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viernes, 21 de febrero de 2014

HER





Película: Her. Dirección y guion: Spike JonzePaís: USAAño:2013. Duración: 126 min. Género: Romancedrama.Interpretación: Joaquin Phoenix (Theodore), Amy Adams (Amy),Rooney Mara (Catherine), Olivia Wilde (cita a ciegas), Scarlett Johansson (voz original de Samantha). Producción: Megan Ellison, Spike Jonze y Vincent Landay. Fotografía: Hoyte Van Hoytema. Montaje: Eric Zumbrunnen y Jeff Buchanan. Diseño de producción: K.K. Barrett. Música: Arcade Fire y Owen Pallett.  Vestuario: Casey Storm. Distribuidora: Vértigo FilmsEstreno en USA: 10 Enero 2014. Estreno en España: 21 Febrero 2014. Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.


En un futuro cercano, Theodore, un escritor solitario, consigue un nuevo sistema operativo basado en el modelo de Inteligencia Artificial y diseñado para satisfacer todas las necesidades del usuario. Para sorpresa de Theodore, se crea una relación romántica entre él y la voz femenina de este sistema operativo.


Her, excelente sátira sobre la evolución del metrosexual pagafantas al tontosexual del futuro cibernético.
Stanley Kubrick necesitó unos cuantos minutos de metraje y la elipsis cronológicamente más larga de la historia del cine para explicarnos cómo evolucionaba nuestra especie por la intervención de un objeto extraterrestre en 2001: odisea del espacio. Spike Jonze ha empleado algo más de tiempo para explicarnos la evolución del metrosexual pagafantas de nuestros días al tontosexual absolutamente desorientado de un futuro cibernético que acaba enamorado de Samantha, un sistema operativo “femenino” con la voz de Scarlett Johansson. Dicho sea de paso confieso que la voz de Johansson como Samantha ha conseguido poner en duda las que yo creía sólidas columnas de mi firme convicción de ludita y hasta me ha hecho olvidar que con tanto juguetito tecnológico gestionando y animando nuestras vidas, el día menos pensado, como decían en Terminator, la inteligencia artificial Skynet tomará conciencia de sí misma y se aplicará a la tarea de exterminar a nuestra especie, o alternativamente las tostadoras Cylon de la serie Galáctica: estrella de combatelanzarán un ataque apocalíptico contra todas las colonias humanas convirtiendo a los supervivientes de nuestra especie en vagabundos espaciales. Una de dos. Elijan lo que más morbo les produzca.
Piensen bien en ello, porque tal y como ocurre con toda ciencia ficción de calidad, Her no nos habla de los problemas del mañana sino de los problemas de hoy. Además Spike Jonze  se las ha ingeniado para proponernos una de esas películas que retan a críticos, analistas y público en general con varios niveles de lectura. Si leemos la película superficialmente es fácil llegar a la conclusión de que es un tostón romántico de dos horas adornado con un decorado aséptico y protagonizado por un individuo totalmente gilipollas que no sabe qué hacer con su vida ni con las mujeres de su vida. Un pagafantas en toda regla sometido a un diálogo en el que se repite en exceso el término “so sweet”, particularmente nauseabundo.  Sospecho que cuando en los países anglosajones una fémina te suelta eso es porque no la pones absolutamente nada y se conforma mirándote como una especie de peluche abandonado perfectamente adoptable y adaptable a sus necesidades de madre protectora, o similar. Debe ser el equivalente de lo que aquí es: “amigo sin derecho a roce”.
Pero ya digo que esta se la mirada superficial a la película.
Si profundizamos ligeramente en Her nos damos cuenta de que se merece el Oscar al mejor guión. Por un lado es un excelente relato sobre la tolerancia y la falta de prejuicios en las relaciones humanas. Por otro lado  Jonze es tan astuto que nos vende una cosa en la superficie, pero otra completamente distinta a poco que profundicemos en ella. Es una sátira muy cínica sobre el amor y un dibujo brutal y sin ánimo de pacto sobre el estado en el que se encuentran actualmente las relaciones entre hombres y mujeres, las relaciones de pareja, los matrimonios, tocados todos ellos por esa especie de monolito equivalente al objeto extraterrestre de la película de Stanley Kubrick que es la informática, de tan notable y cada vez menos sana influencia en nuestras vidas y comportamientos cotidianos......(.REVISTA ACCIÓN).


Me estoy convirtiendo en mucho más de lo que me programaron. Estoy emocionada, confesa Samantha, el sistema operativo al que da vida (¡y mucha!) la voz de Scarlett Johansson. Como el Rutger Hauer de Blade Runner (Ridley Scott, 1982), Samantha ha dejado de ser un puro robot, una combinación de chips, programas e información para dar el salto a (casi) la humanidad. Algo en ella se ha transformado, se ha combinado mal/bien para generar un nuevo tipo de personalidad sintética que afectará decisivamente la vida de su comprador, ese Theodore Twombly al que interpreta un Joaquin Phoenix que controla el gesto y la mirada al milímetro. Con sus pantalones hasta el sobaco, habitante de una sociedad de ciencia-fcción, a Theodore también le toca hacer un cambio existencial.
Superdotado observador, Spike Jonze logra con Her su mejor, más hiriente y lúcida obra, un retrato que parece futurista pero no puede ser más contemporáneo, una continuación de su estudio de las relaciones humanas (y el aprendizaje) iniciada con Donde viven los monstruos (2009), pero ya sin el concurso de Maurice Sendak. Temes cada escena de su película (no hay ni una de más) porque ves que Jonze sabe de qué habla, y no puede explicarlo mejor, ni más bellamente.(FOTOGRAMAS).


Spike Jonze, realizador procedente del videoclip, se le conoce sobradamente por sus películas con fuertes componentes surrealistas, sobre todoCómo ser John Malkovich y Adaptation. El ladrón de orquídeas. Ocupado en diversos cortos y un documental, se ha hecho esperar más de cuatro años desde Donde viven los monstruos para estrenar Her, su siguiente largometraje de ficción, segundo en el que ejerce como guionista tras el anterior.
Her se desarrolla en un futuro muy cercano que se distingue por sus avances informáticos. Tiene como protagonista a Theodore Twonbly, un tipo que se gana la vida escribiendo cartas supuestamente manuscritas para que otras personas las envíen a sus seres queridos. Mientras trata de superar un traumático divorcio, prueba un avanzado sistema operativo de ordenador, capaz de entablar conversaciones, que se presenta como Samantha. A pesar de su carácter artificial, tras la femenina voz sensual de Samantha parece esconderse una persona sensible y cercana, por lo que nace una amistad que poco a poco se va transformando en amor...
Her se puede interpretar como una crítica a la moderna deshumanización en la sociedad actual, en la que no se establecen relaciones afectivas con máquinas, pero los ciudadanos pasan mucho tiempo utilizando las redes sociales, y otras formas de interacción con los demás a través del ordenador. Elementos del film como las falsas misivas a mano resultan lo suficientemente expresivas del poco tiempo que muchos dedican hoy en día a atender a los más próximos, y del hecho de que en muchas ocasiones internet ha reemplazado al necesario contacto humano.
Es posible que ofrezca una visión reduccionista del amor, pues llama la atención que los protagonistas ni se planteen que su particular relación jamás les ofrecerá la posibilidad de descendencia. Pero Her acierta al mostar la omnipresencia del sexo en la sociedad, y el absurdo de las modernas relaciones carnales vía chat.
Rodada con la frescura habitual del cine de Jonze, Her cuenta con una ambientación creíble y cercana, a pesar de algunos elementos fantásticos. El mayor logro del realizador consiste posiblemente en darle verosimilitud, un tono romántico y una entidad dramática rota por acertados golpes de humor a una historia estrambótica que en otras manos podría haber caído en el ridículo.
Sobresale el apartado actoral, por la excelente interpretación de Joaquin Phoenix, en un personaje lleno de matices, bien secundado, sobre todo por las actrices Amy AdamsRooney MaraOlivia Wilde, y en la versión original Scarlett Johansson que se ha trabajado la cálida dicción de Samantha. También realizan buenos doblajes Kristen Wiig (voz de un chat sexual) y el propio director como un niño alienígena de videojuego, malhablado, pero que tiene cierta gracia.
Her ha obtenido con toda justicia el Globo de Oro al mejor libreto y cuatro candidaturas a los Oscar 2014, en los apartados de película, guión original, banda sonora y canción original.(CINE 21)

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