Seguidores

domingo, 30 de marzo de 2014

IDA





Película: Ida. Dirección: Pawel Pawlikowski. País: PoloniaAño: 2013. Duración: 80 min. Género: Drama. Interpretación: Agata Kulesza (Wanda), Agata Trzebuchowska (Hermana Anna)), Joanna Kulig, Dawid Ogrodnik, Adam Szyszkowski. Guion: Pawel Pawlikowski y Rebecca Lenkiewicz. Producción: Eric Braham, Piotr Dzieciol y Ewa Puszczynska. Música: Kristian Selin Eidnes Andersen. Fotografía: Lukas Zal y Ryszard Lenczewski. Montaje: Jarek Kaminski. Diseño de producción: Katarzyna Sobanska y Marcel Slawinski. Vestuario: Ola Staszko. Distribuidora: Caramel Films. Estreno en Polonia: 25 Octubre 2013. Estreno en España: 28 Marzo 2014.


Anna es una joven novicia que, en la Polonia de 1960, y a punto de tomar sus votos como monja, descubre un oscuro secreto de familia que data de la terrible época de la ocupación nazi. Junto a su tía recién encontrada, iniciarán un viaje en el que ambas se enfrentarán con las consecuencias de su pasado.


Ya de buen comienzo, una elección de composición del encuadre, con mucho aire por arriba, nos advierte que en esta película alguien ha pensado cómo se colocan las figuras en el campo que ve el espectador. Esas fguras, sobre todo las dos protagonistas, aparecen aplastadas por el marco superior de la imagen, como si no fueran responsables de su propio destino. Y no lo son: en la Polonia de los primeros años 60, esas dos mujeres poco horizonte tienen ante ellas.
De ahí la elección de la fotografía, riguroso blanco y negro; de ahí la búsqueda de una verdad incómoda tras la mudez del resto de los personajes, la roña que toda sociedad guarda sobre sím misma y su pasado, y que, en Polonia, se llama, como en otros lugares de Europa, antisemitismo, ambición, muerte. Pawlikowski hace emprender a sus protagonistas un viaje hacia una verdad que intuimos de buen comienzo: lo que importa no es esclarecer la verdad como compartir experiencias.
Y no les deja escapatoria: en ese país que ya no es (¿que ya no es?), la libertad de una consiste en una solución radical, y la de la otra, la novicia, no existe más allá de las cuatro paredes del monasterio. 'Ida' es una de esas sorpresas agradables que a veces nos da un cine que dista mucho de los mejores hallazgos que jalonaron su agitada historia.(FOTOGRAMAS).


......Sobria y eficaz película de Pawel Pawlikowski, coescrita con Rebecca Lenkiewicz. Con líneas severas que encajan bien con la narración, y que hacen pensar en el cine nórdico de Ingmar Bergman y compañía, o más reciente en el tiempo, en La cinta blanca de Michael Haneke, sigue el clásico esquema de viaje del héroe ­–en este caso, heroína–, que tras diversos avatares ya no es el mismo, en el proceso ha madurado, se ha vuelto más sabio, más conocedor de la naturaleza humana.
Sin aspavientos e histerismos, ni derroteros facilones, el film muestra las consecuencias en las personas de las tragedias producidas por las grandes tiranías del siglo XX, el nazismo y el comunismo. En tal sentido resulta muy interesante la relación entre Ida y Wanda –excelentes Agata Kuleska y, sobre todo, Agata Trzebuchowska–, donde contrasta la fe inocente de la protagonista con la piel dura de quien, instalada en el cinismo, se diría que no tiene ya una posible redención a su alcance.
A pesar de que el film es pesimista, y muestra la terrible soledad del ser humano –llama la atención que Anna-Ida no tenga un interlocutor con quien compartir sus anhelos y dudas, ya sea un confesor, la madre superiora, su tía, alguien en definitiva, sólo queda Dios, pero un Dios silencioso, al que sólo cabe rendirse aunque aparentemente no responda–, muestra una poco habitual apertura a la trascendencia y un reconocimiento de que los horrores del mundo son consecuencia de la actuación libre de las personas, que se labran su propio destino, aunque puedan verse fuertemente condicionados por los avatares históricos.(DE CINE 21).

No hay comentarios:

Publicar un comentario