lunes, 26 de octubre de 2015

BLACK MASS : Estrictamente criminal




Película: Black mass: Estrictamente criminal. Dirección: Scott Cooper. País: USAAño:2015. Duración: 122 min. Género: BiopicthrillerReparto: Johnny DeppJoel Edgerton,Benedict CumberbatchKevin BaconJesse PlemonsPeter SarsgaardDakota Johnson,Corey StollJuno TempleAdam Scott. Guion: Jez Butterworth y Mark Mallouk; basado en el libro de Dick Lehr y Gerard O’Neill. Estreno en España: 23 Octubre 2015. Calificación por edades: No recomendada para menores de 18 años.
En los años 70, en el sur de Boston, el agente de la FBI John Connolly (Edgerton) convence al gángster irlandés, James “Whitey”Bulger (Depp) a colaborar con la FBI para eliminar un enemigo en común: la mafia italiana. Este drama cuenta la historia real de esta alianza infernal, que se volvió incontrolable, permitiendo a Whitey evitar a la ley, consolidar su poder y llegar a ser uno de los mafiosos más implacables y poderosos de la historia de Boston.


Hoy en día parece que un actor tiene que protagonizar una película biográfica, y pegar una transformación física, para que en Hollywood le reconozcan su trabajo. El año pasado, Steve Carrell hizo lo propio para Foxcatcher, aunque en esa ocasión no consiguió alzarse con la estatuilla. Varios años atrás tenemos los casos de Matthew McConaughey y Jared Leto, que consiguieron los Oscars en sus respectivas categorías por Dallas Buyer Club.



En esta ocasión, tenemos a Johnny Depp protagonizando un thriller basado en hechos reales sobre uno de los mafiosos más buscados de la historia de los Estados Unidos. Y es que la trama se centra en sus orígenes y su ascenso hasta convertirse en el gángster más importante de Boston, gracias a la ayuda del FBI en gran parte. El actor de Kentucky cambia totalmente de registro y se aleja del tipo de personaje en el que estaba encasillado, el cual sobresalía más por el ridículo y las risas que generaba que por la calidad. 

La historia ya se había llevado varias veces al cine con anterioridad. Uno de los directores que se inspiraron en este relato fue Martin Scorsese para hacer Infiltrados, portagonizada por Leonardo Dicaprio.

El reparto lo completan Benedict Cumberbatch poniéndose en la piel de su hermano y uno de los políticos más poderosos de Massachusetts, Dakota Johnson haciendo de su mujer y, finalmente, Kevin Bacon y Joel Edgerton, ambos agentes del FBI.

La película se narra a través de los interrogatorios que sufren los colaboradores de Whitey, el gángster que puso en jaque al FBI. Por lo tanto, es un continuo flasback a través de su vida privada y actuaciones criminales en la ciudad de Boston durante veinte años más o menos. Aquí es donde entrará en juego John Connolly (Joel Edgerton), el agente del FBI, y amigo personal de Whitey, que le permitió actuar a su antojo a cambio de que le ayudara a desmantelar a la mafia italiana que estaba presente en esos días.

El guión está construido de una forma que abarca prácticamente todos los hechos ocurridos entre los años 70 y 90, y eso hace que no haya la profundidad necesaria para que las subtramas queden totalmente definidas. Obviando al dúo protagonista, el resto de los personajes sufren de una falta de minutos considerable, dado que la mayoría de ellos juegan en la teoría un papel crucial para sus futuros pero que en la práctica apenas se puede notar. Así, por ejemplo, tanto la mujer de Whitey (Dakota Johnson) como su hermano (Benedict Cumberbatch) quedan relegados a un papel casi testimonial y que no hace justicia a su importancia dentro de la historia.

Obviando estos defectos, las virtudes de la película radican en la construcción de la historia haciéndola lo más dinámica posible a la hora de contarnos todos los negocios oscuros donde estaba involucrado. A su vez, la tensión que se vive en el ambiente durante las dos horas, debido a la violencia presente en la película, hace que se puedan perdonar todos los pequeños fallos que hay. Mención especial a la ambientación de los años 70 y a la BSO que es sobresaliente.

Blackmass no es una obra maestra ni mucho menos, y puede decepcionar a todos aquellos que vayan con las expectativas muy altas, pero aún así es una película que puede mirar a los ojos al resto de producciones del mismo género (mafias), suponiendo que es un campo lleno de auténticas obras de arte.(fshtravis)


¿Qué hacer con una historia que parece demasiado increíble para ser real? ¿Convertirla en un relato de proporciones mitológicas, transformarla en una crónica intimista, canalizarla en un festín de pirotecnia actoral? Scott Cooper ('Corazón rebelde', 2009) decide no dejar escapar ninguna de estas posibilidades para enriquecer 'Black Mass', la crónica de cómo el FBI permitió el ascenso a la gloria criminal del hermano de un poderoso senador de Massachusetts. Crimen, ley y poder político: estos tres vectores se entrecruzan en esta película que, sin mayores aspavientos formales, deja su destino en manos de unos actores entregados a la causa. En particular, un Johnny Depp que se sumerge con decisión y sin coartada irónica en el pozo de oscuridad que habita su personaje.
'Black Mass' no puede ocultar sus deudas para con grandes referentes como la saga de 'El Padrino' o 'Uno de los nuestros' (Martin Scorsese, 1990). Sin embargo, Cooper consigue controlar su nostalgia cinéfila y otorga cierta verdad a sus personajes, una verdad no carente de romanticismo y amoralidad.(FOTOGRAMAS).


Recuperación del mejor Johnny Depp y una buena película de tema criminal.
El reto era serio, y opino que tanto Johnny Depp como el resto de sus compañeros, el director y la propia película, salen muy bien parados de esta propuesta. Black Masses una película totalmente recomendable. Siendo sincero, no puedo por menos que meterla en mi lista de películas realmente favoritas de este año, que se reduce a cuatro: Un día perfecto, Sicario, Deuda de honor y ésta. Quiero decir que son las que más me ha interesado ver y las que, a la larga, más he disfrutado, por motivos distintos entre cada una de ellas, aunque todas tienen en común su capacidad para abordar el cine de géneros y sus respectivas con eficacia y sin renegar del género en el que se desenvuelven con soltura, al contrario que otros recientes ejercicios de géneros con complejo, algo fariseos y que pecan de falsos.
Es comprensible que dada su temática, Black Mass vaya a ser comparada por algunos espectadores y no pocos críticos y comentaristas de cine, entre los cuales me cuento, con otros títulos, así que me lanzo a la piscina y aclaro que por su manera de abordar el tema, y en el amplio abanico de referencias que podrían manejarse para darle a lector una idea de qué se va a encontrar cuando vaya al cine a verla –cosa que les recomiendo hagan sin son aficionados al buen cine, porque ésta película lo es-, me quedo sobre todo con lo mucho que me ha recordado a algunos títulos esenciales e igualmente recomendables de uno de los más afinados cultivadores de este tipo de historias: Sidney Lumet. Varias cosas, distintos momentos de Black Mass, me han llevado a pensar en películas como El príncipe de la ciudad, Distrito 34: corrupción total La noche cae sobre Manhattan, a las que encuentro más cercanas al título que nos ocupa que, por ejemplo, Uno de los nuestros o Infiltrados de Scorsese, o American Gángster de Ridley Scott, o El precio del poder, de Brian De Palma. No es ese tipo de película. Lo aclaro para que nadie vaya engañado al cine. No es ese tipo de historia. Esto va con otro ritmo. Un ritmo que marcan sus planos de laberinto urbanita utilizados a modo de punto y aparte visual que separa los distintos capítulos del relato, o planos como el de los dos agentes del FBI minimizados en tamaño y casi perdidos entre el cemento del monolítico edificio de la agencia, o esa insistencia en los primeros planos como base de su caligrafía narrativa, en la que destaca también ese sutil movimiento de cámara que repite en los momentos decisivos o de ruptura entre los personajes: en el hospital con Depp y Dakota Johnson, en el último encuentro de Joel Edgerton con Benedict Cumberbatch, etcétera. Todas las batallas de construcción de los personajes se ganan en el territorio del primer plano, todos los conflictos entre los personajes se libran también en primer plano. Y eso me gusta. Hay una buena administración de los recursos de las miradas que lo dicen todo sin una sola palabra, por ejemplo, o principalmente, en el personaje de Depp, en el de Cumberbatch y aún más especialmente en el de Rory Cochrane, con esa pregunta final que no llega a contestar.....(ACCION DE CINE)

lunes, 19 de octubre de 2015

MARTE (THE MARTIAN)


Película en 2D y 3D: Marte (The Martian). Dirección: Ridley ScottPaís:USAAño: 2015. Duración: 144 min. Género: Ciencia-ficciónReparto:Matt Damon, Jessica Chastain, Kate Mara, Kristen Wiig, Jeff Daniels, Michael Peña, Kate Mara, Sean Bean, Sebastian Stan, Aksel Hennie, Donald Glover, Mackenzie Davis, Chiwetel Ejiofor. Guion: Drew Goddard; basado en la novela de Andy Weir. Estreno en España: 16 Octubre 2015.Calificación por edades: No recomendada para menores de 7 años.
Durante una misión tripulada a Marte, el astronauta Mark Watney es dado por muerto después de una tormenta y abandonado por el resto de la tripulación. Pero Watney está vivo y se encuentra atrapado y solo en este planeta hostil. Con escasos suministros, el astronauta recurre a su ingenio para sobrevivir y comunicarse con la Tierra. A millones de kilómetros de distancia, la NASA y un equipo internacional de científicos trabajan desde entonces sin descanso para traer al “marciano” a casa, mientras que, al mismo tiempo, sus compañeros de tripulación trazan una misión de rescate casi imposible. A medida que estas historias de increíble valentía tienen lugar, el mundo se hace una piña para el retorno seguro de Watney.
El espacio no colabora. Alguien como Ridley Scott ya sabía lo que se podía encontrar ahí arriba. Hasta ahora sólo habíamos visto horror (Alien,Prometheus), y desesperación (Gravity); por eso era difícil esperar que, a millones de años luz de la Tierra, encontráramos humor. Pero, sí, Marte está lleno de chistes. Aunque no es el planeta en sí, una enorme extensión de tierra naranja, de rocas, de luz rojiza, con tormentas de arena que se ríen de Mad Max. Es su único habitante, Mark Watney, un astronauta/botánico, al que sus compañeros dan por muerto en una evacuación de emergencia y abandonan en aquel planeta desierto, sin posibilidad de comunicarse con la Tierra, y comida para sobrevivir sólo 300 soles (los días en Marte).
El espacio, efectivamente, no colabora. Pero Watney le obliga a hacerlo, porquees difícil resistirse al carisma de Matt Damon, que despliega en Marte todas sus dotes cómicas, su sarcasmo (“In your face, Armstrong”), su sutilidad y su capacidad de atrapar al espectador en complicadas explicaciones técnicas sobre cómo cultivar patatas con desechos humanos en un planeta en el que no hay más que polvo. Como un Robinson Crusoe en el espacio, como un cowboy marciano, Damon sobrevive (y nosotros con él) con sus diarios a cámara y una playlist discopop que su capitana (Jessica Chastain, contenida) dejó. ABBA será lo mejor que encuentre en ella. Pero él no es el único héroe de esta casi perfecta película de evasión que se ha marcado Scott (¡por fin!), la heroicidad se comparte con los ingenieros en la Tierra (Kristen Wiig, Chiwetel Ejiofor y Sean Bean) y con sus compañeros de misión en el espacio (el mejor, Michael Peña). Entre todos se enfrentan a la realidad de una inmensidad que no es tan fácil de controlar, ni conocer, por muy listos que nos creamos. El espacio no colabora. Por ahora. Vayamos paso a paso.(CINEMANÍA).




Ridley Scott exhibe sus conocimientos técnicos, al construir una película de ciencia ficción que ha obtenido incluso el beneplácito de la NASA. Sin embargo, el cineasta británico naufraga en el aspecto del entretenimiento.
El estreno de Marte ha levantado un sinfín de reportajes periodísticos, interesados en asociar el análisis crítico con la veracidad astrofísica de la epopeya que narra el filme. En este sentido, la comunidad aeroespacial parece haber dado una nota alta a esta adaptación de la homónima novela de Andy Weir, que firma el competente cineasta de Alien. Un dato que resulta especialmente relevante, sobre todo si se observa que semejante examen solo lo han aprobado clásicos como 2001, aparte de títulos de reciente hornada del tipo de Gravity e Interstellar.
Ridley Scott no escatima planos, en los que especifica los pasos regidos por las leyes de la lógica que sigue el botánico abandonado en el Planeta Rojo, al que interpreta Matt Damon. Información que da fe de la concienzuda preparación orquestada por el responsable de Gladiator, para no meter la pata en su escenificación del universo........(ACCIÓN DE CINE)


A pesar de sus naves alienígenas, su monito astronauta y ese Viernes vestido con taparrabos péplum, 'Robinson Crusoe on Mars' (Byron Haskin, 1964) fue recibida por los amantes de la SF Hard como una inesperada sorpresa: una película de serie B algo más preocupada por la plausibilidad científica que la media y con un palpable conocimiento del estado de la cuestión de la carrera espacial. Partiendo de 'El marciano' (debut literario de Andy Weir y novela más propia de la imaginación de un ingeniero que de la de un poeta), Ridley Scott ofrece en 'Marte' la respuesta realmente rigurosa a ese modelo sobre la épica del aislamiento y la supervivencia.
La cinta vuelve a las fuentes del género, donde el astronauta era un cowboy conquistando, por otros medios, un territorio virgen. Vocación hiperrealista, imágenes de avasalladora pulcritud, buena dosificación narrativa y sentido del espectáculo hacen de Marte la más honesta entre las coetáneas películas Hard, y el posible himno optimista para una nueva carrera espacial… chino-americana.(FOTOGRAMAS).

lunes, 5 de octubre de 2015

LEJOS DE LOS HOMBRES




Película: Lejos de los hombres. Título original: Loin des hommes. AKA: Far from men. Dirección y guion: David Oelhoffen. País: FranciaAño: 2014. Género: Drama.Interpretación: Viggo Mortensen, Reda Kateb, Nicolas Giraud. Producción: Marc Du Pontavice y Matthew Gledhill. Guion: David Oelhoffen; basado en el relato “El huésped”, de Albert Camus. Estreno en España: 2 Octubre 2015.


Argelia, 1954. En el marco de la guerra, Daru (Viggo Mortensen) es un profesor, hijo de colonos españoles, que ayuda en su escuela a niños y niñas árabes a leer y escribir en francés. Una mañana, un agente de la ley le confía a Mohammed (Reda Kateb), un argelino acusado de asesinar a su primo, y le encomienda escoltarlo hasta Tinguit. Los dos hombres se embarcan en una travesía por las montañas del Atlas, donde serán perseguidos por las tropas que reclaman venganza. Daru y Mohammed se rebelan y tienen que huir, esquivando todos los obstáculos que se les presentan para salvar sus vidas y conseguir su libertad, tejiendo en el camino un estrecho vínculo de amistad.


Casi sin darnos cuenta, Viggo Mortensen se ha convertido en el mejor actor de westerns, o registros afines, del cine actual: Appaloosa (2008), La carretera(2009), Jauja (2014)… No es nada extraño que Tarantino lo quisiera para The Hateful Eight –no pudo ser por problemas de agenda–. Lejos quedan los tiempos de melena a caballo de Aragorn y Océanos de fuego (2004); el danés ahora va más a pie. Ha salido de su máster cronengbergiano transformado en un intérprete de contención física y profundidad gestual marmórea. Lo mejor para un género donde mandan las miradas afiladas y las comisuras de los labios ladeadas. De todo ello da Mortensen un recital –minimalista, como debe ser– en esta adaptación de El huésped de Albert Camus que el francés David Oelhoffen ha convertido en una travesía por el desierto argelino añadiendo abundante aderezo al breve relato original.
El maestro de una escuela aislada en medio del Atlas, veterano de la Segunda Guerra Mundial, de repente se ve en medio de otra matanza: la guerra de independencia de Argelia. La autoridad local le encomienda trasladar a un árabe, acusado de asesinato, hasta su juicio y segura ejecución. Con música deWarren Ellis, otro experto en el spleen fronterizo, ambos hombres exiliados de un mundo empeñado en destruirse prosiguen en hermandad el camino que ninguno de los dos quiere andar. Nada sorprende, pero todos los pasos están bien dados.(CINEMANIA).


David Oelhofen conjuga en el notable western 'Lejos de los hombres' dos variables que no suelen ir juntas: delicadeza y contundencia. Inspirada en el relato de Albert Camus 'El huésped', del que extrae infinidad de ideas que no sólo no han caducado sino que están de absoluta actualidad, su película parte de los elementos mínimos (dos hombres en ruta por un paisaje bello pero hostil) para hablar sin aspavientos o ramalazos místicos de grandes temas.
Ambientada en Argelia en 1954 y centrada en la relación entre un profesor (Viggo Mortensen) y el joven argelino (Reda Kateb) acusado de asesinato al que ha de custodiar, 'Lejos de los hombres' se apoya en el detalle y el gesto, la inmensidad y belleza del paisaje y un texto parco en palabras y rico en reflexiones, para narrar un viaje físico y emocional. La contención de Mortensen, inmenso en un personaje que conecta con sus creaciones para 'The Road' (J. Hillcoat, 2009) y 'Jauja' (L. Alonso, 2014), matiza un film sobre fronteras físicas y mentales, y la sensación de ser un invitado tanto en casa ajena como propia.(FOTOGRAMAS).


.....Oelhoffen, en su segundo largometraje, logra poner en forma las emociones en juego del relato a través de la geografía que envuelve a los personajes, manteniendo la suficiente distancia respecto a lo que filme como para huir de cualquier clase de sentimentalismo y artificio. La relación entre ambos protagonistas emerge de forma natural y genuina, sin aditamentos melodramáticos, focalizado en la contención de unas interpretaciones memorables y en la corriente épica que atraviesa una relación íntima, una crónica de subversión, coraje y superviviencia forjada en torno a la amistad. Con su desarrollo moroso y esencialmente parco, propulsado por la música siempre en tensión de Nick Cave y Warren Ellis, Lejos de los hombres acaba seduciéndonos por su capacidad para tratar un vergonzoso capítulo histórico silenciado por el cine y la sociedad francesas –el conflicto argelino–, y hacerlo además con poética cinematográfica y lirismo humanista..(SENSACINE).