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jueves, 16 de octubre de 2014

PERDIDA

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Película: Perdida. Título original: Gone girl. Dirección: David Fincher. País: USA. Año: 2014. Duración: 149 min. Género:Drama, thriller. Interpretación: Ben Affleck (Nick Dunne),Rosamund Pike (Amy Dunne), Neil Patrick Harris (Desi), Tyler Perry(Tanner Bolt), Carrie Coon (Margo Dunne), Kim Dickens (detective Rhonda Boney), Patrick Fugit (detective Jim Gilpin), Emily Ratajkowski (Andie), Missi Pyle (Ellen), Casey Wilson (Noelle).Guion: Gillian Flynn; basado en su novela. Producción: Arnon Milchan, Joshua Donen, Cean Chaffin y Reese Witherspoon. Música: Trent Reznor yAtticus Ross.  Fotografía: Jeff Cronenweth. Montaje: Kirk Baxter. Diseño de producción: Donald Graham Burt. Vestuario: Trish Summerville. Distribuidora: Hispano FoxfilmEstreno en España: 10 Octubre 2014.

Sinopsis
En un caluroso día de verano, Amy y Nick se disponen a celebrar su quinto aniversario de bodas en North Carthage, a orillas del río Mississippi. Pero Amy desaparece esa misma mañana sin dejar rastro. A medida que la investigación policial avanza, las sospechas recaen sobre Nick a pesar de que él insiste en su inocencia. Es cierto que se muestra extrañamente evasivo y frío, ¿pero es un asesino?



......Perdida es un ejercicio en el que se ponen en evidencia una serie de lacras de la sociedad moderna; en primer lugar la falta de sinceridad a todos los niveles, y su consecuencia directa, el afán por aparentar lo que no se es; de ahí que Fincher haga una crítica feroz de una sociedad en la que los reality showsimperan y moldean a su antojo la llamada opinión pública; de ahí que la película sea un atroz juego de verdades y mentiras, en el que la estrella invitada sea “el matrimonio”. El matrimonio, o mejor dicho, las parejas en revista -porque Fincher arremete contra lo que tiene delante, no contra la noción del matrimonio- salen mal paradas. El matrimonio parece ser una relación sentimental epidérmica, basada exclusivamente en el sexo -hay una desagradable carga sexual en esta cinta-, compensada con un infantil anhelo de encontrar “el alma gemela” que se supone existe en alguna parte. Perdida es ácida y políticamente incorrecta.
Visualmenteestá a la altura del mejor Fincher: poderosa, brillante, imaginativa. A menudo, sorprende al enfrentar la realidad cotidiana y la que se ha vuelto pesadilla. La música de Trent Reznor y Atticus Ross, sobria y triste, acompaña bien. El montaje es afinadísimo y permite a Fincher diseccionar a placer cada personaje, cada tema. Queda por decir que todo el reparto -no solo Ben Affleck y Rosamund Pike- no sólo está sensacional, sino que ha sido elegido con intención. La película es sórdida y amarga. Y brillante.(FILA SIETE).


.....El resultado de todo ello son ciento veintitantos minutos de cine de altísima calidad, impecable construcción argumental, notable guión, en el que además, sobre todo en su tercer acto, se manifiesta una saludable corriente de humor negro que viene a equilibrar su parte más terrible e inquietante, además de algunos guiños que son pistas sobre el tipo de relato que nos está proponiendo el director, por ejemplo esos juegos que la hermana del protagonista acumula en el bar que responde por el nombre de… Bar, la esposa desaparecida que se siente desaparecer en su matrimonio… Fincher nos recuerda con notable elegancia y pulso firme para controlar el ritmo, el verdadero objetivo del relato de intriga, que no es otro que el juego del emisor con el receptor del mensaje. El juego es de tal nivel que llega un momento en el que no sabemos a qué personaje debemos creer, en quién tenemos que confiar, con quién debemos simpatizar. Fincher se convierte en un titiritero que maneja los hilos del espectador a través de las trampas y preguntas que siembra en torno a sus personajes, el marido, que habita la historia en un flashback y la mujer hablando a través de su diario. Y entre ambos, a modo de vínculo de unión, ese juego de pistas que va dejando como miguitas para orientar al marido la esposa en el día del aniversario, que de paso sirven para hacer avanzar la historia e introducir los sorprendentes giros que se van acumulando en la misma. Un ejemplo es la tercera pista, asociada al flashback y pasando del tema del romance a la intriga y de ahí al drama, que modifica el papel de marido y mujer en la trama principal introduciendo además el tema del deterioro del matrimonio…
Fincher nos regala así un festival de intriga en el que nada es lo que parece y podemos recorrer el laberinto de su película como una especie de atracción que reescribe las reglas del suspense en un ejercicio de más difícil todavía ejecutado como un triple salto mortal.(REVISTA ACCIÓN).


El lector de 'Perdida', de Gillian Flynn, novela de construcción impecable y un uso casi diabólico de sus voces narrativas, puede recibir esta adaptación con una pregunta pertinente: ¿cómo habrá resuelto Fincher algunos golpes de efecto apoyados en recursos eminentemente literarios? El hecho de que el guión lo firme la propia Flynn proporciona una pista valiosa: 'Perdida', la película, se parece mucho a la novela, tanto que puede dar la impresión de que Fincher ha preferido ser invisible o no perturbar una historia impecable con un planteamiento estilístico demasiado extremado.
'Perdida' cuenta la historia de un matrimonio donde los cónyuges han usado (y usarán) la construcción de sus propias imágenes públicas como armas letales y arrojadizas. En este sentido, la decisión de Fincher acaba resultando (como es marca de la casa) de lo más inteligente. Se trata de hablar de lo que se esconde tras imágenes apacibles e inocuas: de sonrisas torpes malinterpretadas por los medios de comunicación, de selfies que carga el Diablo, de victimismos automodelados y de redentoras imágenes mediáticas que acaban transformándose en prisiones existenciales. Como si Fincher corrigiese a Alfred Hitchcock diciéndole
que las imágenes no precisan inconsciente para garantizar nuestra perdición.(FOTOGRAMAS).

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