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domingo, 3 de marzo de 2013

UN ASUNTO REAL




Película: Un asunto real. Título internacional: A royal affaire. Título original:En kongelig affære. Dirección: Nikolaj ArcelPaíses: DinamarcaSuecia yRepública ChecaAño: 2012. Duración: 137 min. Género: Dramahistórico,romanceInterpretación: Mads Mikkelsen (Johann Friedrich Struensee),Alicia Vikander (Carolina Matilde), Mikkel Boe Følsgaard (rey Cristián VII),Trine Dyrholm (Juliane Marie), David Dencik (Ove Hoegg-Guldberg), Thomas W. Gabrielsson (Schak-Karl Rantzau), Laura Bro (Louise von Plessen), Cyron Melville (Enevoldt Brandt). Guion: Rasmus Heisterberg y Nikolaj Arcel; basado en la novela “Prinsesse af blodet”, de Bodil Steensen-Leth. Producción: Meta Louise Foldager, Sisse Graum Jørgensen y Louise Vesth. Música: Cyrille Aufort y Gabriel Yared.Fotografía: Rasmus Videbaeck. Montaje: Kasper Leick y Mikkel E.G. Nielsen. Diseño de producción: Niels Sejer. Vestuario: Manon Rasmussen. Distribuidora: GolemEstreno en Dinamarca: 29 Marzo 2012. Estreno en España: 1 Marzo 2013Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.


“Un asunto real” nos relata una épica y dramática historia de amor basada en hechos históricos, la verdadera historia de un hombre normal que conquistó el corazón de una reina y empezó una revolución. Centrada en el triángulo formado por el cada vez más loco Cristián VII de Dinamarca, su médico —el idealista e ilustrado Johann Friedrich Struensee— y la joven reina Carolina Matilde, la película nos muestra la apasionante vida de unos valientes idealistas que lo arriesgaron todo por la liberación del pueblo, y, sobre todo, el emocionante y prohibido romance que cambió a toda una nación.


'Un asunto real' es una película política. También es una historia de amor romántica en la Dinamarca del Siglo XVIII. Casi al mismo tiempo que en España se producía la revuelta que se conoce como El Motín de Esquilache, en 1766, en Dinamarca sucedía algo muy parecido. En Madrid, el pueblo se levantó en armas contra las medidas de modernización, salubridad y lucha contra la inseguridad que impulsaba el ministro italiano del rey, considerándolas un atentado a las tradiciones propias de nuestra raza. En Dinamarca, el doctor alemán Johann Friedrich Struensee intentó hacer lo mismo en 1772: modernizar el país, introducir
medidas de salud y de limpieza, extender la educación y abolir la censura.
En ambos casos, el pueblo, manipulado por las fuerzas más reaccionarias de la Iglesia y la nobleza, consiguió acabar con ellos, devolviendo a ambos países a la más profunda tiniebla del atraso. Con una ambientación exquisita, este flm cuenta el trágico amor de la joven reina Carolina Matilde con el médico. Apoyado en la interpretación del trío protagonista, es una preciosa lección de historia que se puede leer en clave contemporánea.(FOTOGRAMAS).



Drama de época estupendo, otra gran película del cine nórdico, danés en este caso. Que parece que lo estamos descubriendo ahora, pese a que antes ya tuvimos a los Bergman y similares, pero de un tiempo a esta parte el cine del norte de Europa, con Suecia a la cabeza, nos ha conseguido encandilar, desde la saga Millenium a Headhunters, poblando además el panorama de Hollywood de una nueva oleada de actores y directores que empiezan a protagonizar superproducciones americanas con cierta frecuencia. Eso mismo sucede con los dos protagonistas de Un Asunto Real, la sueca Alicia Vikander y el danés Mads Mikkelsen. A ella la podemos ver en Anna Karenina, el primero de muchos trabajos en Hollywood. A él llevamos tiempo disfrutándole, y ahora será el nuevo Hannibal Lecter en la serie de NBC.
La trama de Un Asunto Real nos traslada a la segunda mitad del siglo XVIII, bajo el reinado de Christian VII en Dinamarca y en los albores de la Ilustración, cuando la joven reina, de ideas liberales, se encuentra con el nuevo médico del rey, Johann Struensee, con quien vivirá un tórrido romance, al tiempo que ambos convencen al rey para hacer profundos cambios en Dinamarca y acercarla a una idea de justicia e igualdad nunca antes vista en Europa, previo incluso a la revolución francesa. Pero las cosas no siempre salen bien para los idealistas, como la Historia demuestra. Romance, intriga palaciega, revolución… la película danesa, nominada al Oscar (junto a la noruega Kon Tiki, otra muestra del éxito de esa escuela de cine), tiene de todo un poco y nunca llega a aburrir.
La película tiene una producción impecable, de esas, como Anna Karenina, nos trasladan a otro tiempo y lugar lleno de palacios lujosos, grandes bailes, revoluciones del pueblo… Y lo creemos. La llegada de la reina a Copenhague es buena muestra de ello. Es una superproducción, pero danesa. Sabe economizar y mostrar lo que debe y cuando debe, como ese momento escalofriante hacia el final con esa explanada llena de gente. Pero lo hace con contención, centrándose en los interiores y esas intrigas y romances de palacio, con un soberbio grupo de actores, como los mencionados Vikander y Mikkelsen dando vida a la reina y Struensee respectivamente, o Mikkel Boe Følsgaard dando vida a un rey Christian mezcla de tirano y Mozart del cine.
Y cercana a nuestra propia historia, como ese momento en el que Mikkelsen augura que la tierra si no estará en manos de la oscuridad y los confesionarios. De los reaccionarios. La vida misma en España en la época… Y en esa trama histórica atrapa la historia, bien narrada, bien escrita, muy bien interpretada. Pero con el lastre de la relación romántica, que hace que la película alargue la trama innecesariamente. Sí, la historia de amor es importantísima. Pero se relame demasiado en ella. Se recrea demasiado. Pequeña queja para una película brillante por momentos, aplicable a cualquier tiempo y lugar, sobre todo en España… Excelente para los tiempos que corren, pese a ser del siglo XVIII. Gran cine de época con sabor a Oscar.(REVISTA ACCIÓN).




De la mano de Nikolaj Arcel nos llega la historia de la reina Carolina Matilde y el rey Cristián VIII, famoso periodo histórico de la Dinamarca del siglo XVIII y que aquí en España tenemos la suerte de desconocer. Y digo suerte porque allí en Dinamarca se estudia en las escuelas, hay varios libros con distintas versiones, incluso una ópera y ballet, pero para nosotros es una historia novedosa. Sí, por contra, es cierto que es la primera vez que se hace una película sobre dicho hecho histórico, y que, pese a que las apariencias prometan una historia de época típica donde suele primar el diseño de producción sobre la historia y los personajes, 'Un asunto real' se aleja bastante de esta idea preconcebida.

Si, entre otras cosas, destaca la película que representará a Dinamarca en los Oscars en la categoría de mejor película de habla no inglesa es por un formidable guión del tándem Arcel-Heisterberg (autores de todos los guiones de las películas de Nikolaj y de Los hombres que no amaban a las mujeres de la saga Millennium sueco-danesa). Arcel y Heisterberg no sólo se preocupan de la recreación del Siglo de las Luces, sino también por dar vida a los personajes, dotarlos de personalidad, puesto que el triángulo amoroso entre Carlos VIII, Carolina y el Dr. Struensee en el pilar fundamental que sostiene la película. Cada personaje tiene su atractivo, su historia detrás, y el gran elenco actoral completa el traspaso del papel a la pantalla. Mikkel Boe Bølsgaard debuta en la gran pantalla por todo lo alto, una gran interpretación que bebe de aquel Mozart de Forman pero con el suficiente trasfondo para que no se quede en la mera caricatura. Mikkelsen, como siempre, su sola presencia ya infunde respeto, y Alicia Vikander, la cual debió aprender danés expresamente para la película, destila magnetismo en cada aparición.

Si a este gran logro le sumamos un ritmo ágil, con nervio y tesón constante, se obtiene un drama de época de gran calado, como el que nos presenta Nikolaj Arcel. No hay puntos muertos, la evolución es constante y el interés nunca decae en los 137 minutos que dura la película, cosa nada sencilla en una película de época. Además, como en este tipos de producciones, no se descuida en absoluto el apartado técnico, donde la fotografía deslumbrante (sobre todo de exteriores) de Rasmus Videbæk (director de fotografía habitual de Arcel) y la banda sonora de Cyrille Aufort y del reputado Gabriel Yared en muchos casos forman un cuadro inseparable, hacen que el placer de su visionado no sea solo intelectual, sino también sensitivo.


Para un servidor, que le suelen dar bastante pereza los dramas de época, es una suerte encontrarse obras de la inteligencia y solvencia que muestra Arcel, donde no se limita a recrear una postal de un determinado periodo histórico, sino que revive a los personajes basándose en las cartas y escritos reales que hay escritas entre Carolina y el Dr. Struensee, mostrando el lado humano de la realeza, evitando maniqueísmos ni posicionamientos, pero con el suficiente dramatismo ficcional para que no se convierta en un documental histórico.

Ojalá las clases de historia fueran siempre tan amenas como Un asunto real, quizás así podríamos tenerlas en cuenta en el futuro y no olvidarnos de ellas a las primeras de cambio. (EL SEPTIMO ARTE).

7,5/10

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