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martes, 29 de noviembre de 2016

ALIADOS



La historia del oficial de inteligencia Max Vartan (Brad Pitt) quien en 1942, en el norte de África, conoce a Marianne Beauséjour (Cotillard), miembro de la resistencia francesa, en una misión mortal tras las líneas enemigas. Reunidos en Londres, su relación se ve amenazada por las presiones extremas de la guerra.

Romance competente que navega irregularmente entre el bélico y el espionaje.
Robert Zemeckis sigue su camino de visita de las fórmulas explotadas por el Hollywood clásico preparando un cóctel de romance con algunas pinceladas iniciales de cine de espionaje y unas gotas de cine bélico. Es tan eficaz como entretenimiento como suelen serlo sus películas, pero no alcanza el nivel de sus mejores logros como director, Forrest Gump o Náufrago.
Aliados juega con competencia, pero no acaba de explotar tanto como podría, la sinergia entre los géneros citados, principalmente porque, como le ocurriera a otros dos largometrajes de parecidas hechuras y contenidos, La calle del adiós (Peter Hyams, 1979) y Resplandor en la oscuridad (David Seltzer, 1992), que no obstante son inferiores, se empeña en reproducir casi como una postal la fórmula de hibridación de géneros y explotación de las estrellas que aplicara el Hollywood clásico. Esperaba más de un guión de Steven Knight, que está detrás de las teclas en joyas como la serie Peaky Blinders, o largometrajes como Promesas del este y Locke. El guión cae en su parte final en lo referido a interés y resuelve precipitadamente la incógnita que se plantea en la parte central de la película sobre la verdadera identidad de la protagonista. En su conjunto, Aliados es superior a las dos películas citadas, pero no rentabiliza los elementos de que dispone y es irregular en su ritmo y desarrollo.....(ACCIÓN DE CINE).

El amor y todos los apasionados sentimientos que conlleva es siempre más turbulento y espectacular que cualquier guerra. Robert Zemeckis, en un registro no tan inusitadamente clásico, lo sabe. Y, más allá de dos sensacionales set pieces de acción (el atentado en el consulado alemán de Marruecos y el ataque a la comisaría francesa), se dedica a contarnos una historia romántica con la caligrafía de los maestros del cine silente. Así, una tormenta de arena envuelve una escena de sexo, un bombardeo acompaña un nacimiento y una tempestad subraya con la lluvia el desenlace de la historia. ¡Ni D.W. Grifth!
Película intimista sustentada en las magníficas interpretaciones de Marion Cotillard y Brad Pitt, 'Aliados' enseña las cartas cuando el personaje de Pitt, en el lecho conyugal donde delación rima con felación, lee a Graham Greene. La tortura de la mentira y las sinrazones del corazón del autor de 'El fin del romance' presiden el film de Zemeckis, un baile de sospechas brillantemente plasmado en la secuencia de la fiesta.(FOTOGRAMAS).

No es la primera vez que Brad Pitt se enfrenta al intrincado dilema moral de tener que matar a su mujer. Cuando esto sucede, como ocurrió en Sr. y Sra. Smith (2009), el actor que sigue despertando leyendas de pasión a sus 52 años suele acabar casándose con la potencial víctima. De ahí que cuando, el pasado mes de septiembre, los rumores de su separación con Angelina Jolie se convirtieron en noticia, artistas del cotilleo y fans del Guinness de los Recordsmirasen con morbo cinéfilo el cercano estreno de una película en la que Brad Pitt se enfrentaba con el intrincado dilema moral de tener que matar a su mujer. Aquella nueva esposa era Marion Cotillard y el filme, Aliados.
Si en la película de Doug Liman Brad Pitt y Angelina Jolie interpretaban a dos asesinos a sueldo que desconocían sus verdaderas identidades, Aliadosredobla la apuesta convirtiendo a sus protagonistas en espías durante la Segunda Guerra Mundial. El muy correcto guión de Steven Knight (Promesas del Este, Peaky Blinders) sitúa a estos dos agentes en la meca de los amores que no pudieron ser, Casablanca, en una misión para asesinar a un alto mando nazi, tan exitosa que acaba en matrimonio. Zemeckis sorprende volviendo a las historias de personajes –parecía que nunca volvería de su embelesamiento con el motion capture– y filma este encuentro con una elegancia propia de los standares de la época –en la banda sonora de Aliados brilla el ritmo pausado de J’Attendrai, de Dino Olivieri– en el que Marion Cotillard le roba todo el sex appeal a un Brad Pitt paralizado por su propio mito. Las chispas (y las tormentas de arena) saltan entre estas dos estrellas como en su día ocurrió entre Ingrid Bergman y Cary Grant en Encadenados, el filme de Hitchcock al que aspira parecerse Aliados. Con su porte clásico y cuidada ambientación, la última película de Zemeckis funciona mejor cuanto más se acerca al suspense y más se aleja de los tiros, y peor cuando sucumbe ante el melodrama. Su gran misterio –¿es el personaje de Marion Cotillard una espía nazi?– es envolvente como la seda salvaje de su estiloso vestuario, y aún así, cuando termina, resulta inevitable preguntarse si, no profundizando en la impostura del espía enamorado, Zemeckis perdió su oportunidad de darle al género un nuevo clásico.(CINEMANIA).

1 comentario:

  1. Hola! Pues tiene buena pinta así que no descarto verla. Muchas gracias por la reseña.

    Un saludo!

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