos que en dos películas, una protagonizada por Kevin Costner, la otra por Patrick Bergin. Un año más tarde, con la excusa de los fastos del quinto centenario del descubrimiento de América, dos superproducciones sobre la figura de Colón asaltaron nuestros cines. Poco después, cuando ya casi habíamos olvidado el mítico duelo en O. K. Corral, dos westerns simultáneos rescataron a Wyatt Earp (Costner otra vez en la versión de Kasdan). Años más tarde, dos “biopics” (notables ambos) sobre Truman Capote. ¿Seguimos?
Esta obsesión por la duplicidad, fruto sin duda del espionaje industrial, de la rivalidad depredadora de las productoras, se ha cebado esta temporada con la dulce Blancanieves. Hace unos meses aterrizó la versión del exótico Tarsem Singh, tan estilizada como discutible, y ahora nos llega la del debutante Rupert Sanders, menos pretenciosa en cuanto a estilo pero bastante más gustosa en tanto que cinta de aventuras de corte tradicional: Sanders podrá no ser un cineasta creativo, pero es un aceptable Richard Thorpe de la era digital. La película respeta las líneas maestras del popular cuento, aunque nos las sirve con un “aggiornamento” comprensible, ahí donde los hermanos Grimm conviven con Tolkien. Si bien algunos momentos tienen un aire de anuncio de perfume (la rosa en la nieve del principio, las gotas de sangre), su estética no aparece afectada ni siquiera en los hermosos pasajes del bosque de las hadas. Y en lo tocante a las muy publicitadas presencias de Kristen Stewart y Charlize Theron, nada que objetar: ambas están en su punto adecuado, exhalan sensualidad y ternura (Kristen) y sensualidad y maldad (Charlize) a granel. El clímax de los dos besos y la dreyeriana resurrección es todo un puntazo. Eso sí: Walt Disney puede seguir durmiendo tranquilo, porque su “Blancanieves” permanece imbatible. Veremos si Pablo Berger, con su osada aproximación silente y blanquinegra, logra hacerle toser en su tumba.(FOTOGRAMAS).



......Escenarios naturales fantásticos se prestan a ensalzar un espléndido diseño de producción, en un montante embriagador en sus claroscuros y que define un mundo en el que el amor sana y el odio pudre lo que alcanza ─como siempre, pero más─, un tentador microuniverso deliciosamente cálido y pérfido a un tiempo. Semejante cuidado salva los escasos atascos narrativos de la trama, que tiene en una homicida Charlize Theron y un doblemente increíble elenco de enanos ─por acumulación de talentos y por el trabajo del departamento de caracterización─ sus mejores valores humanos; Kristen Stewart, tan sosaina como es habitual, se constata como mero reclamo mecánico para las masas teen, mientras que un tarugo Chris Hemsworth se limita a lucir corpachón resultando tan simpático como el Thor que le ha dado fama. Dos Blancanieves, dos aciertos. Vamos bien.(LA BUTACA).
Calificación: 7/10