sábado, 30 de agosto de 2014

EL NIÑO






Película: El Niño. Dirección: Daniel MonzónPaíses: España yFranciaAño: 2014. Duración: 130 min. Género: Thriller.Interpretación: Luis Tosar (Jesús), Jesús Castro (El Niño), Sergi López (Vicente), Ian McShane (El Inglés), Bárbara Lennie (Eva),Eduard Fernández (Sergio), Jesús Carroza (El Compi), Said Chatiby(Halil), Mariam Bachir (Amina). Guion: Jorge Guerricaechevarría y Daniel Monzón. Producción: Álvaro Augustin, Ghislain Barrois, Javier Ugarte y Edmon Roch. Música: Roque Baños.  Fotografía:Carles Gusi. Montaje: Mapa Pastor. Dirección artística: Antón Laguna. Vestuario:Tatiana Hernández. Distribuidora: Hispano FoxfilmEstreno en España: 29 Agosto 2014. Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.


Frontera sur de Europa. Dos continentes, tres países, 14 kilómetros… tierra de contrabando. Desafiando la autoridad de los capos locales, tres chavales de apenas 20 años deciden montárselo por su cuenta y se introducen en el mundo del narcotráfico casi como un juego. Es mucho dinero al alcance de quien tenga el valor de atravesar la distancia casi inexistente entre España y África volando sobre las olas en una lancha cargada de hachís y con la policía pisándote los talones.


El Niño de Daniel Monzón es un thriller de drama y acción sobre unos jóvenes que pasan droga por el estrecho para ganar dinero. Dirigida con un ritmo rápido y con un estilo repleto de buen ejercicio cinematográfico en cuanto trama y suspense, es una obra muy conseguida que muestra como las mafias se las ingenian para pasar la droga por el estrecho de Gibraltar, situando al público en una historia sustanciosa que merece la pena su visionado. Realizada de manera portentosa tiene un resultado sorprendente que vuelve a dejar alto el listón personal del director. 
La fotografía es lumínica y evocadora a los distintos lugares visitados en una idónea labor que transporta al espectador. La música completa un excelente trabajo gracias a la mano experimentada de Roque Baños, siendo alusiva a los emplazamientos donde transcurre la acción y dando inquietud e intriga según es requerida. Los planos y movimientos de cámara completan un magnífico trabajo técnico muy dinámico a través del uso de los subjetivos, grúas, seguimiento, travellings, aéreos, panorámicos y cámara en mano que dan mucha verosimilitud a las persecuciones. 
Las actuaciones son competentes. Como protagonistas Luis Tosar está en su línea habitual cumpliendo notablemente con su labor, Jesús Castro eficiente como actor revelación y Jesús Carroza carismático dando la nota de humor al film, siendo cumplidoras las interpretaciones de Eduard Fernández y Sergi López entre otros. Emplea para estos la dirección artística unos vestuarios y caracterizaciones sugerentes a las distintas nacionalidades y condiciones sociales de cada uno de los personajes en un acertado trabajo. Destacan también unos efectos visuales y de sonidos sensacionales en las escenas de acción. 
El guion, escrito por el director junto con Jorge Guerricaechevarría, está basado en el día a día de las actuaciones en el estrecho de la policía, guardia civil, militares, policía marroquí y narcotraficantes y entre ellos nuestros protagonistas, que se desenvuelven en este entorno para sacar dinero y seguir adelante con sus vidas, cumpliendo ampliamente con el cometido de entretener y apasionar al público en su descubrimiento. Esto se lleva a cabo con una narrativa sugestiva al acento y lenguaje de las poblaciones en cuestión y unos diálogos irónicos e incluso divertidos que alivian la tensión creada por la historia en diversos momentos. 
Concluyendo, la considero una obra indispensable en la filmografía del director y en el género, ya que cumple notablemente en su labor y transporta al espectador a la zona y problemas en cuestión, haciéndoles ver desde un panorama más generalizado el movimiento de drogas que se produce en el estrecho. Recomendable por su dirección, guion, actuaciones, fotografía, música, efectos, movimientos de cámara, narrativa y diálogos que vuelven a El Niño, un film merecedor de visionar tanto por los cinéfilos más experimentados como por el público en general.(EL CINE DE RAMON .Sevilla).


El niño. Muy buena película policiaca española que no hay que perderse. Tan buena como Grupo 7 y Celda 2011.
Daniel Monzón vuelve a dar en el blanco con una producción ambiciosa que sería un delito perderse. Es buena. Es entretenida. Y tiene un reparto de lujo encabezado por Luis Tosar y Jesús Castro como binomio protagonista a ambos lados de la ley. Monzón demuestra nuevamente que si aborda un tema lo hace con todas las consecuencias. En esta ocasión brilla además la fluidez y el excelente ritmo narrativo que viene impuesto desde el guión que firma el propio director junto a Jorge Guerricaechevarría. No era fácil contar una historia como ésta a dos bandas, desde los dos lados de la ley, manteniendo ese protagonismo bicéfalo de Tosar como policía y Castro como delincuente en ascenso, ambos rodeados por un puñado de personajes secundarios construidos con gran solidez y que tienen un desarrollo pleno como tales en la trama. Un ejemplo de la fluidez con la que se desarrolla la película, manteniendo siempre una intriga constante, es la manera en la que narran la evolución de la relación sentimental del Niño y el progreso de la operación de narcotráfico, sin que lo sentimental frente en ningún momento la narración principal ni se convierta en lastre de la misma o desvíe la atención del espectador. Otro ejemplo de lo bien construida narrativa y visualmente es su forma de utilizar los cruces en las espectaculares y muy laboriosas secuencias de acción y persecución que van puntuando la historia del policía obsesionado y el joven traficante. Siguiendo estas claves, El Niño se convierte en un excelente ejemplo de cine policíaco en clave de las dos principales ramas de desarrollo del cine negro clásico. Es una crook story protagonizada por delincuentes tan españoles como los paisajes en los que se desarrolla la trama. Los personajes del Niño y el Compi se meten en el bolsillo al espectador por el camino de la credibilidad que les convierte en tipos reconocibles de los que caminan por las calles o plazas de nuestros pueblos, jóvenes persiguiendo el sueño del éxito que puede convertirse en pesadilla, pero sin ponerse tremendistas o haciendo hincapié melodramático en ello, muy al contrario: están armados con una sencillez que desarma y se gana nuestra simpatía automáticamente. En eso el guión es astuto, introduciendo en el diálogo de los personajes  esas peripecias del Compi con su novia que amplían el  mapa narrativo de la película más allá de sus imágenes y con las que el espectador puede identificarse fácilmente. También recoge la clave de la rama hard boiled, con Luis Tosar interpretando un tipo duro que nos recuerda al Popeye Doyle al que diera vida Gene Hackman en The French Connection, salvo que sus paseos obsesivos persiguiendo al traficante Inglés al que da vida Ian McShane, no los da entre los rascacielos de la ciudad de Nueva York, sino en torno al Peñón de Gibraltar. Ese reconocimiento de claves clásicas del género que Daniel Monzón y Jorge Guerricaechevarría hacen suyas para otorgarles personalidad propia edificando sobre un reparto de actores en funciones de secundarios pero con toda el alma de personajes protagonistas que nos hacen pensar que cada uno de ellos podría tener su propia película para sí mismos, mérito de Sergi López, Eduard Fernández, Barbara Lennie, Jesús Carroza, Meriem Bachir, Moussa Maaskri…(REVISTA ACCIÓN).


Contaba la directora Mar Coll que, como espectadora, a ella le gusta adjetivar los films que ve como si fueran personas: "Esta película es miedica, esta otra es arrogante, aquella pizpireta..." Si tomamos prestado este sistema califcativo, podría decirse que 'El Niño', que ya desde el título se presta a este juego humanizador, es un film de complexión atlética, talante observador y gesto cabreado. O dicho de otra manera: la película atesora la robustez y agilidad del mejor cine de acción (aunque sin caer en la vigorexia), pone suma atención en los detalles de la realidad (maneras de vestir, hablar, comportarse…) y frunce el ceño ante la podredumbre de un sistema que obliga a todos sus personajes a desear y buscarse una vida distinta a la que llevan. 'El Niño' es una película pensada para competir. Le puede plantar cara a cualquier blockbuster sin necesidad de replicar la fórmula USA o abaratar su narrativa, estética o contenidos: la espectacularidad no está reñida con el verismo. Las persecuciones entre fuerabordas cargados de estupefacientes y helicópteros aduaneros en el Estrecho de Gibraltar quizá carezcan de glamour hollywoodense, pero su voluntad realista delata que el film ni pretende ser el 'Corrupción en Miami' (2006) de Michael Mann, por poner un ejemplo de thriller fronterizo reciente en aguas internacionales, ni lo necesita.
Sus ambiciones van por otro lado. Estamos ante un film noir panorámico y moderno que se va a ganar más comparaciones con la segunda temporada de 'The Wire' que con la primera de 'El Príncipe'. Combinando con astucia acción, drama, comedia y mucho del espíritu denunciador del género negro, deviene un ejercicio de equilibrismo entre el artificio cinematográfico apto para la evasión y la historia verosímil arrancada de la página de sucesos. Y así es como el cine logra convertirse en el relato de su tiempo.(FOTOGRAMAS).

sábado, 2 de agosto de 2014

COMO ENTRENAR A TU DRAGÓN 2




Película: Cómo entrenar a tu dragón 2. Título original: How to train your dragon 2. Dirección: Dean DeBloisPaís: USAAño: 2014.Duración: 103 min. Género: Animaciónaventurascomedia,fantásticoDoblaje original: Kristen WiigGerard ButlerJay BaruchelJonah HillChristopher Mintz-Plasse, Craig Ferguson,America Ferrera, Djimon Hounsou, Kit Harington. Guion: Dean DeBlois; basado en los libros de Cressida Cowell. Producción:Bonnie Arnold. Música: John PowellDistribuidora: Hispano FoxfilmEstreno en España: 1 Agosto 2014. Calificación por edades: Apta para todos los públicos.

“Cómo entrenar a tu dragón 2″ sucede cinco años después de que Hipo y Desdentao consiguieran unir con éxito a dragones y vikingos en la Isla de Berk. Mientras Astrid, Snoutlou y el resto de la banda se desafían los unos a los otros con carreras de dragones (el nuevo deporte favorito en la isla), la ahora inseparable pareja viaja por los cielos, trazando territorios desconocidos y explorando nuevos mundos. Pero cuando una de sus aventuras los lleva a descubrir una isla de hielo secreta, que es el hogar de cientos de dragones salvajes y del misterioso Jinete de Dragones, los dos amigos se encuentran en el centro de una batalla para proteger la paz. Ahora Hipo y Desdentao deben unirse para luchar por lo que creen y así se darán cuenta de que sólo juntos tendrán el poder de cambiar el futuro tanto de los hombres, como de los dragones.

Cómo entrenar a tu dragón 2 es, sin duda, más grande que Cómo entrenar a tu dragón; contiene más dragones, más personajes, más épica de la que el funcionamiento a pleno rendimiento de un montón de ordenadores se puede permitir y una historia enorme sobre una civilización en conflicto, y en algún punto entre todo eso, parte del componente humano que hizo de su predecesora la mejor película del catálogo de DreamWorks Animation se pierde: Hipo(Jay Baruchel) es sometido aquí a un arco narrativo genérico y los demás personajes son apartados a un lado. Desde el principio queda claro que al director le interesa más explorar la mitología y las posibilidades expresivas de su flota de dragones que desarrollar la historia central.
Tampoco es problema que el tono se haya oscurecido hasta convertir CEATD 2 en una película poco graciosa de acuerdo a los estándares de la animación de Hollywood. Por supuesto, viene arropada por las típicas reflexiones sobre lealtad, amistad y familia siendo una lástima que incida en los mismos temas sin añadir hondura. Como resultado, no está a la altura de CEATD 1 más que respecto a la evolución natural de la tecnología puesta al servicio de la animación. Pero, hey, ser la segunda mejor película en el catálogo de DreamWorks Animation no está tan mal.(CINEMANIA).



Por fin se estrena la tan esperada secuela del filme animado de Dean DeBlois estrenado en el 2010, donde un vikingo adolescente se hace amigo de un dragón. Cinco años después, Hiccup ha crecido, sigue con su mejor amigo y la armonía en su tierra entre vikingos y dragones. Pero pronto se presentan acontecimientos y dos personas que le removerán la vida. La película me ha parecido una maravilla, una obra maestra de la animación sin lugar a dudas. Aunque por momentos en el tramo inicial pienses que recorres un camino efectista y común, con el excelente despliegue técnico que siempre tienen este tipo de películas; pronto el filme adquiere un nuevo ritmo, toma riesgos, te sorprende, te conmueve enormemente, te divierte y reafirma la conexión del espectador con sus memorables personajes, que siguen siendo desarrollados con cuidado y detalle. DreamWorks bebiendo del mejor Pixar, con filme precioso sobre la familia, la amistad, el libre albedrío y el perdón, entre otros ingredientes que se enmarcan en una historia que te hace reír, que te emociona, que te conmueve, que te hace sufrir y también soñar. Terminas con una sensación que permanecerá contigo, incluso después del visionado. Espero con ansias la tercera entrega y la recomiendo, sobre todo si han visto la primera parte. Sin dudas ingresa a la lista de lo mejor de lo que va del 2014. (ALEJANDRO.Cartagena.COLOMBIA).

......Los gags funcionan a la perfección, el humor lo borda, pero el drama también, lo hace con brillantez. La acción y la aventura llenan el metraje haciendo que, además, sea una de las películas más entretenidas del año, llena de combates aéreos, vuelos imposibles y batallas épicas. Sólo la canción a mitad de la película y un pequeño bache de ritmo hacen que pierda algo de fuelle a mitad de película. Es el único pero de una película que, de nuevo, combina vikingos con dragones. Con esa mezcla nada puede salir mal. Y lo hace basándose en un gran guión, en sus carismáticos personajes (Desdentao sigue siendo el rey de la función, pero el resto no le andan a la zaga) y la sensación de que estamos viendo una gran película, da igual el género o la supuesta edad a la que va dirigida. Gran cine.(REVISTA ACCIÓN).


Hay secuelas prediseñadas para captar un nuevo segmento de público sin dar la espalda al que convirtió al original en un éxito de taquilla. Si Cómo entrenar a tu dragón demostró que, al menos en lo visual, DreamWorks podía facturar un espectáculo infantil sin recurrir a fórmulas explotadas por sus más directos competidores, ahora nos ofrece una ampliación en el campo de batalla más atenta al angst preadolescente. Los firteos de la pubertad, la obligada toma de responsabilidades en el campo del liderazgo heroico, la importancia de la herencia, la reconciliación con las figuras de autoridad paternales, la inevitable lucha entre el Bien y el Mal y asumir su ambivalencia…
Aun profundizando en la iconografía vikinga y sacándole a los dragones todo su potencial, da la impresión de que el film se haya cocinado en las ollas de un departamento de marketing especialmente sensible a las teorías del escritor Joseph Campbell. Lo que no signifca que no sea un entretenimiento de primer orden, que las 3D se claven en tus ojos y que la planifcación de algunas escenas de vuelo y pelea (el clímax, como de costumbre, es demasiado largo) sea modélica.(FOTOGRAMAS).