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sábado, 16 de noviembre de 2013

BLUE JASMINE




Película: Blue Jasmine. Dirección y guion: Woody AllenPaís:USAAño: 2013. Duración: 98 min. Género: Comedia dramática.Interpretación: Cate Blanchett (Jasmine), Alec Baldwin (Hal), Sally Hawkins (Ginger), Alden Ehrenreich (Danny), Andrew Dice Clay  (Augie), Louis C.K. (Al), Charlie Tahan (joven Danny), Bobby Cannavale (Chili), Max Casella (Eddie), Peter Sarsgaard (Dwight), Michael Stuhlbarg (Dr. Flicker). Producción: Letty Aronson, Stephen Tenenbaum y Edward Walson. Fotografía: Javier Aguirresarobe. Montaje: Alisa Lepselter. Diseño de producción: Santo Loquasto.Vestuario: Suzy Benzinger. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International España.Estreno en USA: 23 Agosto 2013. Estreno en España: 15 Noviembre 2013. Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.


Cuando su vida entera se desmorona, incluyendo su matrimonio con Hal, un adinerado hombre de negocios, la elegante Jasmine, conocida personalidad de la alta sociedad de Nueva York, se muda al modesto apartamento de su hermana Ginger, en San Francisco, para intentar recuperarse y recomponer su vida.


......La mejor película “seria” de Woody Allen desde que filmara Match Point, y del nivel de la también notabilísima Midnight in Paris. Esta vez el director y guionista vuelve con Blue Jasmine a Estados Unidos, con notable presencia de su amada Nueva York, a la que se suma la de San Francisco, ciudad donde se criaron las dos hermanas. Y aunque la filmografía de Allen siempre ha pintado a cierto tipo de personas contemporáneas que él conoce bien, enfrentados a las grandes cuestiones que se plantea siempre el ser humano, aquí, quizá por primera vez, aborda un tema de rabiosa actualidad, el de la actual crisis económica con las actitudes que han dado pie a tan dramática situación y sus consecuencias.
La cinta pivota alrededor de ese colapso económico y vital, centrada sobre todo en Jasmine, con numerosos flash-backs que permiten comparar la época de estar en la cima del mundo, con la de la precariedad, sobre todo psicológica, que dificulta asumir las nuevas circunstancias para pasar página. En tal sentido Cate Blanchett hace un trabajo formidable, su personaje de rica venida menos que quiere mantener su estatus se prestaba a la caricatura o al histrionismo, y en sus manos se convierte en un ser humano al que podemos entender y compadecer. Por supuesto, como suele ocurrir en las películas de Woody Allen, todos los actores de Blue Jasmine lo hacen muy bien, incluida la estupenda Sally Hawkins como la otra hermana, pero lo de Blanchett es sencillamente increíble.
Con su clásica actitud pesimista, Allen invita a reflexionar sobre las vidas huecas, construidas sobre una fantástica nada. Y donde el bienestar, la riqueza, las relaciones sociales, la pose, resultan tener bastante menos valor que el simple hecho de mantener los pies pegados al suelo, lo que ayuda a encajar las inevitables contrariedades que consigo lleva la existencia. ¿Es Ginger mejor que Jasmine? Desde luego no es perfecta, pero está armada de ciertos recursos morales para rectificar, algo que parece imposible en el caso de su “cristalizada” hermana, que nunca se ha ganado la vida, y que en más de un sentido se ha labrado su propia ruina, aceptando que la mentira presida su existencia.
Blue Jasmine es una película muy bien armada, con espacio incluso para la sorpresa. Contiene algún momento humorístico –Jasmine trabajando en la recepción de un dentista–, pero domina un tono de amargura, pues pinta con acierto la degradación moral de una persona. Y nos hace preguntarnos, cómo hacía Mario Vargas Llosa en “Conversación en la catedral”: ¿en qué momento se jodió todo?
(DE CINE 21).


Woody Allen en su mejor versión, no hay mucho más que decir. O sí. Es la respuesta perfecta en formato de película a todos aquellos que creían que Medianoche en París era la panacea del cine de Allen, aunque muchos (y se ha leído en más de un sitio, pueden creerme) nunca hubiesen visto joyas como Manhattan, Hannah y sus Hermanas, Annie Hall, Delitos y Faltas o tantas y tantas otras. Hay que reconocer que en los últimos años, o década incluso, el talento de Allen parecía disperso, forzado (exceptuando Match Point), porque el director y guionista sigue empeñado en rodar una película al año. Y a veces es mejor reposar un par de años. Dejar la tierra en barbecho antes de agotarla. Aunque esta vez la jugada ha salido, bien. Muy bien.
La historia está contada en dos tiempos, casi dos realidades paralelas, el presente en el que el mundo de la protagonista se ha convertido en añicos, y el pasado, en el que vemos cómo los años hacen poco a poco mella y van acabando con la historia del personaje, desde su cuento de hadas hecho realidad, hasta el momento en el que todo acaba en miseria y con su marido en la cárcel tras estafar a todo el mundo. Esos viajes vívidos, que más que recuerdos son sentimientos, mantienen el tipo siempre con la historia actual, ninguna de las dos flojea, algo que suele pasar en algunas películas con este formato. Aquí Allen sabe mantener ambas historias en pie de guerra y con sorprendentes giros, pese a que sepamos cómo va a terminar todo. Se guarda el director más de un as en la manga y funcionan.
Para que ese viaje a la locura, la miseria y la tristeza sea posible, el director confía en una pedazo de actriz como Cate Blanchett, quien da vida a esa protagonista que se niega a ver, creer y aceptar la realidad. La actriz está simplemente portentosa en su papel y se merece un Oscar, o al menos la nominación, para verse las caras con la otra más que posible nominada, Sandra Bullock. Pero es sólo la punta del iceberg de un reparto que tiene nombres como Alec Baldwin, Peter Sarsgaard, Louis C.K., Andrew Dice Clay (el gran Ford Farlaine…), pero sobre todo dos nombres propios, un magnífico Bobby Cannavale y una no menos magnífica Sally Hawkins, que rebosa naturalidad y talento.
A veces la historia parece intrascendente, aunque mezcla muy sabiamente comedia, cinismo y drama, con unos diálogos perfectos, pero tiene esos pequeños momentos, sobre todo en las historias que rodean a la de la protagonista, como es el caso de Louis C.K. cuya presencia da la sensación casi de ser un cameo sin explotar completamente. O los hijos de la hermana, que van y vienen como el Guadiana, desapareciendo a voluntad. Eso no quita que sea la mejor película de Woody Allen desde Match Point, con la que tiene mucho más que ver que con Scoop o Vicky Cristina Barcelona, gracias a dios. Y por eso merece tanto la pena que vayamos a verla.(ACCION DE CINE)


Si un producto abunda es habitual que hasta los más devotos tiendan a relajar algo su juicio sobre él, cuando no a valorarlo desde la costumbre, condescendiendo incluso tras cierta máscara de rutinaria admiración; véase la trayectoria de Woody Allen, tan copiosa como marcada por la pura adicción al trabajo, además de, últimamente, algo sospechosa de un afán crematístico rozando lo veraneante. Es por ello que cuando, cada cierto tiempo, el hiperactivo neoyorquino se desmarca con una obra en verdad importante, como es el caso de 'Blue Jasmine', film de auténtico peso y alcance moral llamativamente por encima de la mayoría de gratos entremeses que alfombran el suelo de su filmografía reciente, convenga hacer hincapié en ello; por un lado, para incitar a refexiones más allá de cuantos (merecidos) clichés suele atraer cada nueva película suya, y, por otro, para recordarnos que, pese a su tendencia al sucedáneo autoindulgente, seguimos estando ante uno de los mayores talentos cinematográficos en activo.
Estructurada con sofisticación, habitada por personajes que trascienden lo farsesco sin por ello renunciar a destellos realmente divertidos, y apoyada con idéntica solidez en un pilar ético-discursivo y en otro emocionantemente dramático, estamos, me parece obvio, ante su largometraje más sólido desde hace años.(FOTOGRAMAS).

2 comentarios:

  1. En serio? Una buena de verdad? Por finnn. Me muero de ganas de verla. Desde Match Point esta sequia va a acabar conmigo.

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    1. La verdad,que lo ultimo de Allen,dejaba mucho que desear y efectivamente esa que nombras (Mach Point) era de lo mejor.Parece que le gustaba ir de recorridos por toda Europa,en plan turistico.Un saludo.

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