Seguidores

lunes, 14 de septiembre de 2015

LA VISITA





Película: La visita. Título original: The visit. Dirección y guion: M. Night Shyamalan.País: USAAño: 2015. Duración: 94 min. Género: Terror. Interpretación: Kathryn Hahn, Deanna Dunagan, Peter McRobbie, Ed Oxenbould, Olivia DeJonge. Estreno en España: 11 Septiembre 2015. Calificación por edades: No recomendada para menores de 16 años.
M. Night Shyamalan vuelve a sus raíces con esta aterradora historia en la que dos hermanos pasan un fin de semana en la remota granja de sus abuelos en Pensilvania. Cuando los niños descubren que la anciana pareja está metida en algo profundamente inquietante, se dan cuenta de que tienen pocas posibilidades de regresar a casa.



 el mejor M. Night Shyamalan ha vuelto. O al menos ha vuelto su capacidad para hacer cosas interesantes con los géneros y las fórmulas, algo que no se había producido en sus últimos largometrajes. La modestia de presupuesto y planteamiento le ha sentado muy bien al cineasta para retomar el aire inquietante y sugerente que tiene su mejor cine. La visita ha conseguido además darle oxígeno a una fórmula que según opinión cada vez más extendida, a la que me adhiero, estaba agotada, o a punto de extinguirse por puro agotamiento, saturación del público ante la misma y sobrevaloración de sus, para mí al menos, todavía discutibles ventajas. Me refiero a la fórmula de metraje encontrado, al trabajo de falso documental aplicado al terror. En un momento en que dicha fórmula parecía estar entrando en una clave de reiteración sin sentido, sobrexplotación indicriminada y falta de ideas  y originalidad, lle Shyamalan y consigue darle otra vuelta de tuerca al asunto con una mayor solidez narrativa y más madurez en su planteamiento. Lo mejor es que además la pone al servicio de una apuesta por la reimplantación de lo cotidiano y lo costumbrista en el género de terror, y de paso la utiliza para envolver una trama de ruptura familiar y desarraigo que tiene mucha materia que reflexionar más allá de su, para mí, ejemplar trabajo en la construcción de momentos inquietantes, situaciones grotescas y fragmentos de intriga muy logrados. Añadan que todo ello está bañado con una capa de humor socarrón que sirve para mirar el género con cierto tono de autoparodia, al mismo tiempo que le rinde homenaje a base de guiños que no deberían confundirse con simple apropiación de claves de otros largometrajes (el pozo de Ringu/La señal, la anciana con el camisón de REC, etcétera). La visita me ha recordado también el cuadro American Gothic de Grant Wood, como punto de partida para su interesante reflexión sobre el miedo y las fobias que es también una reflexión sobre el propio género de terror en el cine que sospecho podrían suscribir los grandes maestros literarios del género de Poe a Lovecraft y llegando hasta Stepehn King y Clive Barker. Shyamalan aplica una precisión quirúrgica a algunas de las fobias y miedos de nuestro tiempo, enmarcados por la obsesión por la propia imagen y nuestra adicción a la tecnología, cada vez más difícil de controlar, sobre todo para los más jóvenes.
Además Shyamalan le ha echado valor en los momentos en que debía ir hasta el final. Sólo le sacaría la pega de ese optimismo final que destilan las últimas imágenes de su película, algo por lo que le pregunté en la videoentrevista que hemos publicado en esta misma página web y que me explicó afirmando que  en realidad no se trata de su película, sino de la película de la joven protagonista, de su proyecto, o al menos así quería manejarlo él para sostener la idead el falso documental que ha preferido potenciar sobre la idea del metraje encontrado....(ACCIÓN DE CINE).


Después de los fracasos de taquilla y crítica que fueron Airbender y After Earth,Shyamalan dice que no quiere que nadie le vuelva a dar 200 millones para hacer una película, que lo valiente es rodar su propio guión en menos de un mes, mano a mano con su equipo técnico y sus actores, sin pantallas verdes, ni grandes efectos y con presupuesto que no habría pagado ni el cátering de aquéllas. Después de convertirse en un cineasta presuntuoso, Shyamalan baja la cabeza y vuelve a la esencia del oficio con este thriller de terror que busca en el cuento de Hansel y Gretel un referente para examinar las relaciones familiares o, más bien, la ruptura de esas relaciones y el miedo e ira que nos generan. Los giros en la historia marca de la casa y del género son tan esperados como previsibles, pero poco le importa a Shyamalan en este caso. El director se entretiene más en debatir sobre cine a través de los dos niños protagonistas: la mayor es una defensora de la autoría y la ortodoxia, mientras que el pequeño es producto de YouTube, busca al espectador con trucos y engaños y hasta con pésimos raps. Así está Shyamalan ahora mismo viendo cómo puede recuperar a sus feligreses. Si apelando a las emociones primarias de la audiencia, si haciéndola pasar de la risa al susto en segundos, sin necesidad de grandes artificios, sino volviendo a la historia y a los personajes, les recupera. Pero aún tiene mucho que practicar y es probable que llegue también un poco tarde a este campo. (CINEMANIA).

El cine de M. Night Shyamalan siempre ha sido cuestión de punto de vista: su cámara asume posiciones escoradas y laterales para poder acomodarse a la subjetividad de personajes que, como Cole en ‘El sexto sentido’ (1999) o Ivy en ‘El Bosque’ (2004), no pueden sentirse cómodos en una realidad que no comprenden. En ese sentido, el found footage de ‘La Visita’ ya venía prefigurado no sólo en esos fragmentos de vídeo que puntuaban ‘Señales’ (2002) y ‘El Incidente’ (2008), sino en el propio formalismo relativista de ‘El protegido’ (2000), donde la mirada de un niño entre dos asientos atrapaba en viñetas el arranque de la historia. Aquí hay cámara diegética y metraje encontrado, pero Shyamalan es incapaz de tomarse el formato como una invitación a la pereza, sino todo lo contrario: encuentra una excusa argumental perfecta para que sus planos y su puesta en escena sigan siendo las esquinadas piezas de orfebrería que acostumbran.
Esa misma excusa convierte ‘La Visita’ en una inesperada reflexión sobre el propio oficio de cuentacuentos, pero estamos muy lejos de la poesía espontánea de su maltratada ‘La Joven del Agua’ (2006): esto es, más bien, una nana grotesca. Pinceladas de humor negrísimo y un diseño de sonido muy astuto van pulsando todas las teclas correctas en el departamento de Sustos Comerciales Para el Público Aficionado al Terror de Multisalas, pero el director se las ingenia para no descuidar a sus incondicionales. Este regreso a los placeres del lo-fi, muy bienvenido tras un par de naufragios en el cine de gran presupuesto, es un asunto netamente shyamaliano: su combustible creativo es el perdón, en el sentido más espiritual del término. Con sustos añadidos.(FOTOGRAMAS).

2 comentarios:

  1. Hola! Hace tiempo que no veo nada de este genero porque acabo siempre decepcionada aunque esta peli pinta bien!

    Gracias pro la crítica.

    Un saludo!

    ResponderEliminar
  2. Esta te va a gustar.Shyamalan a mejorado,después de un bache.
    Deseamos que continue en esta linea.
    Un saludo,Beatriz.

    ResponderEliminar