lunes, 30 de junio de 2014

EL SUEÑO DE ELLIS




Película: El sueño de Ellis. Título original: The immigrant. AKA:Lowlife. Dirección: James GrayPaís: USAAño: 2013. Duración:120 min. Género: DramaromanceInterpretación: Marion Cotillard (Ewa Cybulska), Joaquin Phoenix (Bruno Weiss), Jeremy Renner (Orlando el Mago), Dagmara Dominczyk (Belva), Angela Sarafyan (Magda), Jicky Schnee (Clara). Guion: James Gray y Richard Menello. Producción: James Gray, Greg Shapiro, Anthony Katagas y Christopher Woodrow. Música: Chris Spelman.  Fotografía: Darius Khondji. Montaje: John Axelrad y Kayla Emter. Diseño de producción:Happy Massee. Vestuario: Patricia Norris. Distribuidora: Vértigo FilmsEstreno en USA:23 Mayo 2014. Estreno en España: 27 Junio 2014.

Año 1921. Ewa y su hermana Magda dejan su Polonia natal por la tierra prometida, Nueva York. Cuando llegan a Ellis Island, Magda, enferma de tuberculosis, es colocada en cuarentena. Ewa, sola y desamparada, cae en manos de Bruno, un rufián sin escrúpulos. Para salvar a su hermana, Ewa está dispuesta a aceptar todos los sacrificios y se entrega resignada a la prostitución. La llegada de Orlando, ilusionista y primo de Bruno, le da confianza y esperanza de días mejores. Pero eso era sin contar con los celos de Bruno…


Por su conexión con el momento de crisis e inmigración que vivimos y por la calidad del reparto, con Marion CotillardJoaquin Phoenix, un habitual deJames Gray, y Jeremy Renner a la cabeza, la película tenía muchos elementos para triunfar en las secciones oficiales de Cannes y Sevilla. Además, la fotografía de Darius Khondji recrea con desolación el ambiente del Lower East Side y tiene corte clásico con predominio de los géneros romántico y drama repletos de sentimientos fuertes y netos como la culpa, el arrepentimiento y el perdón.
Pero la narrativa tiene trampantojos y lagunas; se le ve venir desde el principio, y los personajes están apenas bosquejados, son arquetípicos y su evolución es poco creíble. Por eso no ha recibido parabienes de los jurados. Marion Cotillard -que a Gray le recordó a Renée Falconetti en La pasión de Juana de Arco, de Dreyer-, conmueve por su pureza frente al calvario que le toca vivir, pero su inocencia y piedad resultan demasiado pasivas y lacrimógenas; Joaquin Phoenix está excesivo, como lastrado por su reciente interpretación en The Master, y Jeremy Renner tiene que hacer mucha magia para equilibrar tanto contraste.(FILA SIETE).


James Gray dice que el rostro de Marion Cotillard es como el de Renée Falconetti en 'La pasión de Juana de Arco' (Carl Th. Dreyer, 1928). Añadiríamos que, según el perfil que le iluminen, podría ser el de Lillian Gish o Janet Gaynor, y que así la filma Gray, feliz de haber encontrado la pureza virginal de una lágrima enormemente fotogénica, capaz de expresar el dolor del mundo con la lánguida expresividad de una mártir del cine mudo. Es obvio que el director de 'La noche es nuestra' (2007), tan aficionado a la cita culta y a la teorización a la francesa en las entrevistas, piensa en el melodrama clásico en 'El sueño de Ellis', y quizás el problema de la película sea ese.
Películas como 'Stella Dallas' (King Vidor, 1937) o 'Amarga victoria' (Edmund Goulding, 1939), con sus mujeres sufrientes y sacrificadas, no necesitaban pensar en sí mismas para resultar intensas. Y, a pesar de la perfección icónica de Cotillard, y de la sensibilidad de su interpretación y de la de Joaquin Phoenix, proxeneta que la rescata de la calle neoyorquina en los violentos años 20, da la impresión que 'El sueño de Ellis' es, más que un melodrama, un ensayo rumiante sobre el melodrama. Todo es hermoso y está en su sitio, pero sólo en su maravilloso tercio final la película alza el vuelo, y nos hace recordar que Gray ya había sabido tocarnos el corazón en 'Two Lovers' (2008).(FOTOGRAMAS).

Muchos somos los que admiramos el trabajo como cineasta de James Gray, y en cambio otros lo encuentran sólo correcto. (o sobrevalorado, que siempre nos gusta meter la pullita con este término) Hasta aquí todo bien, unos me votaréis positivo y otros negativo. Sería muy aburrido que todos pensásemos igual. 

Para mi James Gray es un gran, gran director de cine, de mis favoritos actuales. Es un director de la sobriedad, de la intensidad narrativa e interpretativa, angustioso, en constante tensión... Todas sus película logran, si no ser prácticamente redondas, sí ser de una gran coherencia.

En The Immigrant logra alcanzar una cima estética sencillamente deslumbrante, y por lo que leí en su día cuando pasó por Cannes, parece que lo único destacable para gran parte de la crítica, algo que me sorprende realmente, porque creo que es una película soberbia a todos los niveles.

James Gray se mete en un contexto histórico concreto, pero trasladando de nuevo muchas de sus temáticas ya tratadas en sus anteriores filmes (la familia) , y lo hace de una manera mucho más cruda y pesimista. Es un relato angustioso y desde el minuto uno en un pico de tensión altísimo de marca Gray. Capta tu atención desde el principio y no te suelta hasta el final, y luego se te queda rondando en la cabeza. Hay lugar incluso para el suspense más propio de thriller como en sus anteriores trabajos. Hay un nivel interpretativo sobresaliente, desgarrador. Secuencias de dejarte encogido en el sitio.

Quizá llegue en un momento equivocado, ya que creo que si se hubiese hecho, por ejemplo y sin irnos más lejos, en los años 90, la veríamos hoy en día como lo que es, casi un clásico. (CARLESPONJA.Sevilla).

lunes, 16 de junio de 2014

SOLO LOS AMANTES SOBREVIVEN



Película: Sólo los amantes sobreviven. Título original: Only lovers left alive. Dirección y guion: Jim JarmuschPaíses: Reino Unido yAlemaniaAño: 2013. Duración: 123 min. Género: Drama,romanceInterpretación: Tilda Swinton (Eve), Tom Hiddleston  (Adam), Mia Wasikowska (Ava), John Hurt (Marlowe), Anton Yelchin(Ian), Jeffrey Wright (Dr. Watson). Producción: Jeremy Thomas y Reinhard Brundig. Música: Jozef Van Wissem. Fotografía: Yorick Le Saux. Montaje: Affonso Gonçalves. Diseño de producción:Marco Bittner Rosser. Vestuario: Bina Daigeler. Distribuidora: Vértigo FilmsEstreno en Reino Unido: 21 Febrero 2014. Estreno en España: 13 Junio 2014.


Adam, un músico underground profundamente deprimido por la dirección que han tomado los actos de la Humanidad, se reúne con su dura y enigmática esposa, Eve. Ambos son vampiros y su historia de amor ha prevalecido durante varios siglos, pero su libertino idilio pronto es interrumpido por la llegada de Ava, la salvaje e incontrolable hermana menor de aquella. A medida que su mundo se desmorona a su alrededor, ¿podrán estas astutas pero frágiles criaturas de la noche seguir existiendo antes de que sea demasiado tarde?


El vampirismo está ampliamente tratado en el cine, aunque pocas películas han escapado satisfactoriamente de las rigideces del género de terror o los códigos heredados del relato de Drácula para no contar una historia de vampiros, sino con vampiros. Ejemplos intachables: El ansia (Tony Scott, 1983), The Addiction (Abel Ferrara, 1995), Trouble Every Day (Claire Denis, 2001) –Denis se da el lujo de ni siquiera recurrir a la figura vampírica–. Ahora debemos añadir a la lista Sólo los amantes sobreviven. El duodécimo largometraje de Jim Jarmusch confirma que no ve temáticas imposibles de adaptar a su particular concepción de la narración y el tempo cinematográficos, aquí un romance gótico cuyos elementos sobrenaturales son mucho menos importantes que las reflexiones que propician.
Tom Hiddleston Tilda Swinton sacan su mejor registro lacónico interpretando a una pareja de vampiros centenarios, llamados Adán y Eva, que deciden reencontrarse tras décadas de separación geográfica.Jarmusch lleva toda una filmografía perfeccionando el relato basado en los “tiempos muertos” hasta alcanzar una gran meticulosidad que aquí vuelca sobre estas dos figuras, capaces de devolver con unos guantes de cuero toda su elegante fascinación estética al vampirismo, tan maltratado últimamente. El director los usa para reflexionar sobre la vinculación emocional del ser humano con la expresión artística a través del fetichismo cultural y su relación con la mortalidad. Adán y Eva se vuelcan en la música y la literatura viendo vías de escape del tedio existencial, en vez de usarlas como distracción de la muerte, igual que el común de los mortales.
Pero no todo es extasiada contemplación –por mucho que la fotografía de Yorick Le Saux invite a ello–, Jarmusch no olvida las yugulares succionadas para el baile de amor de sus protagonistas; ni falta la sensualidad animal, gracias a Mia WasikowskaEstán todos los ingredientes de una cima del cine vampírico, con la firma de su inconfundible autor.(CINEMANIA).


Una atípica historia de vampiros, como no puede ser de otra manera si viene firmada por uno de los reyes del cine independiente underground americano, Jim Jarmusch. Describe el reencuentro de los eternos enamorados Adam y Eva en la ciudad del primero, Detroit, ella ha decidido dejar Tánger porque sabe que su amado sigue dando vueltas a una de sus ideas recurrentes, el suicidio. Con siglos de existencia a sus espaldas, estos vampiros ya no van matando gente y chupándoles la sangre de la yugular, sino que compran material de primera calidad en hospitales, o acuden a otros proveedores humanos, que ignoran su particular condición.
El cultivado Jarmusch ofrece un film fantasmal y lánguido, en su línea habitual, ligero aunque esté sembrado de referencias literarias y musicales que plasman sus personales gustos. Sin ser una de las siete maravillas de la humanidad, hay que reconocer en el director su habilísima realización con fotografía perpetuamente nocturna, la capacidad de manejar y combinar tonos, a veces románticos, con tintes trágicos, otras veces siguiendo planteamientos gamberros, propiciados por la aparición de Ava, la hermana de Eva, que muestra que los instintos primitivos siguen existiendo en nuestra sofisticada civilización actual, también entre los vampiros.
Los actores se prestan de buen grado al juego de Jarmusch, ya sean los protagonistas, Tilda Swinton y Tom Hiddleston, o secundarios de lujo como John Hurt y Mia Wasikowska.(DE CINE 21).


No es la primera vez que vemos a un vampiro como depositario del arte y el conocimiento sedimentado a través de los siglos, ni como un enfermo existencialista aquejado del mal de la inmortalidad, ni como un amante para la eternidad. Tampoco es la primera ocasión que Jim Jarmusch realiza un film sobre la resistencia de ciertos modelos de vida cuya existencia ya no ha lugar: Dead Man (1995), Ghost Dog: El camino del samurái (1999) y hasta Year of the Horse (1997). Pero sí es novedad que el propio Jarmusch busque en las imágenes de 'Sólo los amantes sobreviven' un espejo de su desencanto respecto a la obligación de sincronizarse con el presente.
La imposición de empujar los días pesa sobre los vampiros del iflm. ¿Tiene sentido aún ser rockero, acumular cultura o perseguir la juventud? ¿Tan mal visto está bajarse de esta carrera hacia el futuro y claudicar cuando se sabe que la vida ya no te va a dar más fechazos? Jarmusch articula estos desvelos sisíficos a propósito de la contemporaneidad a través del personaje de Tom Hiddleston, un chupasangre agotado de ser inmortal. El cineasta vagabundea en duermevela alrededor de este protagonista sin intención alguna de avanzar ni de narrar, como si él también quisiera detener el tiempo.(FOTOGRAMAS).

lunes, 9 de junio de 2014

X-MEN :DÍAS DEL FUTURO PASADO



Película: X-Men: Días del futuro pasado. Título original: X-Men: Days of future past. Dirección: Bryan SingerPaís: USAAño: 2014.Duración: 132 min. Género: Acciónciencia-ficciónfantástico.Interpretación: Hugh Jackman (Logan / Lobezno), Jennifer Lawrence (Raven / Mística), Michael Fassbender (Erik Lehnsherr),James McAvoy (Charles Xavier), Halle Berry (Tormenta), Ian McKellen (Magneto), Patrick Stewart (Profesor X), Anna Paquin(Pícara), Ellen Page (Kitty Pryde), Shawn Ashmore (Bobby / Hombre de Hielo), Peter Dinklage (Dr. Bolívar Trask), Nicholas Hoult (Hank McCoy / Bestia), Omar Sy (Bishop), Daniel Cudmore (Coloso), Evan Peters (Mercurio), Lucas Till (Havok), Bingbing Fan (Blink). Guion: Simon Kinberg; basado en un argumento de Jane Goldman y Matthew Vaughn. Producción: Bryan Singer, Simon Kinberg, Lauren Shuler Donner, Hutch Parker. Música: John OttmanFotografía: Newton Thomas Sigel. Montaje:John Ottman.  Diseño de producción: John Myhre. Vestuario: Louise Mingenbach.  Distribuidora: Hispano FoxfilmEstreno en USA: 23 Mayo 2014. Estreno en España: 6 Junio 2014. Calificación por edades: No recomendada para menores de 12 años.


Un insuperable grupo de X-Men lucha por la supervivencia de la especie en una guerra que se desarrolla en épocas diferentes. Los personajes de la trilogía original de “X-Men” unen sus fuerzas a las que ellos mismos poseían en el pasado, cuando eran más jóvenes —tal y como aparecen en “X-Men: Primera generación”—, para cambiar un importante acontecimiento histórico y librar una épica batalla que podría salvar nuestro futuro.


Bryan Singer es un director con altibajos, capaz de sorprenderte con maravillas como The Usual Suspects o con bazofias del calibre de Jack el Cazagigantes. Pero en el género de superhéroes (salvo contadas excepciones), es el mejor, con permiso de Nolan. 

X-Men: Días del futuro pasado es una vuelta a sus orígenes. Con la consciente profundidad que ya utilizó en su notable X2, Singer vuelve a demostrar que los X-Men son suyos. En 2011 Matthew Vaughn nos sorprendía con X-Men: Primera Generación, la cual era un soplo de aire fresco tras la mediocre X-Men 3. Si en aquella película Michael Fassbender demostraba al mundo por qué es uno de los mejores actores del planeta con su brillante Magneto, aquí es James McAvoy como Charles/Profesor X, quien se adueña de la función, dando un recital en un género poco propicio para ello. Ambos vuelven a demostrar aquí la enorme química que ya tenían en la anterior entrega. Los dos están sobresalientes con unos personajes perfectamente construidos.

La premisa, que juega con la doble narración tanto en el futuro como en 1973, funciona de forma excelente esta ocasión. En especial destacaría los últimos 20 minutos de metraje, en los que Singer demuestra un alarde técnico intercalando ambas líneas narrativas a la perfección, sin ningún tipo de fisuras. Chapó. El guión no falla en ningún momento, lo que en mi opinión es la clave de la película.

Para las típicas preguntas...tanto Patrick Stewart como Sir Ian McKellen están soberbios, como siempre. Hugh Jackman nos enseña su mejor Lobezno, en una película en la que de verdad puede demostrar todos los matices que quiere dar a su personaje. Jennifer Lawrence, Mística, de la que no negaré ser un enorme fan y admirador, se adueña de la pantalla en cada una de las escenas en las que toma parte. Especial atención a sus peleas acrobáticas...todo un regalo para la vista del espectador (masculino, mayoritariamente). Peter Dinklage, el brutal Tyrion en Juego de Tronos, también da todo lo que sabe (que es mucho) detrás de la cámara como Bolivar Trask, el principal antagonista. El resto de aspectos técnicos, desde banda sonora hasta los efectos especiales, más que correctos, aunque no negaré que la maravillosa banda sonora de First Class se echa de menos (y más aún el tema de Magneto).(INGELHEIM.Madrid)-


En 1981, la aventura en dos entregas “Días del futuro pasado”, publicada en los nº 141 y 142 delcomic-book“The Uncanny X-Men”, correspondiente a la etapa en que el guionista Chris Claremont y el dibujante John Byrne revitalizaron la serie, proporcionó a los lectores de tebeos súper-heroicos el placer de toparse con una estimulante encrucijada: un momento clave en una cosmogonía compleja, capaz de abrir futuras dimensiones inéditas en el universo Marvel. Bryan Singer utiliza una lectura de ese mitificado acontecimiento para atar cabos en una franquicia que se ha ido desdoblando en un juego de espejos, flash-backs y aventuras individuales (Lobezno).
“X-Men: Días del futuro pasado” tiene una obertura frenética, con ese enfrentamiento con los Centinelas en una realidad apocalíptica con más agujeros cuánticos que un queso emmental, pero no es el empeño sostenido por el más difícil todavía lo que provoca un cierto desapego del espectador ante el recital de prodigios. El talón de Aquiles del conjunto es la incapacidad del director por aportar una impronta estilística personal: las formas son funcionales y genéricas. Esto no es, en definitiva, el “Godzilla” de Gareth Edwards, ni lo que podría haber sido el “Ant-Man” de Edgard Wright. En Marvel puede más la marca que la ejecución personal.(FOTOGRAMAS).


.....El resultado es una muy buena película de superhéroes a la que además le aplaudo su capacidad para mostrar alternativas y personalidad propia frente a Los Vengadores. La mejor de toda la saga cinematográfica de mutantes. No es ni mejor ni peor que el cómic, porque su naturaleza como adaptación cinematográfica la sitúa fuera de ese tipo de comparaciones con una creación de otro medio. Es la mejor adaptación posible del cómic al cine, eso sí lo tengo claro.
Es un soplo revitalizador para una franquicia que estaba en un momento comprometido, tras el encadenamiento de fiascos de X-Men: la decisión final y la primera película de Lobezno, y después de que X-Men: Primera generación y la segunda película de Lobezno nos hicieran concebir ciertas esperanzas de revitalización de la propuesta que quedan plenamente confirmadas con este notable trabajo de Singer retomando las riendas de todo el asunto.
Lo que le falta es un tercer acto más potente, aunque el que tiene está bien e incluye una batalla épica en varias líneas temporales que está casi, casi, aunque no llega a alcanzarlo, al despliegue de acción épica de Los Vengadores o de Capitán América: el Soldado del invierno, que para mi gusto en sus desenlaces siguen estando algo por encima de esta nueva entrega de X-Men. Eso se debe, principalmente, a que el estilo Singer es más sobrio en las secuencias de acción, siempre lo ha sido, así que no creo que sea una pega, sino simplemente una nota de personalidad propia dentro de su propia concepción de lo que debe ser una película de superhéroes.
Por otra parte pienso que hace falta más Lobezno en ese tercer acto, que también habría ganado si hubieran recuperado el papel de Mercurio, en el que Evan Peters destaca como la mejor incorporación de esta entrega.(ACCIÓN DE CINE).

domingo, 1 de junio de 2014

AL FILO DEL MAÑANA





Película: Al filo del mañana. Título original: Edge of tomorrow.AKA: All you need is kill / We mortals are. Dirección: Doug Liman.País: USAAño: 2014. Duración: 113 min. Género: Ciencia-ficción,acciónbélicoInterpretación: Tom Cruise (William Cage), Emily Blunt (Rita Vrataski), Bill Paxton (General Farrell), Brendan Gleeson (General Brigham), Jonas Armstrong (Skinner), Tony Way (Kimmel), Kick Gurry (Griff), Noah Taylor (Dr. Carter), Dragomir Mrsic (Kuntz), Charlotte Riley (Nance), Franz Drameh (Ford). Guion:Christopher McQuarrie, Jez Butterworth y John-Henry Butterworth; basado en la novela “All you need is kill”, de Hiroshi Sakurazaka. Producción: Gregory Jacobs, Jason Hoffs, Tom Lassally, Erwin Stoff y Jeffrey Silver. Música: Christophe BeckFotografía: Dion Beebe. Montaje: James Herbert. Diseño de producción: Oliver Scholl. Vestuario: Kate Hawley. Distribuidora: Warner Bros. Pictures International EspañaEstreno en USA: 6 Junio 2014. Estreno en España: 30 Mayo 2014.


“Al filo del mañana” se desarrolla en un futuro próximo en el que una raza extraterrestre ha sacudido el planeta Tierra con un ataque imparable e imbatible por parte de cualquier unidad militar del mundo. El Comandante William Cage es un oficial que nunca ha vivido una jornada de combate hasta que un día se ve envuelto de forma brusca en lo que parece ser una misión suicida. Muerto en tan solo unos minutos, Cage se encuentra inexplicablemente envuelto en un bucle temporal que le hace vivir una y otra vez el mismo combate brutal, luchando y muriendo una y otra vez, una y otra vez… No obstante, Cage logra con cada batalla hacer frente de mejor forma a sus adversarios, con la ayuda de la guerrera de las Fuerzas Especiales Rita Vrataski. Cada batalla que enfrenta a Cage y Rita con los extraterrestres, cada nuevo enfrentamiento, les acerca un poco más a la victoria.

Me esperaba una especie de "Oblivion" o "Invasión a la Tierra" en forma de videojuego y pobre. Gran sorpresa pues la que me acabo de llevar habiéndola visto en su esplendor. Pese a que su trama no es original (combinas "Aliens", "Código Fuente" o la misma "Atrapado en el tiempo" y ya tienes sólo la fórmula de esta), sí que es sorprendentemente inventiva en su ejecución propinando al espectador grandes golpes de efecto en cada "repetición".

La película nunca aburre (me recordó mucho a la energía continua e imparable de "Misión Imposible 4: Protocolo Fantasma"), lo que hace que se sacrifique el desarrollo o explicaciones de sentimientos y/o motivaciones de los personajes por un ritmo entregado y una acción sensacional. No obstante, los personajes quedan lo suficientemente bien definidos como para justificar el juego....(el TAQUILLAZO.Madrid).


......Si el primer encuentro del personaje de Cruise con la realidad brutal del frente es una variante de nuevo Día D y como no podía ser menos tiene todos los elementos de un desembargo al estilo Salvar al soldado Ryan (curiosamente, la película parece inspirarse en todo lo referido a sus planteamientos de cine bélico en la Segunda Guerra Mundial), su primer encuentro y la posterior relación con el personaje de Blunt sigue las pautas de la guerra de sexos en las comedias screwball del cine clásico, sacando a pasear un sentido del humor relacionado con ese punto sádico que tiene la facilidad de ella para apretar el gatillo y la paciencia masoquista de él para seguir sometiéndose al mismo proceso y aguantar todo lo que sea necesario junto a ella.
Además la trama no cae en ningún momento en los valles de interés y falta de ritmo que la acechaban, sino que se renueva con cada retorno de los personajes a ese día central en el que se desarrollan los acontecimientos.
Lamentablemente al final patina. Es una película perfecta hasta que culmina su momento granadas. Después de eso, entra en una fase que recuerda lo que ocurre con todas las películas de ciencia ficción protagonizadas por Cruise, especialmente Oblivion o La guerra de los mundos: la propuesta cínica y dura del resto de la película llega a un punto final acomodado, simplón, que es como un desenlace postizo, metido con calzador. Tras su despliegue de cinismo y la excelente dosificación de elementos, géneros y ritmo durante todo su metraje, esa pieza final me ha dejado tan descontento y noqueado por su simpleza y su falta de agallas que me resulta imposible encajarla con el resto del puzle.
Digamos que si la película dura 113 minutos, tiene 109 minutos más o menos perfectos y unos cuatro últimos minutos finales que son un platanazo en toda regla. Primero porque ese final necesitaba algún guiño humorístico final que restableciera el tono cínico tras el alarde romántico y épico, y en segundo lugar porque dado lo que le ocurre al personaje de Cruise en su última misión contra los invasores, resulta evidente que ese desenlace se queda escaso respecto a las nuevas variables que se han sembrado en el argumento. Ese final es sin duda tirar por el camino más fácil en una película argumentalmente muy interesante y mucho más completa, eficaz y compleja de lo que es su desenlace.(ACCIÓN DE CINE).


Para Doug Liman, el thriller de espías puede ser un instrumento para reflexionar sobre la identidad o el matrimonio, al igual que el cine de acción puede imaginarse como el patio de juegos idóneo para firmar tratados sobre las posibilidades del espacio —Jumper(2008)— o el tiempo cinematográfico en la era digital.Al filo del mañanaes algo más que Tom Cruise atrapado en el Día de la Marmota: es, con toda probabilidad, el blockbuster más vigoroso e imaginativo de la presente hornada, amén de la trasfusión de lenguaje entre videojuego y cine más exitosa desde la minusvaloradaSpeed Racer(Andy y Lana Wachowski, 2008).
La frescura con la que afronta su notable galería de referentes (desde el clasicismo bélico hasta la ciencia-ficción nipona más avanzada) corona a Liman como uno de los autores capitales del blockbuster contemporáneo, un esteta tan atento a la invasión a gran escala como a la mirada de sus personajes. El hecho de que la mecánica cuántica de su argumento permita invocar, con la misma entereza, a los existencialistas y a Wile E. Coyote debería servir para demostrar la riqueza de una película-evento que siempre parece avanzar a velocidad de crucero. Y si su tercer acto no puede escapar a ciertas concesiones al paladar medio, al menos nos conducen hasta un plano final sencillo en apariencia, pero increíblemente estimulante en sus ramificaciones.(FOTOGRAMAS).