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miércoles, 8 de junio de 2016

WARCRAFT



Película: Warcraft: El origen. Dirección: Duncan Jones. País: USA.Año: 2016. Duración: 123 min. Género: AcciónfantásticoReparto:Travis Fimmel (Anduin Lothar), Ben Foster (Medivh), Paula Patton (Garona), Toby Kebbell (Durotan), Rob Kazinsky (Orgrim), Dominic Cooper (rey Llane Wrynn), Daniel Wu (Gul’Dan), Ben Schnetzer (Khadgar), Ruth Negga (lady Taria). Guion: Charles Leavitt y Duncan Jones, basado en el videojuego de Blizzard Entertainment. Estreno en España: 3 Junio 2016.En cines 2D y 3D.


El pacífico reino de Azeroth está a punto de entrar en guerra para enfrentarse a unos terribles invasores: orcos guerreros que han dejado su destruido mundo para colonizar otro. Al abrirse un portal que conecta ambos mundos, un ejército se enfrenta a la destrucción, y el otro, a la extinción. Dos héroes, uno en cada bando, están a punto de chocar en un enfrentamiento que cambiará el destino de su familia, su pueblo y su hogar. Así empieza una espectacular saga de poder y sacrificio donde se descubren las numerosas caras de la guerra y donde cada uno lucha por una razón diferente.


Está claro: a los estudios de Hollywood les encanta tirar el dinero. Sólo así cabe explicar un filme como este Warcraft, donde los talentos de un director con recursos (Duncan Jones) y de un equipo virtuoso de técnicos y diseñadores de producción son conducidos hacia un desenlace que bien podría haber costado la mitad, o menos, de haber permanecido en los parámetros de la serie B. Y, mucho ojo, esto no lo decimos porque se trate de la adaptación de un videojuego, sino precisamente debido a ello. Partiendo de un material obligado por naturaleza a ser inmersivo, esta película no consigue implicar al espectador ni una sola vez en su mundo o en su relato. Menuda ironía.
¿A qué se debe esto? Pues para empezar, tal vez, a que Duncan Jones no escribe bien: en sus dos películas hasta la fecha, el cineasta había, bien aportado sólo el argumento (Moon), bien trabajado sobre material ajeno (Código fuente). Y, visto lo visto en la cinta que nos ocupa, parece anda justo de habilidades como la de hilar buenos diálogos o trazar personajes verosímiles. Claro que, si esos personajes acaban cayendo en manos de actores como Travis Fimmel (hablando en términos matemáticos, el talento interpretativo de este señor es un número imaginario) o esa Paula Patton que hace lo que puede con sus escenas y sus colmillos, pues tampoco puede esperarse mucho más......(CINEMANIA).

Esperábamos más de la adaptación del videojuego realizada por Duncan Jones. Esperábamos mucho más, la verdad. O quizá algunos no demasiado, un entretenimiento de verano, un blockbuster al uso con ecos de El Señor de los Anillos o El Hobbit, que nos permitiese pasar una tórrida tarde veraniega en una sala de cine con aire acondicionado, unas palomitas y un grupo de amigos con los que disfrutar de lo lindo, y si son fans del videojuego mejor todavía. No es mucho pedir, sobre todo si nos atenemos a la experiencia que hemos vivido todos estos años con las adaptaciones de videojuegos al cine, casi todas decepcionantes y muy pocas dignas de mención, aunque algunas como Resident Evil tienen su propia saga de películas, quizá no demasiado apreciadas por los fans del juego, pero sí por el público en general que espera ya la sexta entrega. Es un ejemplo, no muy habitual. Algo tiene el mundo del videojuego, que al contrario que el cómic no ha encontrado todavía su camino en la gran pantalla. Unas por tomarse demasiado en serio la fuente (Silent Hill, por ejemplo) otras por tomársela a broma (Tomb Raider, Super Mario Bros, Street Fighter…), En Warcraft encontramos más lo primero que lo segundo…...(ACCIÓN DE CINE).


.....En esta aventura épica en unos escenarios de fantasía tan reconocibles por los amantes del género (además de los del juego de marras), sea literario como tebeístico o cinematográfico, humanos y no humanos buscan una improbable o probable alianza para enfrentarse al caos (otro ítem habitual en la obra de Jones) externo. No busquen algo más en esta sucesión de peleas, desafíos, juegos de política y estrategia y batallas… El director (y guionista) se muestra fiel al punto de partida lúdico y es en ese terreno en el que mueve sus piezas, en el del puro divertimento. Podrá encontrarse con la indiferencia o el ataque de quienes no comulguen con este tipo de cine-espectáculo generado por ordenador o tal vez con los fans más integristas del videojuego (y sus múltiples derivaciones) buscando errores o contradicciones con el manual de instrucciones de estos mundos fantásticos y sus habitantes. Mi postura no se halla entre ninguna de esas dos: me he entretenido con esta versión hipervitaminizada, y deudora de la serie B heroica, de 'El señor de Ballantrae' de Robert Louis Stevenson en la que los escoceses y los ingleses son orcos, humanos y otras criaturas.(FOTOGRAMAS).

3 comentarios:

  1. Hola! No es muy del estilo de películas que veo y a lo mejor la veo pero no en el cine!

    Un saludo!

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  2. Tampoco es de las películas que la crítica ha estado mas de acuerdo
    con ella.De todas formas,hay cosas interesantes para pasar un buen rato.Un saludo.

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  3. Hola! La verdad es que no es muy de mi estilo, si acabo viéndola será cuando la echen por la tele.

    Un saludo!

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