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sábado, 29 de junio de 2013

ANTES DEL ANOCHECER




Película: Antes del anochecer. Título original: Before midnight. Dirección: Richard Linklater. País: USAAño: 2013. Duración: 108 min. Género: DramaInterpretación:Ethan Hawke (Jesse), Julie Delpy (Celine). Guion: Richard Linklater, Julie Delpy y Ethan Hawke; basado en los personajes creados por Richard Linklater y Kim Krizan.Producción: Richard Linklater, Sara Woodhatch y Christos V. Konstantakopoulos.Música: Graham Reynolds. Fotografía: Christos Voudouris. Montaje: Sandra Adair.Vestuario: Vasileia Rozana. Distribuidora: A Contracorriente FilmsEstreno en USA: 24 Mayo 213. Estreno en España: 28 Junio 2013.


Richard Linklater dirige “Antes del anochecer (Before midnight)”, en ella de nuevo nos encontraremos con Jesse y Celine, esta vez en Grecia, y descubriremos qué es lo que ha sucedido en sus vidas durante todos estos años.


Jesse y Celine se conocieron casualmente un tren hace 20 años, un encuentro mágico que les llevó a charlar y charlas, paseando por Viena. La historia se repitió pasados 10 años, cuando Jesse presentaba un libro en París. Ahora es en Grecia donde reencontramos a Jesse y Celine en una circunstancias inesperadas. Él se divorció de su esposa, con la que tiene un hijo adolescente. Y desde hace años convive con Celine, con la que ha tenido gemelas. Están terminando sus vacaciones helénicas, que han pasado en casa de un escritor, y por supuesto, hablan y hablan hasta la medianoche.
Richard Linklater, con la ayuda de sus dos actores protagonistas, Ethan Hawke y Julie Delpy, repite en Antes del anochecer la fórmula que tan buenos resultados le diera en Antes del amanecerAntes del atardecer. O sea, largas parrafadas, sobre todo entre la pareja protagonista, aunque también con sus amigos, a veces con planos sostenidos durante bastantes minutos, que fluyen con gracia. Diálogos ingeniosos, muy bien urdidos, que hacen pensar una vez más en que Linklater y compañía juegan a hacer una película a lo Eric Rohmer, y que la cosa les sale bastante bien.
En esta ocasión la reflexión sobre el paso del tiempo y el aprovechamiento de las oportunidades se acentúa, pues Jesse y Celine ya no son unos jovencitos, y tienen hijos a los que cuidar. Y así se incide en la madurez, que obliga a querer y aceptar al otro a pesar de sus defectos, si se desea perserverar en el amor. Puede sorprender a veces la ligereza con que se da por hecho o se bromea sobre posibles infidelidades del otro, y no faltan las inevitables bromas sexuales en las conversaciones. La decisión de mostrar a Delpy "a pecho descubierto" es de un exhibicionismo innecesario. En cambio tiene gracia ver a Delpy "actuando", como si fuera una admiradora "tontita" del famoso Jesse escritor.(DE CINE 21).


Que, en nuestra tercera aventura, Céline y Jesse paseen por la antigua Grecia no es ninguna casualidad. Debajo de las ruinas de la civilización helénica podrían esconderse los cadáveres abrazados de un matrimonio fosilizado, ese Fantasma de las Pasiones Pasadas que despertaba un grito de horror en la Ingrid Bergman de 'Te querré siempre' (1954). La obra maestra de Roberto Rossellini sobre la muerte del amor que Linklater ha transformado aquí en épica de la erosión del tiempo y la palabra. El placer de crecer con los actores y sus personajes es también el temor de verse en un espejo cuando hace nueve años que lo andas evitando. En ese sentido, si las dos primeras partes lucían ese arrobo idealizado, de comedia romántica que se ruboriza al verbalizar su encanto, 'Antes del anochecer' cambia de registro y escucha lo que ocurre cuando la pareja acumula demasiada vida en común.
Los reproches y las frustraciones despluman la fantasía. Y la película se transforma en uno de los más bellos e hirientes documentales sobre lo que signifca amar (y dejar de hacerlo) del cine reciente. Que es lo mismo que decir que Linklater filma la naturaleza del tiempo en ese instante sagrado en el que el sí se convierte en no.(FOTOGRAMAS).


Las dos predecesoras de esta película representaban el tipo de situaciones con las que todos hemos soñado: conocer a la persona adecuada de la forma más inesperada pero en el momento perfecto, perder la cabeza, y, años después, reencontrarse con ella para descubrir que la llama sigue viva. Se trata tan sólo de eso, sueños, y la realidad, con todas sus cargas, acaba desvaneciéndolos. Antes del amanecer(1995) y Antes del atardecer (2004) hablaban de encontrar el amor; Antes del anochecer habla de mantenerlo. En el pasado, a Jesse y Celine su tiempo juntos se les acababa, y de ahí que cada segundo estuviera cargado de tensión. Ahora el ahora o nunca ha sido sustituido por el ahora y para siempre, que provoca menos tensión pero más miedo. Enamorarse es fácil; crear a partir de ahí algo profundo es muy duro, pero también más intenso, menos predecible y, con suerte, más gratificante.
A estas alturas, la relación entre Jesse y Celine ya no es una burbuja impenetrable en la que sólo caben ellos dos. Las relaciones románticas autosuficientes son imposibles, y su compromiso ya no es sólo mutuo sino que incluye al resto del mundo. Y es en parte por ello que el optimismo ha dado oficialmente paso a las heridas apenas disimuladas que los años –la juventud perdida, las concesiones, los reproches, los fracasos– han infligido. Antes del anochecer no sólo se despoja del idealismo de las dos primeras películas sino que, además, desmiente las aparentemente envidiables vidas de sus protagonistas, pese a lo que digan esas gemelas imposiblemente angelicales y ese paraíso en el Peloponeso. Jesse se ha convertido en un arrogante, la neurosis de Celine ha dado paso a la paranoia fatalista. Son gente a veces difícil, a ratos hipócrita, a menudo equivocada. Sea cual sea el grado de felicidad en común que han logrado, ha costado. Y por eso, dado que ahora en lugar de filosofar acerca de su mundo y su tiempo lo hacen acerca de su mundo y su tiempo juntos, sus legendarias charlas duelen. Es difícil recordar otra película más certera que ésta retratando cómo discuten dos personas que se aman y han pasado demasiado tiempo juntas. Los argumentos se convierten en excusas, la mierda se esparce para que manche al otro. Jesse y Celine conocen sus mutuas flaquezas y son incapaces de morderse la lengua. Eso sí, incluso cuando se tiran los trastos a la cabeza es un placer estar en su presencia, sobre todo gracias a Julie Delpy e Ethan Hawke. En resumen, Antes del anochecer entiende como ninguna otra película por qué resulta tan difícil mantener una relación funcionando y que, por tanto, incluso la más emocionante historia de amor puede agotarse.......(CINEMANIA).

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