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sábado, 1 de marzo de 2014

PHILOMENA






Película: Philomena. Dirección: Stephen FrearsPaís: Reino UnidoAño: 2013. Duración: 98 min. Género: Drama.Interpretación: Judi Dench (Philomena Lee), Steve Coogan(Martin Sixsmith), Sophie Kennedy Clark (Philomena de joven),Mare Winningham, Barbara Jeffoird, Peter Hermann, Sean Mahon.Guion: Steve Coogan y Jeff Pope; basado en el libro “The lost child of Philomena Lee”, de Martin Sixsmith. Producción: Steve Coogan, Tracey Seaward y Gabrielle Tana. Música: Alexandre Desplat.Fotografía: Robbie Ryan. Montaje: Valerio Bonelli. Diseño de producción: Alan MacDonald. Vestuario: Consolata Boyle. Distribuidora: Vértigo FilmsEstreno en Reino Unido: 1 Noviembre 2013. Estreno en España: 28 Febrero 2014. Calificación por edades: Apta para todos los públicos.


Martin Sixsmith es un cínico y descreído periodista caído en desgracia que, un buen día, se encuentra con la historia de su vida: Philomena Lee, una mujer de setentaytantosaños que se ha pasado los últimos cincuenta buscando a su hijo. La historia de Philomena habla de cómo la estricta sociedad de la época le robó a su recién nacido y la condenó a ingresar en un convento como castigo por quedarse embarazada tan joven. Ahora el periodista y la valerosa mujer decidirán unir sus fuerzas y se embarcarán en un viaje inolvidable entre dos continentes en busca de la verdad y de la justicia, y que les cambiará a ambos para siempre.


.......Después de La Reina y El gran combate de Muhammad AliStephen Frears vuelve a abordar otra historia basada en hechos reales, convertida en guión por Jeff Pope y uno de los protagonistas del film, Steve Coogan, que ejerce también de productor. Se trata en efecto de un suceso “de interés humano” que parte de los remordimientos de una madre que piensa no haber hecho lo suficiente para, primero retener junto a sí a su hijo, y luego averiguar qué fue de él.
La extraña pareja que constituyen Philomena y Martin funciona muy bien en su contraste, la bondad y gustos populacheros e ingenuos de ella por un lado, la pose intelectual y algo cínica de él por otra. También se podrían trazar paralelismos entre las poco caritativas monjas que “condenan” a la joven “pecadora” Philomena por su maternidad fuera del matrimonio, mientras cubren las necesidades económicas de la congregación entregando a los bebés a padres con deseos de adoptar, y el periodista y la editora que confían en sacar un libro de la historia de esa mujer, y que también en algunos momentos no ven a la persona que sufre, sino el negocio que tienen entre manos; o entre dos formas de vivir el cristianismo, el de un rigorismo poco evangélico, y el de una mujer sencilla que tal vez pecó, pero que muestra una extraordinaria grandeza de alma porque sabe perdonar y disculpar ante comportamientos poco edificantes. Todos estos elementos dan pie a un entramado argumental inteligente, donde se tratan de evitar los simplismos, en la medida en que se puede matizar en una película de menos de dos horas de metraje.
Algunas soluciones visuales, como las viejas películas que evocan el modo en que Philomena ha imaginado la vida de su hijo en su ausencia, tienen su gracia -la ventanilla del avión-, y acaban fundiéndose bien con otras auténticas. De todos modos, quizá los hallazgos acerca del hijo perdido y su familia de acogida conforman la parte más débil de la película, así como algún momento dramático algo forzado. Pero el conjunto conforma una historia equilibrada con una soberbia interpretación deJudi Dench, a quien da muy buena réplica Steve Coogan.(DE CINE 21).


........Steve Coogan y Judi Dench se echan encima la película proporcionando dos interpretaciones soberbias, sobre todo la de Dench, auténtico motor de Philomena, una mujer que parece una amable anciana, con una tormenta en su interior guardada durante 50 años. Sus miradas, su forma de hablar, la química con Coogan… Eso momentos de extraño humor (cada vez que sale el tema del sexo, por ejemplo, brillantes). O cuando la tristeza golpea, o la melancolía, o los remordimientos (el paseo inicial, el aeropuerto, las fotos, el poderoso final, lleno de rabia y orgullo…). Sutil, elegante, sencilla, sin aspavientos ni excesos innecesarios. Lo mismo vale para Coogan, aunque su papel quizá brille menos. Como guionista, Coogan le cede todo el poder al personaje de Dench.
La forma de narrar la película de Frears, lo que saca de sus actores, la elegancia de ciertos momentos, el uso del paisaje… todo es diferente a un telefilm, lo mismo que el humor, preciso y precioso, que acentúa los devastadores momentos dramáticos que la película posee y que no son impostados, no son falsos o excesivos. La película evita cualquier moñería para ponerse al servicio de una historia que tiene también sus gotas de crítica a la sociedad, a la Iglesia, en una época en la que una mujer no podía decidir su destino en casi ningún término, y que bien podrían aplicarse a nuestro país en años y condiciones similares. Y el giro en la historia, inesperado y alejado de los tópicos. Todo ello convierte a Philomena en una película prima hermana de Nebraska (el viaje, la extraña pareja, la misión que buscan…) y que es un magnífico drama. No sé si la mejor candidata a los Oscars, a fin de cuentas sigue teniendo historia de telefilm, pero sin duda una poderosa película, muy bien construida y con ese portento de actriz que es Judi Dench.(REVISTA ACCIÓN).




En la mitología griega, Filomena vivía una tragedia pues eso, griega: violación, hijo robado, prisión solitaria, venganza e incluso canibalismo. La Filomena de Stephen Frears y Steve Coogan también ha sufrido lo suyo: busca al arrebatado fruto de sus entrañas y necesita respuestas a la intolerancia social, religiosa y moral que la despojaron de él. Pero no hay furia helénica ni sufrimiento trágico en ello: parece que el tapiz que rabiosamente tejió la Filomena mitológica se haya transformado en esta agradable road movie en uno de esos cubreteteras de ganchillo, deliberadamente domésticos y cursis, que mantienen el calor dentro de una porcelana delicada.
Eso es lo que es Philomena, un decorativo y tradicional elemento de menaje cinematográfco y melodramático que conserva en su interior un fuego de crítica social, tenue, aunque presente. Frears no es Mike Leigh, ni Ken Loach, lo que no es bueno o malo, tan solo diferente.Observa esta historia sentimental con toques humorísticos con respeto y artesanal dejar a hacer a su pareja protagonista. No por nada, en el relato mitológico, los dioses premiaron tanto penar de Filomena convirtiéndola en ruiseñor, y aquí director y guionista no quieren ser menos dulces dando alas y melódico trinar a su sufrida, pero vitalista y jovial, criatura.(FOTOGRAMAS).

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